sábado 01.10.2022
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MEDIO AMBIENTE EN CÓRDOBA

Las obras del primer tanque de tormentas en la capital se retrasan hasta la primavera de 2023

Una de las empresas interesadas interpuso un recurso que ha salido adelante, de modo que los pliegos para esa obra de 23.862.365,23 euros hay que elaborarlos de nuevo
Parte visible de un tanque aliviadero junto al río Miño en Lugo. FOTO WIKIPEDIA
Parte visible de un tanque aliviadero junto al río Miño en Lugo. FOTO WIKIPEDIA
Las obras del primer tanque de tormentas en la capital se retrasan hasta la primavera de 2023

El tanque de tormentas del Balcón del Guadalquivir, como bien ha dicho el presidente de Emacsa, Ramón Díaz-Castellanos, "está siendo una auténtica tormenta" para los intereses de esta empresa municipal. Y es que las obras han sufrido un importante retraso después de una empresa interesada en la licitación de esas actuaciones interpusiera un recurso que ha echado literalmente para atrás todos los pliegos elaborados hasta la fecha.

En concreto, el pasado 19 de julio una resolución del Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales del Ayuntamiento de Córdoba, declaró la invalidad del pliego de bases, de modo que, con retroacción del procedimiento, se han de aprobar unos nuevos documentos que se acomoden a las prescripciones legales. "Esto ha hecho que desistamos en el procedimiento de contratación" y haya que empezar de nuevo.

El alcalde, José María Bellido, contempla el proyecto del tanque de tormentas. FOTO RAFA MELLADO SR.
El alcalde, José María Bellido, contempla el proyecto del tanque de tormentas. FOTO RAFA MELLADO SR.

Díaz-Castellanos ha mostrado su deseo de que el próximo consejo de administración de Emacsa, "a más tardar a finales de este mes", se puedan llevar las distintas modificaciones que se planteaban. Y es que, al parecer, había un único inconveniente sobre el que la empresa que planteó el recurso puso el foco de luz: No quedaban suficientemente motivados por parte de Emacsa seis de los 100 puntos que se valoraban para la adjudicación. Esos seis puntos aludían a una serie de perfiles técnicos muy concretos que se solicitaban por parte de determinado personal (un director de proyecto, un director técnico y un responsable de explotación) que no valoraban a la empresa como tal, sino a esas personas concretas que hubieran estado trabajando anteriormente en este tipo de pliegos.

En opinión de la firma que se quejó, ese detalle no estaba suficientemente aclarado ni motivado por parte de Emacsa (lo que da pie a pensar que es francamente difícil de cumplir) y planteó el recurso.

¿Por que son tan importantes seis puntos sobre un centenar que se tienen en cuenta finalmente para la adjudicación? Muy sencillo: Por la magnitud de la propia obra. "Va a ser la mayor que ha acometido Emacsa hasta ahora", ha indicado Ramón Díaz-Castellanos. Y no es para menos, puesto que hablamos de 23.862.365,23 euros (19.885.304,36 sin IVA); una cantidad lo suficientemente jugosa como para intentar arañar el menor de los puntos a la hora de ser la adjudicataria.

Si bien es cierto que personalmente el presidente en un principio optó por anular esos seis puntos y dejarlo todo en 94, "Emacsa requiere que seamos en ese sentido muy limpios en nuestra solicitud y se ha optado finalmente por reelaborarlo de nuevo". No obstante, hay que aclarar que el pliego como tal tenía suficiente consistencia técnica, si bien ahora "vamos a intentar motivar de forma más profunda en el próximo pliego esos criterios de la parte subjetiva que no habían quedado suficientemente claros, porque todo lo que sea transparencia, es mejor para todos".

Dicho esto, el presidente ha marcado un nuevo calendario de plazos: En caso de aprobarse el pliego a finales del presente mes de septiembre, y teniendo en cuenta que estará entre 40 y 60 días de exposición pública en la plataforma de contratación, esa fase finalización aproximadamente a finales de noviembre. La apertura de los sobres tendría lugar en diciembre, de modo que, por lo menos, hasta marzo de 2023 no se conocerá cuál será la empresa adjudicataria.

Estudios geotécnicos para el futuro tanque de tormentas
Estudios geotécnicos para el futuro tanque de tormentas

A esto hay que añadir luego una fase de 15 días de plazo de alegaciones hasta la formalización definitiva, así que el nombre no se conocerá definitivamente hasta abril. Si todo fuera bien, por tanto, las obras del primer tanque no comenzarían hasta la primavera del próximo año (que en 2023 será del 20 de marzo hasta el 21 de junio). Teniendo en cuenta que, si todo va sobre ruedas y se empieza sin mucha dilación, el plazo de las obras es de dos años (24 meses) por lo que no estaría rematada hasta bien entrado el año 2025.

Esto en relación a este primer tanque, que es, por supuesto, el más voluminoso y caro de los cinco que había previsto ejecutar en total para resolver el problema de las avenidas. Por el momento, se sabe que otros dos irán también en el entorno del río Guadalquivir y otro más, tal y como avanzó en su día el presidente de Emacsa, en la confluencia de Llanos del Pretorio con la Avenida de El Brillante, a la altura de la antigua Muebles Martínez, donde se producen balsas de agua a poco que llueva con cierta intensidad.

Por el momento no se ha indicado dónde iría el último, pero otra de las zonas que constantemente se queda bajo el agua cuando llueve es el final de Carlos III en los puentes bajo la N-IV, junto al Zahira centro Comercial, por los que no sería extraño que fuera allí.

Los otros cuatro tienen un coste bastante menor. Según le expuso recientemente el alcalde, José María Bellido (PP), a su amigo personal y actual consejero de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul, Ramón Fernández-Pacheco, para que la Junta participara de alguna manera, el valor de cada unos de esos cuatro oscila en torno a los 10 millones de euros (40 en total).

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