domingo 04.12.2022
Cordoba Hoy

ENTREVISTA A JESÚS CINTORA

"Me parece peligroso el facha, pero también el que dice que es progresista y se comporta como facha"

Jesús Cintora
Jesús Cintora
"Me parece peligroso el facha, pero también el que dice que es progresista y se comporta como facha"

El próximo 6 de octubre, Jesús Cintora presentará en Córdoba su última obra, 'No quieren que lo sepas'. Será a partir de las 19.30 horas, en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho de la Plaza de Puerta Nueva, con entrada libre hasta completar aforo.

El periodista Jesús Cintora es uno de los referentes del periodismo político y social en España. Ha presentado espacios como 'Las cosas claras', en TVE; 'Las mañanas de Cuatro', en Mediaset; 'Carretera y manta', en La Sexta; diversos programas en la Cadena SER, donde trabajó con Iñaki Gabilondo…

Cintora ha unido la publicación de 'No quieren que lo sepas' a una gira por toda España con actos abiertos a las preguntas del público. Los asistentes muestran curiosidad, sobre todo, por lo que ocurre por detrás en el mundo de la televisión, del periodismo en general, de la política o de la economía. El periodista, con más de 25 años de experiencia presentando programas en el gremio, tanto en televisión como en radio responde sin tapujos.

En 'No quieren que lo sepas', Cintora investiga, opina y muestra un mapa "del verdadero reparto de poder en España, de los tapones que frenan los avances y hace una apuesta por la regeneración". El autor parte de una bella narración de su infancia a finales de los 70 y comienzos de los 80. Hijo de una ama de casa y de un ganadero de pueblo, Jesús Cintora se adentra, así, en sus inicios en el periodismo y las trabas que se ha ido encontrando para desempeñar la profesión con no pocos palos en las ruedas.

¿Cuántas obras lleva ya editadas?

He publicado cuatro libros: La hora de la verdad, Conspiraciones, La Conjura y este último, No quieren que lo sepas. En los cuatro cuento entresijos desconocidos muy relacionados con el poder y con el tiempo en el que vivimos que no quieren que contemos. Es bueno conocerlo.

Desde el 30 de marzo pasado que ha salido publicado el libro, ¿qué tal se está vendiendo? ¿El público responde? ¿Por dónde has pasado ya en esta gira de presentación por el país y qué tal está siendo la acogida?

He estado prácticamente en todas las regiones y seguimos. Quieren que la gente no lo sepa, pues habrá que contarlo. El libro está entre los más vendidos de no ficción desde que salió. Hay quien piensa que con libros así sacas mucha pasta, pero no es mi caso. Si a eso le sumas el tiempo dedicado a promocionarlo y un montón de viajes, no es un negocio rentable si lo miras económicamente, pero me llena enormemente hacer actos y que la gente venga y pregunte. Esa cercanía con el público no tengo que impostarla, porque soy así y el cariño de la gente no me lo pueden quitar, aunque unos cuantos con poder ya quisieran y se afanan en quitarme hasta eso. Salud que haya y a seguir.

¿Con qué se va a enfrentar el lector en su libro? ¿Qué sabor de boca le va a dejar?

Tiene una parte más tierna, quizás, sobre la infancia, la formación, cómo uno se hace periodista, para luego ir adentrándose en esa selva donde te vas encontrando con animales peligrosos, tiernos y otros hasta carroñeros. Pero quien me conoce sabe que siempre hay momento para la ironía, para la sonrisa.

Cuando se habla de su libro (el último) se está diciendo que no deja títere con cabeza. ¿Es ésa su intención o es que la actitud de quienes alude en sus páginas le obliga a descabezarlos?

No me caso con nadie, pero cabezas no corto ninguna. Si acaso me la han cortado a mí y no una vez. O han creído que me la cortaban, porque aquí seguimos. El libro tiene la intención de exponer que este país ha mejorado en bastantes aspectos desde esos años de mi infancia y adolescencia de finales de los 70 y comienzos de los 80, para no ser catastrofistas pero tampoco complacientes: muestra vergüenzas, trampas, abusos que están ahí y que debemos conocer. Pero no perdamos el norte de que mejoras también hay. Además, tengo el firme propósito de no verlo desde bandos, sino desde la necesidad de conocer aspectos a mejorar y de mejorarlo entre unos y otros. Eso sí, en bastantes aspectos no hay voluntad de mejora.

¿Cree que la profesión periodística está en la cuerda floja? ¿Somos manipuladores, informamos sólo de lo que nos interesa como si fuéramos una simple empresa? ¿Dónde queda ahí la tan cacareada libertad de expresión y la información veraz?

El periodismo existirá siempre, porque es contar lo que pasa. Y hay mucha gente que hace cada día su trabajo con mucha dignidad. Luego están quienes se venden, que los hay, sin duda, algunos incluso hasta tirando los precios. Otros lo hacen porque el afán de poder, de notoriedad y de dinero les mueve. También los hay que simplemente piensan en cobrar el sueldo básico a final de mes y los principios quedan en un plano muy secundario. Ojo también a quienes ven el periodismo como servidumbre, como personas a las que ordenar, comprar, poner en un bando u otro, que sean perritos falderos o que muestren adhesión inquebrantable a un líder o partido. Patético. Y hay muchos más prototipos. Me quedo con toda esa gente que le aplica mucha dignidad dentro de un ecosistema muy complicado.

