"Casi todos los años, por desgracia, tenemos a gente que muere por culpa del polen de olivo"
Ignacio Garcia Núñez es el jefe del Servicio de Alergología del Hospital Quirónsalud Córdoba. Cordobés de adopción, nació en la Línea de la Concesión (Cádiz). Estudió la carrera de Medicina en Córdoba, y luego hizo la especialidad, el MIR, también en Córdoba. Conoció, además, a una cordobesa y se casó. Vive en Córdoba y tiene dos hijos nacidos en la capital califal.
En Cádiz hay Facultad de Medicina, pero al ser del Campo de Gibraltar la capital gaditana le pillaba a 130 kilómetros de su casa por lo que me hubiera tenido que ir a vivir allí. Le hablaron bien de Córdoba, y por ese motivo aprovechó el distrito único universitario y se vino para acá.
Y si se especializó en alergología fue, en primer ligar, porque él mismo es alérgico. En su caso, a los ácaros. Pero, aparte de eso, este área de la medicina y los trastornos respiratorios siempre le habían llamado la atención. De igual modo, se dedica a la investigación sobre este tema.
En esta charla vamos a conocer un poco más sobre el origen de las alergias y qué hacer para convivir con ellas.
¿Todo el mundo es alérgico a algo?
No. En principio, no. Las que tienen la mayor tasa de sensibilización y la mayor tasa de alergia son todas las patologías respiratorias, es decir la rinitis alérgica, que abarca el 30 o un 40% de la población. Y de ese porcentaje otro 30 o 40% también sería asmático. Y el resto de la gente, son gente sana, que en principio no tienen alergias respiratorias, que es lo más frecuente. Luego está la alergia a los medicamentos, la alergia a los alimentos, que eso suele ser más o menos un 10 o 15% de la población.
¿La rinitis y el asma tienen que ver, entonces, con la alergia?
Sí. La sustancia de la alergia, el alergeno, puede ser el polen de olivo, pero también pueden ser hongos, ácaros, epitelios... Un montón de cosas. Directamente el cuerpo, por predisposición genética, los considera como algo dañino y peligroso. Entonces, se protege. ¿Cómo? A nivel de nariz, se protege produciendo mayor moco y protegiendo los cornetes, dando lugar a la rinitis alérgica. Y a nivel bronquial, para evitar que el alergeno entre en los pulmones y esté en contacto con las vías respiratorias y pudiera, entre comillas, pasar a sangre, lo que hace es cerrar los bronquios y eso da la crisis de asma.
Se supone que quien llega a ser asmático, es porque tiene unas defensas naturales buenas, ¿no?
Sí, tiene unas defensas buenas o, más bien, exageradas, porque considera dañinas cosas que realmente no lo son.
Hemos dicho que no todo el mundo es alérgico, pero sí puede llegar a serlo en cualquier momento de su vida, ¿no?
Claro, la alergia es una enfermedad viva. La alergia puede aparecer en cualquier momento. Lo normal es tener antecedentes familiares, es decir, padre, abuelo, hermano y demás que sean alérgicos. Luego, hay gente que debutan de nuevas, sin tener ningún tipo de antecedentes, y de nuevas a primeras ser alérgico. Y puede aparecer en cualquier edad. Lo normal es que aparezca en la infancia o en la adolescencia, pero hay personas que debutan en la edad adulta, incluso hay personas que debutan siendo ancianos. Yo tengo pacientes que me han debutado con 70 años con alergia.
O sea, que tampoco hay límite de edad.
No. No hay límite de edad.
¿Y qué determina que uno empiece a ser alérgico de repente?
Pues, como quien dice, en el momento que en el sistema inmune da un cambio directamente empieza a reconocer partículas del ambiente, en este caso polen, ácaros, hongos, lo que sea, y empieza a considerarlas como algo dañino. Comienza a producir defensas y atacar a ese polen para destruirlo. Y he dicho polen por ser lo más típico en la época en la que estamos. Pero puede ser cualquier cosa: Polvo, ácaros, hongos, epitelio –de perro, epitelio de gato, epitelio de caballo, epitelio de conejo, epitelio de rata...–. Las cuatro familias.
¿Y eso de qué va a depender? ¿Depende del lugar donde viva cada uno?
En principio, depende de lo que tengas contacto. Es decir, si tienes más contacto con polen, pues lo más normal es que te hagas alérgico al polen. Si vives en una casa con mucha humedad, lo más normal es que te hagas alérgico a los hongos de la humedad. Si vives en un ambiente con más cosas acumuladas, lo más normal es que te hagas alérgico a los ácaros de polvo. Y si tienes contacto con animales, tú puedes hacerte alérgico al epitelio de perro, de gato, de caballo...
