FUNDACIÓN SOCIAL PADRE ÁNGEL Y MENSAJEROS DE LA PAZ

Andalucía, en el epicentro de la soledad no deseada, con Córdoba y Málaga como principales focos

Mano de una anciana con bastón, en una imagen de archivo

En 2024, el Teléfono Dorado recibió 2.820 llamadas procedentes de Córdoba, de las que 1.856 fueron de mujeres (65,8%) y 964, de hombres (34,2%)

En un momento en que España avanza para que el 16 de diciembre sea reconocido como el Día Internacional de la Soledad no Deseada —iniciativa liderada por la Fundación Social Padre Ángel y Mensajeros de la Paz—, ambas instituciones presentan el Mapa Nacional de la Soledad no Deseada, elaborado a partir de los datos del Teléfono Dorado.

El Teléfono Dorado (900 22 22 23) es un servicio gratuito y confidencial creado hace 30 años por Mensajeros de la Paz. En estas tres décadas, ha recibido más de 7,2 millones de llamadas, convirtiéndose en el principal barómetro de la soledad en nuestro país. Y el análisis de las personas que recurren al Teléfono Dorado permite por primera vez trazar un mapa de la soledad no deseada en España, con datos reales, voces anónimas y mucho aprendizaje humano.

Epicentro de la soledad no deseada

La soledad no deseada tiene un marcado acento territorial: Cambia según la estructura demográfica, la vida urbana o la despoblación rural. La ausencia de lugares de encuentro, actividades sociales y redes comunitarias refuerzan la sensación de invisibilidad. El Mapa revela patrones muy distintos entre comunidades autónomas, siendo Madrid (21,5%), Andalucía (19,7%) y País Vasco (10,4%), los epicentros de la soledad no deseada.

La mayor parte de los ciudadanos andaluces en búsqueda de alguien con quien hablar, compartir inquietudes y sentirse escuchados, son mujeres, que en esta comunidad representan más del 58%

El Teléfono Dorado recibió en 2024 un total de 5.536 llamadas procedentes de la comunidad andaluza, que combina dos realidades que agravan el aislamiento: Amplias áreas rurales envejecidas y entornos urbanos donde muchas personas carecen de una red familiar cercana. De hecho, la radiografía territorial en Andalucía señala a Málaga y Córdoba como los principales focos de aislamiento emocional en la región; mientras que Jaén y Almería presentan una incidencia significativamente menor, reflejando una menor visibilización o demanda de ayuda frente a la soledad.

Así, en 2024, el Teléfono Dorado recibió 2.820 llamadas procedentes de Córdoba, de las que 1.856 fueron de mujeres (65,8%) y 964, de hombres (34,2%).

La soledad no entiende de Generaciones

Si bien se suele asociar la soledad a las personas mayores, los datos revelan una transformación generacional en la región de Andalucía. El fenómeno afecta con fuerza a todos los grupos de edad:

  • Generación Z y Millennials: Cada vez son más los jóvenes que buscan en el Teléfono Dorado una voz amiga capaz de escucharles de verdad. Su soledad suele aflorar tras una ruptura, al mudarse a otra ciudad o perder los vínculos familiares. Muchos reconocen sentirse abrumados por la hiperconexión digital, pero sin nadie real con quien hablar. Esta realidad queda reflejada en el mapa de la soledad: los Millennials representan el 10,5% de los casos atendidos, mientras que la Generación Z supone el 3% del total.

  • Generación X y Boomers (40-65 años): En estas generaciones, la soledad se manifiesta sobre todo como un silencio persistente, a menudo vinculado a la separación, la inestabilidad laboral o la responsabilidad de cuidar a padres mayores. Muchas personas de este grupo expresan cómo, tras años volcados en la familia y el trabajo, ahora se sienten solas incluso en casa. Los Baby Boomers concentran el 41,5% de los casos registrados por el Teléfono Dorado, y la Generación X supone un 23% del total.

  • Mayores de 65 años: Precisamente en Andalucía no es el grupo más numeroso al constituir el 22%. Hay quien llama tras perder a su pareja, quien siente que ya no cuenta para sus hijos, o quien simplemente necesita hablar cada día para combatir el silencio.

Por otro lado, la soledad no deseada golpea con especial fuerza a las mujeres, que en la comunidad andaluza representan el 58,4% de quienes buscan apoyo emocional. Muchas son viudas o separadas, con mayor esperanza de vida y una carga histórica de cuidados que, en la vejez, se convierte en una ausencia de redes propias.

Condicionantes sociales

Los datos del Teléfono Dorado a nivel nacional revelan que en nuestro país la soledad no deseada está estrechamente ligada a la situación vital:

  • Convivencia: La mayoría de los españoles que buscan acompañamiento viven solos (64%), mientras que apenas un 2% comparte el hogar con sus hijos. La ausencia cotidiana de compañía es, en muchos casos, el detonante del malestar emocional.

  • Clase social: Un 51% se identifica como clase media y un 27% como clase baja. La soledad no depende del nivel económico, pero la falta de recursos suele dificultar aún más el acceso a actividades, espacios comunitarios o redes de apoyo.

  • Nivel educativo: El 45% cuenta con estudios secundarios, el 39% con formación primaria y solo un 7% con estudios superiores. La soledad atraviesa todos los niveles educativos, mostrando que no es un fenómeno ligado a la preparación académica.

  • Estado físico y emocional: Cuatro de cada 10 personas mencionan dolencias físicas persistentes, mientras que un 23% reconoce síntomas de depresión y un 11% ansiedad o angustia. La salud y la soledad mantienen una relación estrecha y bidireccional: Una alimenta y agrava a la otra.

Necesidades expresadas: La mayoría reclama actividades, talleres, centros de día y espacios de encuentro que permitan relacionarse y crear vínculos reales. Lo que buscan, en esencia, es un lugar donde volver a sentirse parte de algo y no invisibles.