martes 25.01.2022

PREÁMBULO DEL MAYO FESTIVO

La Cata del Vino concentra ante sus puertas a unos 7.000 jóvenes en una hora

La organización se vio sorprendida por una auténtica avalancha desde las 21.00 horas y una hora después una doble cola cubría la fachada del palacio de la Merced desde una punta a otra

Cola cata
Cientos de jóvenes se congregan en la Cata del Vino
La Cata del Vino concentra ante sus puertas a unos 7.000 jóvenes en una hora

Realmente sorprendida se ha quedado la organización de la XXXIII Cata del Vino Montilla-Moriles con lo que ha pasado esta noche. Después de dos jornadas en los que la lluvia ha estropeado un tanto la celebración enfriando un poco la afluencia de público, este jueves por la noche se ha producido un fenómeno que no se había dado en años anteriores. Entre 6.000 y 7.000 jóvenes han ocupado literalmente los alrededores del Palacio de La Merced, sede de la Diputación Provincial, en cuyo aparcamiento se celebra la fiesta de los caldos cordobeses, con lo que prácticamente se iba a cubrir el aforo del recinto.

Según ha podido confirmar este periódico, desde que comenzó la cata en su sesión nocturna, a las 21.00 horas, hasta prácticamente una hora después, habían pasado al interior del recinto "unas 2.000 personas", pero fuera se había formado una doble cola a ambos lados de la entrada, formada por gente joven, una de ellas hasta la confluencia de la Plaza de Colón con la calle Reyes Católicos en una gruesa cola de cuatro personas, mientras que al otro lado se iba formando otra algo más corta que llegaba hasta la esquina con la Avenida de América y empezaba a doblarse en dirección al antiguo centro de salud ahora cerrado.

Según los agentes de la Policía Local que había apostados a la entrada de la Cata, se trataba de la primera vez que contemplaban semejante fenómeno en una noche y calcularon la afluencia de unos 5.ooo jóvenes en ese momento cubriendo toda la fachada del Palacio y su aparcamiento lateral. Con lo que, de este modo recuperaba con creces la asistencia que podría haber perdido durante los dos primeros días de celebración.