POLÍTICA LOCAL

Hacemos plantea rescindir el contrato con la empresa adjudicataria por vulnerar de forma sistemática los derechos de las trabajadoras de Ayuda a Domicilio

Protesta de las trabajadoras de Ayuda a Domicilio en el último Pleno del Ayuntamiento de Córdoba FOTO ÁLVARO SANTOS LÓPEZ
"Tenemos compañeras que trabajan y a la vez tienen que pedir comida porque no les llega; esto es un escándalo"

La concejala de Hacemos Córdoba en el Ayuntamiento, Irene Ruiz, y la representante sindical de CTA en el servicio de Ayuda a Domicilio, Mari Paz Ruiz, han denunciado públicamente este miércoles la "grave" situación que atraviesan las trabajadoras del servicio municipal de ayuda a domicilio, gestionado por la empresa Atende, y han exigido al equipo de gobierno que actúe con responsabilidad y rescinda el contrato con la adjudicataria.

Irene Ruiz ha lamentado que, a pesar de las denuncias realizadas ya el año pasado por parte del grupo municipal y de las propias trabajadoras, la situación "no haya mejorado en absoluto". Según ha explicado, la empresa continúa incumpliendo de forma reiterada el convenio colectivo que regula las condiciones laborales del personal, vulnerando derechos fundamentales y obligando a prestar un servicio esencial en condiciones indignas.

Irene Ruiz con las representantes de las trabajadoras de Ayuda a Domicilio en la capital cordobesa FOTO HACEMOS CÓRDOBA

"Volvemos a estar ante una vulneración sistemática y estructural de los derechos laborales", ha asegurado Ruiz, quien ha recordado que estas trabajadoras prestan un servicio esencial a personas en situación de dependencia. Desde Hacemos Córdoba han reiterado su exigencia al Ayuntamiento para que actúe con firmeza y deje de mirar hacia otro lado. "El incumplimiento reiterado del convenio colectivo y de los derechos laborales es causa suficiente para resolver el contrato", ha subrayado la edil, reclamando que el Ayuntamiento "deje de tener relaciones contractuales con empresas que pisotean los derechos de sus trabajadoras".

Por su parte, Mari Paz Ruiz, representante de CTA en el servicio, ha expuesto detalladamente los incumplimientos que viene realizando la empresa adjudicataria Atende, a pesar de llevar apenas unos meses gestionando el servicio. Entre ellos, ha denunciado la negativa a reconocer permisos retribuidos, la falta de respeto a la desconexión digital, jornadas laborales que superan con creces el máximo legal —con trabajadoras obligadas a realizar hasta 11 horas al día—, y cuadrantes de trabajo que se notifican por teléfono o correo desde las siete de la mañana hasta bien entrada la noche.

Protesta de las trabajadoras de Ayuda a Domicilio en el último Pleno del Ayuntamiento de Córdoba FOTO ÁLVARO SANTOS LÓPEZ

"La empresa no cumple ni el convenio, ni el pliego de condiciones, ni siquiera el Estatuto de los Trabajadores", ha afirmado Ruiz Relaño, quien ha calificado de "dantesca" la situación laboral a la que se ven sometidas sus compañeras. Ha denunciado también el boicot sistemático de la empresa a los procesos de mediación abiertos en el Sercla, acudiendo a las reuniones "sin intención alguna de llegar a acuerdos, solo para poder irse cuanto antes e ir ganando tiempo hasta que se celebren los juicios".

Desde CTA han lamentado la actitud del área de Servicios Sociales del Ayuntamiento, a la que acusan de no asumir su responsabilidad como administración contratante. "El pliego obliga al Ayuntamiento a velar por el cumplimiento de todos los aspectos del contrato, también los laborales, pero se desentienden y miran para otro lado", ha advertido Mari Paz Ruiz.

Además, ha recordado que este servicio, mayoritariamente feminizado y precarizado, se financia con dinero público y que muchas auxiliares están cobrando por debajo del salario mínimo interprofesional, llegando incluso a necesitar ayuda alimentaria. "Tenemos compañeras que trabajan y a la vez tienen que pedir comida porque no les llega. Esto es un escándalo", ha denunciado.

Tanto desde Hacemos Córdoba como desde CTA han anunciado que seguirán movilizándose y trasladando esta situación al Pleno del Ayuntamiento. "Las trabajadoras han dicho basta, no vamos a tolerar ni un abuso más", han concluido.