miércoles 20.01.2021
Cordoba Hoy

COMERCIO DE CERCANÍA EN CÓRDOBA

Ceyan, la simbiosis perfecta entre hermanos para un servicio de calidad desde hace 41 años

Antonio Expósito lleva la parte de alimentación, fruta y verdura, mientras que José, que le toca jubilarse este año, lleva las cárnicas, así como un grupo de cortadores de prestigio y premiados
José y Antonio Expósito, a las puertas del negocio familiar
José y Antonio Expósito, a las puertas del negocio familiar
Ceyan, la simbiosis perfecta entre hermanos para un servicio de calidad desde hace 41 años

Antonio y José Expósito Ramos, son propietarios de Ceyan. Un ultramarinos/carnicería que convive en perfecta armonía y simbiosis desde hace ya la friolera de 41 años (febrero de 1980) en Escultor Fernández Márquez, aunque ya antes el negocio familiar viajó por otras zonas de la capital, como Autoservicio Manolo (el padre de ambos), en Huerta de la Reina, Sector Sur, Santa Rosa o Gran Capitán. La familia llegó a la capital procedente de Vsllaviciosa de Córdoba, en la comarca del Valle del Guadiato, en 1966, hace 55 años.

Es uno de esos negocios familiares 'de toda la vida', donde no dejan de pasar clientes esporádicos, pero que se basa en una fidelidad clientela de más de cuatro décadas. "Algunos de esos clientes del inicio ya no están con nosotros, pero sus familias siguen viviendo, y otros los vemos a diario", señala Antonio, de 63 años.

En concreto, el establecimiento de la calle Escultor Fernández Márquez lo levantó con sus propias manos, y la ayuda de un oficial albañil, el propio José. "Desde ese año, un carnicero me explicó un poco lo que era la sección de carne y las partes en que se cortaba un animal y a partir de ahí empecé a practicar la carnicería". A día de hoy es ya un profesional de las cárnicas en general, hasta el punto de que coordina un equipo de cortadores de jamón, Cortadores Expósito, de gran prestigio y reconocimiento dentro y fuera de la provincia.

José Expósito, al frente de su charcutería

Su hermano, Antonio, entre tanto, lleva el resto del supermercado, con los ultramarinos, los comestibles, la fruta y la verdura. No hay problema; se llevan bien por su carácter afable y amable. Siempre con la sonrisa en la cara y una palabra amable.

En el caso de Antonio, "tuve la suerte de que mi padre me vendiera su parte del negocio y acepté el reto; mi hermano se ofreció a venirse conmigo, llegamos a un acuerdo económico, y aquí estamos ahora los dos luchando". Así llevan ya 26 años de la mano sacando adelante el negocio familiar.

Parte de su éxito entre la clientela es que hay productos de todas partes del país. "Aposté desde el principio por productos de primerísima calidad, dejando a un lado ofertas o historias baratas, y me hice con una clientela que sabe que cuando viene aquí se va encontrar una calidad de ese producto que normalmente no se encuentra en ningún lado".

Ambos tienen muy claras las ventajas del comercio de cercanía sobre cualquier otro: "Seguridad, calidad, servicio, atención directa, y sobre todo esa confianza que te genera una persona que conoces de muchos años, que sabes que no te va a engañar, que conoce tus gustos y preferencias y sabe darte lo que a ti te gusta; eso está por encima de todo y no tiene precio". Es una forma de fidelizar clientela "para toda la vida".

En el caso de José, este mismo año, con sus 65 años (el próximo 17 de abril), le toca jubilarse. "Me lo estoy pensando". Su hermano Antonio ya adelanta que no se va a jubilar: "Seguiré mientras tenga pilas", y a tenor de su energía, le quedan para rato.

Antonio Expósito y su esposa

Lo que no va a dejar José es su pasión por el corte de jamón. "Me debo a mis clientes". Con esas palabras alude, por ejemplo, a la ingente cantidad de bodas que por culpa de la pandemia se han aplazado para este 2021 y a las que surte de jamón. En concreto tiene ya apalabradas un total de 70 eventos.

La cifra es lo de menos. "He trabajado para grupos de 15 personas los que he cortado el jamón delante hasta grupos de 800 o 900 personas, para las que hace falta un equipo de tres o cuatro cortadores", señala. En ningún caso defrauda.

Por sus manos han pasado también numerosos cortadores actuales, ya que también da cursos de corte. "Estuve en los famosos cursos de la Junta manchados por el caso de fraudes", indica. "¿Que si hubo clases? Yo di más de 300 por toda Andalucía, otra cosa es lo que pasara con el dinero", indica prudente hablando sólo de la parte que le tocó a él.

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