Usted insinúa que ha tenido trabas para dar a conocer la verdad o para informar libremente y con responsabilidad. ¿En qué situaciones le ha ocurrido? ¿En qué época ha sido más frecuente?

(Se ríe) No insinuó, afirmo. Pero vaya, que lo digo yo y lo puedes decir tú, que también lo habrás vivido, como todos. Y no estamos descubriendo con eso el elixir de la eterna juventud. Muchas veces tengo la sensación de que digo cosas muy obvias que otros callan, pero bueno. Qué se le va a hacer. ¿Por qué será que me preguntan? En cuanto a épocas, pues a más repercusión de los programas que he hecho, curiosamente me ha costado hasta el puesto de trabajo. Y con gobiernos distintos.

¿Estamos viviendo tiempos mediocres con líderes mediocres o son tiempos complicados con líderes que no dan la talla?

¿Viviendo tiempos mediocres? Pues me quedo con el verbo. Solo vivir y poder contarlo con salud ya es algo maravilloso. Una suerte. De mediocre, nada. En eso somos unos afortunados. Mediocres ha habido y habrá siempre. Lo chungo es cuando el mediocre es premiado precisamente por serlo o cuando tiene galones. Además, ya sabes que a veces el mediocre premia a mediocres para que no le lleven mucho la contraria.

El Siglo XX comenzó con una Guerra Mundial, una Guerra Civil española que sirvió de experimento para la Segunda Guerra Mundial y un posterior posicionamiento de bloques mundiales que nos mantuvo acongojados con la amenaza nuclear. ¿Ve paralelismos en el siglo XXI? ¿Este siglo es menos inocente, menos claro y con un exceso de información hasta el punto que desinforma?

Habría mucho que hablar de cada siglo. No quiero generalizar. En cuanto a la información a veces oigo chorradas sobre si hay mucha. El problema es más bien cuando hay poca o deformada. Y se callan voces. Al final todo se reduce a la verdad y la mentira, que son bastante viejas. Y a diferenciar entre noticia y propaganda también. Algo muy viejo igualmente. Cuanta más información haya, mejor. Y al loro para detectar lo propagandístico. Que viene de muchas partes. Pero hay otro aspecto determinante: los poderosos y los que teniendo poder quieren que la información sea lo que ellos quieren.

¿Cree que la situación nacional actual se debe a que se cerró una transición en falso con demasiados cadáveres en armarios y cunetas?

No. A veces se hace un mejunje de hechos lamentables que, desde mi punto de vista, desacredita la crítica. Yo no mezclaría. Por una parte, claro que hay demasiados cadáveres en las cunetas y que se mantuvieron privilegios e impunidades que, en algunos casos, vienen de la dictadura franquista. Y ahí siguen. En otros casos, está el daño del deterioro de la sanidad pública, el afán de determinados fondos buitres o la precariedad laboral, por citar algunos ejemplos, donde no diría que la culpa es de Franco (se ríe). Por cierto, añade esto: me parece peligroso el facha, pero también el que dice que es progresista y luego tiene comportamientos de facha. Las etiquetas no lo resuelven todo. El movimiento se demuestra andando. A la peña hay que valorarla también por sus hechos, no sólo por sus palabras. La dignidad se defiende gobierne quien gobierne.

Hace tiempo que no se realiza ningún referéndum de peso, como el de la OTAN. ¿Ve necesario celebrar algunos sobre el futuro de la Monarquía, los toros o Catalunya?

Pues hombre, veo diferencias sustanciales entre los toros, Cataluña y la monarquía. Cada caso tiene sus pormenores a la hora de abordar una posible consulta. Sí te digo que yo no soy taurino, que me gusta ir a Las Ventas a ver conciertos, no a matadores de toros, que me encanta formar parte del mismo país que los catalanes, una tierra a la que he ido con mi padre en el camión desde que tenía seis o siete añicos y que me parece injusto que alguien sea jefe de un Estado por nacer en una determinada familia.

¿En la Piel de Toro se pueden volver a radicalizar tanto las posturas como para regresar a sembrar la tierra de trincheras y el suelo de sangre con otra guerra fratricida?

¡No jodas! De entrada eso de la piel de toro me suena como el culo, perdona. En España, como en otras partes del mundo, tenemos que estar al loro de los lobos con piel de cordero y no debemos comportarnos como un rebaño dócil. Creo firmemente en la capacidad de crítica, de comportarnos como seres inteligentes, no como borregos, que cada uno haga su camino, detesto a los pastores que usan a chuchos para morder al que creen que se aparta de su rebaño y siempre hay que pensar que quedan nuevos caminos y campos por conocer. Y a disfrutar lo que podamos de cada día que salga el sol.

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