O sea que va también por provincia, entonces, ¿no? Sería mas común en Córdoba y Jaén que fuera al polen de olivo.
Sí. Incluso dentro de cada provincia puede ser hasta por ciudades, o, incluso, por barrios.
¿Eso lo tienen estudiado?
Muchas veces cuando vienen los pacientes, dependiendo del sitio de origen, del barrio o, incluso, de la calle donde vivan, tendrán mayor posibilidad de tener alérgica a unos elementos u otros. Quien vive cerca del río tendrá más probabilidades de ser alérgico al hongo de la humedad, por ejemplo.
Por eso preguntaba si hay algún estudio realizado sobre el mapa de las alergias de Córdoba.
Ahora mismo, en este momento estamos estudiando lo que sería la alergia al plátano de sombra, que es el tercer árbol que más se planta aquí, en Córdoba. Y directamente estamos viendo que, sobre todo en la población infantil, en colegios donde hay más plátanos de sombra, o gente que vive en determinadas avenidas, como puede ser la del Aeropuerto o el Barrio del Naranjo, que están llenas de plátanos de sombra, se está viendo que hay mayor incidencia de pacientes con alergia a este árbol.
¿Y al naranjo?
No. El naranjo como tal no es un árbol alergénico. Es verdad que hay mucha gente que comenta que tienen alergia al azahar del naranjo, pero el naranjo como tal no es alergénico. Ocurre que cuando abre el naranjo coincide muchas veces con el plátano de sombra, por ejemplo o con las gramíneas, y es verdad que el naranjo tiene un olor bueno, pero fuerte, y la persona que está un poquito sensibilizada, que tiene la nariz un poquito irritada, se ponen todavía peor. Pero es por el mismo olor. Es como si sintiera un olor fuerte, como el de la lejía o el aguafuerte, un ambientador intenso, pues eso también puede producir una irritación de la mucosa, y puede producir los mismos síntomas.
Ahora que se está elaborando el Plan de Arbolado de la ciudad, las alergias tendría mucho que decir al respecto, ¿no?
Sí. Por ejemplo, si directamente se quieren plantar plátanos de sombra, porque es un árbol que resiste muy bien la contaminación, relativamente bonito, que no necesita cuidado, porque se mantiene prácticamente solo, a lo mejor no sería tanto el tema del plantado, sino el podado. Quizá interesaría más podarlo antes de primavera, por ejemplo, para evitar que hubiera tanto polen. Una cosa es emitir un 10% y otra cosa es emitir el 100%.
¿Hay más alérgicos que antes? ¿Se ha notado que hay más alergias en la actualidad?
Sí, cada día hay más.
¿Y cuál es la razón?
Para eso hay diferentes teorías, y muchas veces pueden ser todas juntas, o directamente muchas veces también son diferentes versiones de la misma realidad. Ahora mismo, por ejemplo, cada día hay más alérgicos al polen de olivo. Es así porque, entre otras cosas, cada día hay más emisión de polen de olivo al ambiente. ¿Por qué? porque cada día se plantan más olivos. Los cultivos intensivos que hay de olivo en nuestra provincia hacen que las plantas estén emitiendo más polen natural. Incluso los cultivos intensivos emiten pólenes mucho más agresivos y resistentes, porque están sometidos a situaciones de estrés hídrico, de crecimiento, de desarrollo, de cosecha, y demás. Eso por un lado.
Luego también hay una hipótesis que se planteó en los años 70' del siglo pasado, que es la hipótesis de la higiene, en la cual se decía que las personas que estaban predispuestas genéticamente y que vivían en un ambiente que era más limpio, donde no hubiera mucha suciedad, donde no hubiera mucha bacteria, donde no hubiera mucha contaminación, esas personas tendrían más riesgo de desarrollar alergias, tanto cutáneas como respiratorias, es decir, hacer materia atópica y hacer alergias respiratorias. Y eso se vio con varios estudios, y uno de ellos, creo recordar, que se realizó en Noruega o en el Norte de Europa. En él se comparaba población que vivía en ciudad con población que vivía en granjas y se veía que los niños que vivían en granjas tenían menos incidencias de alergias respiratorias y de cutáneas en relación a los que vivían en la ciudad. El contacto con los animales de granja hacía que los niños fueran más inmunes por las infecciones que pueden transmitir esos animales que están criando.
Entonces, merece la pena ser limpio e higiénicos, ¿no?
Bueno, si eres higiénico, supuestamente tienes más riesgo de poder desarrollar alergias si tienes una predisposición genética.
¡Ah! Pues yo lo he entendido mal, entonces. Es al revés. Es decir que la contaminación, por ejemplo, en una gran ciudad te sirve de escudo, entonces.
