viernes 04.12.2020

Salud Pública

Dermatología del Hospital Reina Sofía reúne a más de 150 expertos en el abordaje y tratamiento del paciente infantil

Dermatólogos pediátricos de los principales hospitales del país y Venezuela han expuesto los últimos avances en patologías frecuentes como la dermatitis atópica, el acné o la psoriasis

Antonio Vélez, Gloria Garnacho y José Carlos Moreno
Antonio Vélez, Gloria Garnacho y José Carlos Moreno
Dermatología del Hospital Reina Sofía reúne a más de 150 expertos en el abordaje y tratamiento del paciente infantil

La Unidad de Dermatología Pediátrica perteneciente a la Unidad de Gestión Clínica de Dermatología del Hospital Universitario Reina Sofía ha reúnido a más de 150 expertos en el abordaje y tratamiento del paciente pediátrico en el marco del XI Curso Internacional de dermatología pediátrica, que se celebra cada dos años. Se trata de un encuentro eminentemente práctico que, durante dos días, ha permitido a pediatras y dermatólogos profundizar en el diagnóstico y tratamiento de patologías cutáneas frecuentes en el paciente infantil como son la dermatitis atópica, el acné o la psoriasis. Asimismo, los asistentes al encuentro han podido conocer cómo abordar casos clínicos complejos de fundamental manejo multidisciplinar.

El hospital cuenta desde hace seis años con una consulta monográfica de Dermatología Pediátrica, a cargo de la especialista Gloria Garnacho, una de las coordinadoras científicas del curso internacional junto con el dermatólogo José Carlos Moreno. En ella, se atiende a más de 2.000 pacientes al año, derivados tanto desde Atención Primaria, con quien se mantiene una estrecha y permanente colaboración, como desde cualquier especialidad pediátrica hospitalaria, con quienes también se colabora continuamente en la asistencia a pacientes hospitalizados e interconsultas urgentes.

Según explica el director de la Unidad de Gestión Clínica de Dermatología del hospital, Antonio Vélez, “la dermatitis atópica es la patología más habitual de nuestra consulta pediátrica, sobre todo los casos complejos que requieren un manejo más específico, tanto por su severidad clínica como por la edad o patología del paciente: lactantes, inmunodeprimidos o pacientes que asocian otras comorbilidades, por ejemplo”.

La responsable de la Unidad de Dermatología pediátrica explica que la psoriasis, el acné, la hidrosiadenitis o la urticaria también requieren un manejo específico en los niños, ya que hay que adaptar los tratamientos al calendario de vacunaciones;pueden generar influencias hormonales en la menarquia (primera menstruación) y presentan asociaciones a enfermedad inflamatoria crónica, como la enfermedad inflamatoria intestinal o la artropatía. Por último, la patología tumoral también tiene su espacio en la unidad de Dermatología Pediátrica del hospital, donde se abordan anomalías vasculares (hemangiomas, malformaciones vasculares…), nevus melanocíticos (pequeña mancha pigmentada), mastocitosis, xantogranulomas o miofibromas, entre otros.

En colaboración con otras unidades como Neuropediatría, Reumatología, Rehabilitación u Oftalmología, la unidad de Dermatología Pediátrica colabora también en el manejo y control de enfermedades raras como la epidermólisis, ictiosis o genodermatosis, intentando coordinar la actuación de todos los especialistas en beneficio del paciente.

Programa científico

El encuentro se ha estructurado en mesas de expertos, paneles y charlas en las que han participado 22 ponentes y se caracterizan por su dinamismo y participación. En la tarde del jueves se expusieron una serie de casos clínicos que fueron evaluados por los asistentes en tiempo real. Posteriormente, se desarrollaron tres casos de abordaje multidisciplinar, ya que según explica la responsable de la consulta de Dermatología Pediátrica del hospital, Gloria Garnacho, “es importante saber que la dermatología en solitario no siempre puede solucionar los problemas de salud de los pacientes y necesitamos del trabajo en equipo con otros especialistas como los neuropediatras, reumatólogos o hematólogos, entre otros, a fin de ofrecer una respuesta más eficaz, personalizada y adecuada a nuestros pacientes”. La tarde del jueves se cerró con la conferencia magistral de la especialista Gloria Garnacho, quien ofreció una actualización en Dermatitis Atópica.

Durante la mañana del viernes se abordaron cuestiones como el manejo de patologías frecuentes: dermatitis seborreica, herpes, picaduras o vulvovaginitis, entre otras. Para la selección de estas patologías, según explica Garnacho, “hemos contado con la opinión de pediatras de Atención Primaria, de forma que el programa incluyese temas que a ellos les preocupan y así satisfacer sus necesidades”.

