viernes 27.11.2020

URBANISMO

El PGOU deja su política de crecimiento

Después de 15 años de vigencia del Plan General de Ordenación Urbana, vecinos y Gerencia de Urbanismo se muestran de acuerdo en que hay que empezar una etapa radicalmente distinta, en la que la construcción exacerbada de viviendas sea sustituida por la consolidación y mejora de los barrios del casco histórico, los construidos en los años 60 y 70, las barriadas periféricas y las parcelaciones

Un momento de la mesa llamada '15 años del PGOU y Plan del Casco'
Un momento de la mesa llamada '15 años del PGOU y Plan del Casco'
El PGOU deja su política de crecimiento

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de los próximos años ha de apostar por la consolidación de los barrios del casco histórico y por la de aquellos que fueron construidos en los años 60-70, abandonando su anterior etapa ligada fundamentalmente al desarrollo urbanístico. Junto a estos propósitos, la mejora de las barriadas periféricas. La crisis económica y el exceso de viviendas hacen que el modelo tenga que replantearse, incluso de forma radical. Tanto las asociaciones de vecinos como la Gerencia de Urbanismo están de acuerdo en esta nueva visión del plan y así lo han hecho saber en el debate que ha tenido lugar en la Casa Ciudadana dentro de la XII Semana Vecinal que se celebra hasta el próximo 20 de noviembre.

El Pgou, que tras 15 años termina su plazo de vigencia, «se centraba en el crecimiento de la ciudad, con lo que se sacarían suficientes plusvalías para resolver el resto de problemas», ha comentado el coordinador del área de ciudad física de la Federación de Asociaciones de Vecinos Al-Zahara, Juan Andrés de Gracia, «pero no sólo no se han resuelto los problemas, es que tampoco el crecimiento ha resultado el previsto». Para De Gracia los problemas del Pgou parten de su planteamiento, que contemplaba como base la construcción de 42.000 viviendas «cuando los estudios de aquel tiempo indicaban que con entre 15.000 y 18.000 teníamos suficiente». Las plusvalías que se sacasen de suelos urbanizables debían costear las infraestructuras y grandes parques de la ciudad. «Esto no ha sido así, han quedado muchos solares vacíos, también zonas cuyo desarrollo no va a ser posible; al menos no se pudieron construir al final tantas viviendas». El responsable de ciudad física de Al-Zahara ha explicado que el Pgou debe dirigirse ahora a fortalecer los barrios más envejecidos, integrar las barriadas periféricas -que se encuentran aún muy desconectadas- y convertir las parcelaciones en urbanizaciones.

El gerente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Emilio García, coincide en la apreciación y ha resultado tajante: «no más crecimiento». Para el responsable de la gerencia este objetivo que llegar incluso al intento de «no poner en carga aquellos suelos clasificados como urbanizables que no han conseguido desarrollarse». Los barrios construidos en los 60-70 y el casco histórico han de ser la prioridad, en el último caso con el problema añadido de un gran envejecimiento de la población y el abandono de viviendas que ha derivado en una apreciable despoblación.

Por su parte, el asesor urbanístico de la Federación Al-Zahara, Daniel Calero, ha añadido que otra línea del Pgou que hay que abandonar es «la utilización de dotaciones locales pensadas para los barrios para ubicar equipamientos con carácter de sistema general». Como ejemplos algunos usos hospitalarios en el plan O7, de la zona poniente sur. «Esa tendencia hace que no se pueda contar con usos futuros cuando el barrio se consolide, como institutos u otras infraestructuras necesarias». A su vez Calero ha concluido que las llamadas innovaciones del Pgou, es decir, modificaciones del plan, han sido en general coherentes salvo casos aislados.