No, una cosa es la contaminación y otra cosa es el tema de la limpieza. La contaminación lo que nos sirve es para desarrollar polenes mucho más resistentes y mucho más agresivos. Porque la contaminación hace que las plantas estén sometidas a mucho estrés y eso hace que emitan unos polenes mucho más agresivos y mucho más dañinos para la gente.
Otra cosa es lo de la higiene, que tiene que ser normal. Asistí a una charla en la que decía que limpiarles las manos a los niños después de que se les caiga un juguete al suelo o limpiar los juguetes con una tollita es contraproducente, porque evita que la piel del niño esté en contacto con bacteria y desarrollar una tolerancia y unos anticuerpos. Sin l sistema inmune se encuentra que no tiene nada contra lo que luchar puede reorientarse y empezar a atacar a pólenes y hongos que hay en el ambiente. Claro, como estoy aburrido, me pongo a atacar otras cosas. Por decirlo de una forma que nos entendamos todos.
Sí. Yo prefiero que me hable así de claro, en lugar de hablar estrictamente en plan científico, para que quien lea esto se entere rápidamente. ¿Y qué elementos influyen en la alergia?
Lo primero y fundamental es la genética en sí. Es la madre de todas las alergias. Quien tiene a uno de sus progenitores alérgico, tiene un 40% de opciones de ser alérgico. En cambio, si los dos son alérgicos, la posibilidad sube hasta 70 o el 75%. Es mucho más difícil que te libres si tus dos padres son alérgicos. Eso no quita de que haya gente que pueda debutar por sí, como antes he comentado. Pero lo normal es tener antecedentes alérgicos.
Eso por un lado. Pero también influye el ambiente, es decir, vivir en un ambiente donde haya mucha contaminación y mucho estrés, tanto por la irritación producida por las partículas diésel o por la agresividad de los pólenes, produce muchos más síntomas para los pacientes, y encima síntomas mucho más severos, que para una persona que pueda vivir en el campo. Ésos son los principales influyentes.
¿Y el calor, por ejemplo?
No. El calor lo que hace es que las plantas puedan florecer antes y puedan cambiar la polinización, y eso provoca que los síntomas den la cara en épocas diferentes a las que habitualmente se han producido.
Ciertamente, se está adelantando la polinización y, por tanto, se está adelantando la aparición de las alergias. Porque es de suponer que la alergia es algo cíclico y la gente tiene sus alergias en un momento concreto.
Quienes son alérgicos al polen, habitualmente las plantas suelen florecer en una época concreta del año. Por ejemplo, los alérgicos al polen de olivo lo empiezan a notar entre mitad o finales de abril y durar hasta mitad o finales de mayo, y a veces mitad de junio, dependiendo también de la zona en la que vivas. Si vives en la Campiña, como me ocurre a mí, aquí florece antes que, por ejemplo, en el Norte de la provincia. O, incluso, si vas más al Sur, en Priego, puede florecer mucho más tarde porque hace más frío. Entonces, dependiendo de la zona, la floración es diferente. La floración depende tanto de la temperatura como de la luminosidad, del tema de la luz.
Pero luego habrá incluso gente que sea alérgica todo el año, ¿no? Será el caso de los que son alérgicos al polvo, sin ir más lejos.
Den esos casos suelen tener síntomas según tres perfiles. Lo normal es tener síntomas durante todos los meses fríos, es decir, desde octubre hasta junio. El siguiente perfil sería tenerlos en los cambios de estación y el tercer perfil sería tenerlos durante todo el año, pero eso es menos frecuente.
Menos frecuente, pero hay casos.
Hay casos, sí.
¿Y hay niveles de gravedad en la alergia?
Sí, claro. La gravedad viene fundamentalmente dependiendo del tratamiento que necesite el paciente para estar controlado. También de la necesidad que tenga de acudir a servicios de urgencia y consume recursos sanitarios y también la repercusión que tenga en su calidad de vida, ya sea si es un niño, en los días que no puede ir a la escuela, en los días que se despierta por la noche, los días que está cansado, y luego para el resto igual: La remisión del rendimiento, las bajas laborales. Igual con la asistencia a urgencias y demás. Dependiendo de la edad y de las circunstancias del paciente, los parámetros de evaluación de gravedad podrían ser diferentes, pero fundamentalmente es asistencia a urgencias, consumo de medicación y repercusión en su vida diaria.
Lo que quería preguntar en realidad es si de esto se muere alguien.
Cuidado, que hay gente que muere por el polen de olivo, ¿eh?
¿Cómo dice?
El polen de olivo mata gente. Casi todos los años, por desgracia, hay gente que muere por culpa del polen de olivo.