La segunda mesa se centraba en el acné, porque según expone el especialista y coordinador del curso José Carlos Moreno, “lejos de ser una patología banal, es una enfermedad inflamatoria asociada con morbilidades que los niños pueden desarrollar como el síndrome metabólico o el síndrome de ovario poliquístico, entre otras. Además, el acné puede dejar cicatrices y complicaciones y en esta mesa se ha profundizado en cuestiones sobre cómo se pueden abordar para mejorar la calidad de vida de los adolescentes”.

La mañana se cerró con un simposio sobre hidradenitis supurativa y psoriasis en los niños, a cargo del dermatólogo pediátrico del hospital La Paz de Madrid Raúl de Lucas. Consistió en una puesta al día de las posibilidades terapéuticas que existen en la actualidad y de las complicaciones asociadas a la psoriasis. Asimismo, pudieron actualizar conocimiento sobre la hidradenitis supurativa, una patología muy limitante. Según la responsable de Unidad de Dermatología Pediátrica, Gloria Garnacho “hay personas con lesiones múltiples en axilas, ingles, región perineoglútea o mamas muy invalidantes porque presentan continuamente brotes con dolor, infecciones y un gran estigma social y, a veces, hasta escolar y laboral. Existen tratamientos novedosos, como adalimumab, que pueden evitar la extirpación quirúrgica agresiva y discriminada mejorando mucho la calidad de vida de estos pacientes”.

Por la tarde, se abordaron casos clínicos que cada especialista seleccionó en base a diversos criterios. Así, se pudieron analizar casos relacionados con patología inflamatoria, vascular, discromías, conectivopatías o enfermedades metabólicas, entre otras.

También se han celebrado dos mesas de expertos sobre anomalías vasculares en la infancia y sobre alteraciones pigmentarias, en las que cada especialista comentará un caso clínico concreto y su manejo y el resto de expertos expondrán si ellos hubieran seguido o no los mismos procedimientos. “Se trata de un formato muy novedoso y útil”, señala la dermatóloga del Hospital Reina Sofía, “especialmente cuando se habla de ciertas patologías en las que no existe consenso en los protocolos de manejo”.

Dermatitis atópica

La dermatitis atópica es la enfermedad inflamatoria cutánea crónica más prevalente en la edad pediátrica, pudiendo afectar a casi el 40% de la población pediátrica. En la unidad de Dermatología Pediátrica, se atiende a los pacientes pediátricos con dermatitis atópica moderada o severa, ya que los casos leves se abordan con los cuidados habituales y los tratamientos tópicos por parte de sus pediatras de atención primaria. También en ocasiones se valoran pacientes de especial dificultad por su edad como los recién nacidos y los lactantes (menores de dos años).

Según la responsable de esta unidad, “lo más frecuente es que esta enfermedad surja entre los 3 y 4 años de edad y en el 80% de los casos, cuando estos pacientes llegan a la pubertad, su dermatitis mejore”. No obstante, “hay un porcentaje de casos que surge por debajo de los seis meses, cuando son lactantes”. En esta edad, aunque sean casos más leves, presentan una manifestación diferente y la enfermedad suele cursar de forma más agresiva, por lo que son atendidos desde el hospital.

Los tratamientos consisten en cuidados de piel, formación y entrenamiento en el cuidado en los casos más leves y en el uso de corticoides cuando aparecen brotes. Según destaca la responsable de esta consulta, Gloria Garnacho, “antes de iniciar el tratamiento es esencial explicar con detalle a la familia del niño qué es la dermatitis atópica, qué pronóstico tiene y qué puede esperarse del tratamiento. Es muy importante aclarar que la dermatitis atópica no es una alergia a ninguna sustancia determinada o a un alimento concreto”.

Como recomendaciones, la especialista explica que deben evitarse todas las circunstancias y elementos que provocan picor, como el calor, especialmente el producido por aire caliente, la sequedad ambiental, el contacto con lana, plásticos y en algunos casos otras fibras. No se recomienda, aclara, “reducir la frecuencia del baño, aunque sí reducir la exposición, es decir, es preferible realizar duchas que baños, cortas, con agua no excesivamente caliente, evitando el uso de la esponja y con un gel específico”. A continuación se aplicará una crema hidratante, aplicándola mediante golpecitos y dejando que se absorba. 

Por último, en los casos en los que el niño sufre un momento de brote, la especialista explica que en la actualidad, la base del tratamiento tópico son los corticoides, que bien empleados consiguen un control satisfactorio de la inmensa mayoría de los casos. La elección del corticoide y el excipiente debe adecuarse a la lesión, a la fase de la dermatitis y a la zona a tratar. Para las lesiones habituales en los niños, los corticoides de potencia baja o media suelen ser suficiente.

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