Al-Zahara crece con cinco asociaciones vecinales de Alcolea, Casco Histórico, El Arcángel y Santa Cruz
La Asamblea de la Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara ha aprobado esta noche la incorporación de cinco colectivos vecinales, con lo que ya asciende a 106 las asociaciones que componen de una federación que tras casi medio siglo de andadura es una de las que agrupa a más asociaciones vecinales del país. En concreto, el máximo órgano de Al-Zahara aprobó por unanimidad la incorporación de las AAVV Acudesol, de la urbanización El Sol de Alcolea; El Arcángel-Mirador del Río, La Campiña de Santa Cruz y, en el Casco Histórico, La Medina y San Lorenzo Existe.
La Asamblea aprobó la memoria de gestión y el balance económico 2024 y el amplio proyecto de actividades 2025
La reunión, presidida por la nueva presidenta de Al-Zahara, Isa Sereno, también dio el visto bueno a la memoria de gestión y del balance económico 2024, así como del proyecto de actividades para el año 2025, que desarrolla los preceptos con los que en octubre se presentó la candidatura de la actual directiva.
En este último capítulo se aceptó incorporar al proyecto de actividades dos propuestas de la AV Valdeolleros que contemplan realizar unas jornadas monográficas sobre la vivienda y la posibilidad de intervenir mediante la Ley de la Vivienda en aquellos barrios que se consideren 'Zonas Tensionadas' por los inmuebles residenciales destinados al turismo; así como elaborar una 'Red de Refugios Climáticos', como ya existen en otras ciudades españolas.
La directiva asume la exigencia de las AAVV de que se respete su papel de interlocutores de los barrios y de ser escuchados por el Ayuntamiento
Se trataría de determinar, junto a las AAVV de cada barrio, una relación de centros accesibles en los meses de verano en los que "la ciudadanía pueda encontrar confort térmico, descanso y seguridad frente a episodios meteorológicos extremos".
Igualmente, la directiva de la federación Al-Zahara asumió una petición presentada en la asamblea para defender el carácter de interlocución que tiene cada asociación vecinal respecto a su ámbito territorial y la obligación que tiene el Ayuntamiento de escuchar a las AAVV en sus reivindicaciones, más allá de que exista una estructura de participación ciudadana y órganos al efecto de carácter municipal o reconocidos por la Administración local, como el Consejo del Movimiento Ciudadano, las juntas municipales o los consejos de distrito.