¿Cómo puede ser eso?
Porque hay personas que no están bien controladas, hay personas que se les cierran demasiado los bronquios y no hay manera de que se abran. Es raro el año que no hay pacientes que terminan ingresados a la UCI y muchas veces necesitando intubación mecánica, porque sus bronquios se cierran tanto que no hay manera de abrirlos ni con tratamiento de urgencia ni con oxígeno ni con nada.
Por tanto, ¿qué es lo que hay que hacer?
Pues lo primero que hay que hacer es que quien no sepa a qué tiene alergia, lo consulte en primer lugar con su alergólogo para buscar la causa y luego ponerle tratamiento. ¿Qué tratamiento? Pues dependiendo de la gravedad sería tratamiento médico el año correspondiente y, de cara a otros años, si los síntomas son molestos, o se consume mucha medicación, o por el riesgo de poder desarrollar reacciones más severas, habría que plantearse el tema de vacunas. Es decir, vacunarse contra la causa que produzca la alergia. Es el único tratamiento que se ha visto que reduce la aparición de nuevas sensibilizaciones y también mejora la calidad de vida de los pacientes, hasta el punto de que hay una posibilidad de pacientes que se quedan completamente asintomáticos y pueden realizar una vida completamente normal.
¿Y cuándo puede sospechar uno que es alérgico? Porque a veces se confunde con un catarro, ¿no?
Claro. Hombre, habitualmente con un catarro el paciente suele tener mal cuerpo, dolor articular, fiebre, moco verde y espesos. Una persona con alergia suele tener picor de ojos, los ojos rojos, agüilla, picor de garganta. No suele tener mal cuerpo ni fiebre y lo único que nota es mucha congestión y mucho moco.
Y si, además, le pasa todo eso varios años en los mismos meses, va a tener todas las papeletas de que sea una alergia. Se puede dar la casualidad de que te acatarres todos los años en la misma época, pero en esos casos lo que hay que descartar es que pueda ser una alergia.
He visto por Internet que usted ha realizado una estudio de la alergia relacionada con el Covid-19.
Sí.
¿Podría hablarme un poquito de eso?
A ver, en la pandemia se planteó la posibilidad de que pudiera haber pacientes que tuvieran alergia a los componentes de la vacuna. La vacuna del Covid llevaba muchos excipientes, que daban reacción alérgica. Entonces se plantearon diferentes estudios para ver tolerancia y ver qué componente se podían utilizar con mayor seguridad para evitar que los pacientes tuvieran problemas. Ése fue uno de los estudios que se hizo. Otro estudio tuvo que ver con las semanas que estuvimos encerrados y las indicaciones de que no se debía acudir los centros sanitarios; en este caso era ver qué pasaba con las vacunas: Si había que continuarlas, si continuaban qué pasaba, qué pasaba si no se continuaban, qué pasaba si había que reiniciarlas. Las respuestas clínicas de los pacientes que estaban sin vacunas, se vio que los pacientes que llevan menos de un año tenían más recaída que los pacientes que llevan más de un año. Se vio que los que tenían más de un año, podían estar dos meses sin pincharse vacunas sin ningún tipo de problema. Se veía que estaban bien y que todavía su sistema inmune estaba tolerando el polen –o lo que fuera el desencadenante– como cualquier persona normal.
¿Y se ha hecho caso a esos estudios? Por ejemplo ¿se llegó a cambiar la composición de las vacunas y demás?
En principio para la vacuna del Covid, como eso fue todo tan urgente, se plantearon protocolos que incluso fueron aceptados por el Ministerio de plantear alternativas para los pacientes que tuvieran sensibilización a los diferentes componentes de la vacuna, sobre todo el polietilenglicol, que era uno de los componentes fundamentales de la vacuna, que estaba presente en las de un laboratorio y en las de otro laboratorio no lo estaba. Entonces se planteó la opción de que pacientes que tuvieran sensibilización o tuvieran dudas de estar sensibilizados a este componente que se les pusiera de la otra marca comercial.
¿Tuvo salida práctica entonces?
Sí, tuvo salida práctica.
¿Y ahora mismo está metido en algún otro tipo de investigación?
Ahora mismo estoy metido con diferentes estudios, porque el Ministerio lo que está pidiendo son actualizaciones de datos de pacientes que están con vacuna. Yo me he metido en algunos estudios de pacientes con vacuna y de cómo van evolucionando y de las tolerancias de los extractos. Todo eso para darles seguridad y garantías a los pacientes de que están teniendo buenas respuestas y que va todo bien. Que son tratamientos seguros, eficaces, que van a mejorar su calidad de vida y que se van a comportar mucho mejor que si no estuvieran tomando esa vacuna.