viernes 12.08.2022
Cordoba Hoy

LA ODISEA PARA SER BOMBERO FORESTAL

"Miedo al fuego, habitualmente no tenemos; respeto, siempre y nunca hay que perderlo"

Los que acaban de entrar para cubrir las bajas todavía no han recibido sus EPIs y cuando llegan a un incendio no pueden bajarse del vehículo
Concentración de apoyo a los bomberos forestales
Alberto, a la izquierda, junto a otro compañero cordobés que realizó prácticas en Extremadura para acceder al Infoca
"Miedo al fuego, habitualmente no tenemos; respeto, siempre y nunca hay que perderlo"

Para poder conocer algo mejor el problema que rodea a los bomberos forestales, nada mejor que hablar con uno de ellos. Alberto, nacido en la capital cordobesa, tuvo que marcharse tres años o campañas a Extremadura para adquirir la experiencia suficiente como para entrar en el Infoca, en el que está trabajando por fin desde el pasado 1 de agosto.

Tanto él como otros muchos compañeros que están cubriendo bajas, se han topado con uno de los principales problemas que hay nada más entrar, al menos en esta campaña actual: La entrega de equipos de protección individual (EPIs), ya que "o bien no terminan de llegar o llegan tarde". En su caso concreto lleva ya una semana sin ese traje especial, a pesar de tener contrato, por lo que "no puedo desempeñar ningún tipo de trabajo de bombero forestal o simplemente voy a la guardia, me desplazo con mi equipo y con mi retén, llegamos a un incendio, pero a mí no me permiten bajarme del vehículo".

Eso significa que, aunque se cubren las bajas, bien el primer mes o las dos primeras semanas de algunos de estos trabajadores están sin poder hacer su trabajo al cien por cien. Según ha expresado este cordobés, delante del fuego "uno siente un gran variedad de sensaciones". Por un lado, el orgullo de poder estar ayudando en algo que puede causar daños materiales y personas. Por otro lado, y de ahí que se hayan concentrado hoy en los Ministerios, "es que sientes coraje por dentro por saber que estás realizando un gran trabajo y que no se valora".

Este año en concreto, los profesionales de la lucha contra el fuego están notando que "la cosa está peor", y "sólo hay que ver las gráficas de cómo van evolucionando los incendios forestales a lo largo de los años: Ya el año pasado empezaron a oír hablar de ello en el fuego de Sierra Bermeja y este año en los de Galicia de grandes dimensiones con 30.000 hectáreas afectadas, y son los incendios de sexta generación que generan su propia atmósfera o un clima propio, que están proliferando cada vez más y técnicamente es imposible apagarlos a no ser que se produzca un repentino cambio de viento o lleguen las lluvias como aliadas.

"Empezamos a oír hablar de los incendios de sexta generación el pasado año en Sierra Bermeja, y no eran muy comunes, pero están proliferando"

"Antes es tipo de fuegos no era tan común", ha indicado y a eso se le añade el problema de un incremento en los incendios forestales debido a la despoblación rural. "El ganado ha bajado, las fincas cerradas impiden pasar y no se cuida el monte, se descontrola y hay lugares donde los vehículos no pueden acceder a mitad de un incendio por lo que es más compleja la tarea".

Según señala el propio Alberto, el fuego "está vivo hasta el último minuto" y puede tomar cualquier dirección. Tanto en su caso, como en la de la mayoría de compañeros, "miedo al fuego, no; respeto, siempre". Se trata, al fin y al cabo, de un trabajo "que nos llena mucho de satisfacción y el respeto no hay que perdérselo nunca". No en balde, tienen la mala experiencia de algunos compañeros que han salido muy mal o simplemente no han salido.

"Por suerte algunos de nuestros jefes y técnicos de incendios forestales suelen tener bastante previsión de los posibles cambios que puede tener un incendio forestal, pero siempre cabe la posibilidad de un cambio inesperado de dirección del viento y de muchas circunstancias, y más de una vez te ves un poco acorralado y lo pasas algo peor", asegura.

Para ser bombero forestal del Infoca se necesita haber hecho méritos, bien a través de cursos o bien a través de horas trabajadas como bombero forestal. "Lo que pasa es que te tienes que ir fuera de tu comunidad autónoma, como me ha pasado a mí que me he ido a Extremadura tres años para acceder al Infoca".

Eso supone en más de un caso un problema añadido. "Los que vienen detrás están viendo que no pueden acceder si no es invirtiendo su propio dinero en formación, y en demasiadas ocasiones esos cursos que se han hecho "no te los cuentan, porque te dicen que tal o cual curso no son válidos". La otra solución es la de pasar una temporada lejos de casa.

Lo que se necesita para ser bombero forestal es tener la ESO terminada o el Bachillerato. Y ya dependiendo del rango en el que se quiera estar en el Incoa (técnico o agente) hay que ir especializándose. "Se está valorando mucho ahora mismo el grado medio y grado superior de forestales, que en este caso de forma pública se imparte sólo en Posadas", así como algunos grados, como el medio y grado superior (Coordinación) de Emergencias y Protección Civil, que se imparten en el colegio Galileo Galilei, pero "todo el resto es privado", y eso supone tener que invertir 6.000 o 7.000 euros sólo en el primer curso.

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