viernes 19.08.2022

MEDIO AMBIENTE

La Guardia Civil aplica 104 infracciones a furtivos en temporada de caza mayor

El SEPRONA inspeccionó desde el 17 de octubre de 2015 hasta el pasado 14 de febrero un total de 159 cacerías del total de 500 autorizadas por la Junta, es decir el 32 por ciento

Guardia Civil
Un gente de la Guardia Civil en una de las actuaciones del SEPRONA
La Guardia Civil aplica 104 infracciones a furtivos en temporada de caza mayor

Como en años anteriores, durante la época de caza mayor recientemente finalidad, el pasado 14 de febrero,  la Comandancia de la Guardia Civil de Córdoba, fundamentalmente a través de sus Unidades del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), ha tenido activada desde principios del pasado mes de septiembre de 2015, la 'Operación Sierra', que se ha venido desarrollando para potenciar el clima de seguridad entre los participantes de cada una de las modalidades de este tipo de caza.

Los resultados han sido dados a conocer esta mañana en un comunicado de la Benemérita. Así, se han inspeccionado 159 cacerías entre monterías, es decir el 32% de los ganchos y batidas de las más de 500 autorizadas por la Delegación de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta, articulándose un total de 615 servicios. El mayor peso de este trabajo recayó en las Unidades del SEPRONA, que están desplegadas en la zona centro, norte y área de la Subbética.

Como consecuencia, han sido realizadas 606 actuaciones, en las que destacan 159 inspecciones de actividades cinegéticas, 197 controles, identificaciones de vehículos y personas y la denuncia de 139 infracciones administrativas. Se atendieron igualmente a los municipios donde se han realizado mayor número de actuaciones policiales destacan Hornachuelos con 152, Villaviciosa de Córdoba con 63 y Córdoba con 52.

Rehalas sin seguro obligatorio

Dentro del campo de las infracciones detectadas cabe destacar 11 que correspondieron a la vulneración de normativa reguladora de los animales de compañía o peligrosos, destacando la existencia de rehalas sin seguro obligatorio. Once se debieron a infracciones en materia de armas, fundamentalmente en lo que respecta a llevar o poseer armamento sin necesidad o sin justificar el motivo, respecto a los episodios de furtivismo tanto consumados o detectados antes de la ejecución.

El número mayor de infracciones apreciadas, 104, lo fue por vulneración de normativa reguladora de la actividad cinegética propiamente dicha, donde se pusieron de manifiesto situaciones como la caza sin licencia, caza de noche sin autorización, cazar en línea de retranca  o la caza de especies distintas a las autorizadas.

Desde el punto de vista penal, se instruyeron un total de ocho atestados por la comisión de otros tantos delitos contra la fauna, vinculados con episodios de furtivismo, y el resultado de 13 personas detenidas o investigadas como presuntas responsables de tales hechos. También se han intervenido 11 armas de fuego entre rifles y escopetas y cinco ciervos, todo ello puesto a disposición de la Delegación de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, a resulta de la instrucción de los respectivos expedientes sancionadores o diligencias.

Se han intervenido 11 armas de fuego y los cadáveres de cinco ciervos abatidos sin licencia

Se trata del resultado obtenido en actuaciones que arrancaron el pasado 17 de octubre orientadas a la prevención y detección de episodios de furtivismo que suelen incrementarse en la época de celo de los ciervos. En plena temporada de cacerías los esfuerzos de las unidades participantes se orientaron a completar varias líneas de trabajo, como el control y verificación de las medidas de seguridad necesarias para celebrar la actividad cinegética propiamente dicha, así como de las habilitaciones de los ejecutantes para la práctica de la caza, en especial permisos y guías de pertenencias de armas, licencias de caza y seguros de responsabilidad civil.

Respecto a la participación de rehalas, ha tenido especial énfasis la verificación de las exigencias normativas para el transporte de animales vivos, en concreto de las autorizaciones necesarias concedidas por la Delegación Territorial de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural  para que medios de transportes y transportistas puedan llevar a cabo los traslados de los perros, y de los cursos de capacitación de los encargados de los animales, desde el punto de vista del conocimiento del bienestar animal. A este respecto, ha sido importante el hecho de verificar y, en su caso, denunciar, la falta de seguro de responsabilidad civil necesario para el empleo de rehalas en la actividad cinegética, de cara a cubrir cualquier incidencia que se salde con daños a la propiedad o lesiones en las personas.

Por último, el control de las condiciones higiénico-sanitarias de las reses abatidas ha completado el procedimiento policial puesto en marcha para llevar a cabo con altos índices de seguridad y garantías las distintas modalidades de caza mayor que se han celebrado en la provincia de Córdoba.

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