"El voluntario está hecho de pasta humana y sabe que cualquiera puede estar a disposición de quien le necesite"
Pilar Pineda es cordobesa del barrio de Las Palmeras, aunque se crió en el barrio de Las Moreras y actualmente vive la zona de Levante de la capital cordobesa. Estudió Magisterio en el edificio de La Normal de la Universidad de Córdoba (UCO), aunque antes estuvo en el CEIP Algafequi y luego en el IES de la Fuensanta. "Soy una persona de barrio", señala con orgullo.
Aunque hizo el Magisterio no ha ejercido nunca de maestra, aunque asegura que siempre ha trabajado con niños y niñas como educadora de calle, desde su primer empleo sobre abandono escolar en Las Moreras. Trabajó también en Cáritas y en Acsam para vincularse posteriormente a la cooperación internacional en una organización cordobesa llamada Paz y Desarrollo, donde estuvo 16 años.
De ahí paso a Priego de Córdoba, en la Subbética Cordobesa, en la Asociación Albasur, a donde iba y venía todos los días, y harta de tanta carretera optó por volverse a la capital, no sin antes ser nombrada Hija Adoptiva de Priego, por la huella que dejó con su trabajo.
Si alguien le preguntara por su trabajo respondería que "apoyo procesos de emprendimiento y de empoderamiento de las organizaciones para que sean capaces de emprender esos procesos de trabajo con las personas vulnerables, apoyando a las asociaciones, a las más pequeñas, en su inicio, en su consolidación y en la mejora de su hacer". Al menos, ésa es su labor en la Asociación Anime, que lleva la presidencia de la Plataforma del Voluntariado desde hace 16 años. Ella es, precisamente, la presidenta actual.
Eso significa que "toda la experiencia que he adquirido en mis 40 años de trabajo remunerado con asociaciones del tercer sector, sin ánimo de lucro, y toda mi formación previa y actual, –me he hecho dos masters y ahora estoy estudiando Inteligencia Artificial– la aplico en esas organizaciones, siempre en pro de la mejora continua del funcionamiento de lo social".
Anime se mueve en formación, asesoramiento y consultoría y ahora, gracias a una subvención del Ayuntamiento, se están llevando a cabo intervenciones con personas en soledad no deseada en el Distrito de Levante, donde vive, y con la que "nos hemos encontrado realidades chungas, de las que no ves en tu barrio cuando sales a la calle a la compra". Para ello cuentan con una red de detección de casos con comercios y con mujeres mayores "con una capacidad para analizar ese tipo de situaciones maravillosa". Una realidad que afecta mucho a mujeres viudas que optan por no molestar a sus familias y "se acaban comiendo el marrón de estar solas y sin relaciones interpersonales", algo que viene ocurriendo con mayor frecuencia tras la Covid, "que nos cerró un montón de puertas".
Su idea es "recuperar a las viejas del visillo" que se enteran de este tipo de situaciones y a las que ella llama 'radares', gracias a las cuales, por ejemplo se ha enterado que en su barrio hay una mujer con un restaurante chino que por las mañanas da desayunos a personas sin recursos.
Su mentalidad, y las de la gente que están metidas en el mundo del voluntariado es que en el entorno más cercano de cada uno "hay personas que con un poquito que tú hagas su vida cambia". Se trata de que, desde actividades de voluntariado, "nos complicamos y nos metamos en la vida de las demás personas, de forma organizada, porque el voluntariado hay que practicarlo a través de organizaciones sociales", basándose siempre en la solidaridad.
Ha comentado antes que Anime lleva 16 años presidiendo la Plataforma. ¿Desde cuándo funciona?
La plataforma cumplió un cuarto de siglo hace ya dos años. Así que llevamos 27 años de constitución.
Dieciséis años de presidencia se me antoja demasiado, ¿no?
Sí, sí. Yo ya he dicho que para la próxima me voy. Tenemos una Plataforma bastante potente. Cuando yo me incorporo como entidad miembro de la Plataforma sólo había tres entidades que la conformaban. Cuando la cogimos, la Junta, que tenía un Área de Voluntariado, quería en ese momento potenciar las plataformas en cada una de las ocho provincias. En Córdoba estaba bastante parada y nos llamaron Anime y a la ONCE desde la Junta para fortalecer la Plataforma. La ONCE tuvo la presidencia en la figura de José Almagro durante seis o siete años, y cuando él se jubiló Anime asumió la presidencia en mi nombre.
Las dos organizaciones nos empezamos a mover y a hacer cosas, buscando financiación. La Junta favoreció las subvenciones de los centros de recursos y es el día de hoy que la Plataforma cuenta con 97 entidades de toda la provincia, y hemos cerrado el año con beneficios. Porque, aunque somos sin ánimo de lucro, apostamos por formaciones de una calidad muy buena y se cobran. Y conseguimos financiación privada.
No ha sido fácil llegar hasta aquí, y ahora ya tenemos a tras personas trabajando de forma remunerada. Pero las crisis nos han afectado también: Llegamos a tener cuatro espacios abiertos en la provincia y ahora sólo nos queda el de la capital. Hemos tenido muchos altibajos, pero los últimos cuatro años han sido los más normales, de mayor estabilidad y de más de tranquilidad. Por eso, una vez que la cosa está montada, ya puedo pensar en irme dejando esto bien. Siempre he dicho que no tenemos problemas porque no nos los buscamos y hemos sabido ver que lo que nos une es la acción del voluntariado y no la acción específica de cada plataforma.
¿Cuántas personas están representados en esas 97 asociaciones?
Eso es imposible saberlo. Yo le he preguntado 228.000 veces Quería estar nerviosa Si se lo preguntas a la Junta de Andalucía, somos cientos de miles (se ríe). Vamos a ver, hay un hecho y es que para que se te reconozca como voluntariado hay que cumplir con la Ley: Tener un seguro de voluntariado y demás y en esas circunstancias estamos cerca de 100, que multiplicado por una media de 10 personas voluntarias por organización saldría unas 1.000 personas. Pero, claro, luego está Cruz Roja, que es miembro de la Plataforma y tiene muchísimos voluntarios. Les he preguntado cuántos, pero no lo tienen claro y no me lo dicen. Además, hay bastantes asociaciones con voluntariado y no son de la Plataforma, aunque nosotros trabajamos con ellas.
"Mientras siga entrando un euro público a nuestra Plataforma nuestra función sigue siendo igual de pública hacia toda la ciudadanía y no sólo hacia mis socios"
Siempre he pensado que, como funcionamos con dinero público, porque nos da financiación el Ayuntamiento, la Diputación y la Junta, mientras que entre un euro público a nuestra Plataforma, nuestra función es pública hacia toda la ciudadanía y no sólo hacia mis socios. Por tanto, trabajamos para todas las asociaciones. Es más, hay veces que hemos hecho un curso y han venido más personas de asociaciones que no son miembros de la Plataforma que de las que sí lo son.
¿Y todo el mundo coincide con usted en esa idea?
Sí. Hasta ahora mismo, sí. Es que es una base de lo social, porque tú estás gestionando dinero público y no para tus colegas. Eso no es un rollo de colegueo entre socios. Embarcados en el ámbito del voluntariado hay muchas personas, y mí me encantaría que todo el mundo fuera reconocido como voluntario. Con el accidente de Adamuz no hubo voluntariado. Es verdad que fue Protección Civil, que tiene su ámbito de voluntariado, fue Cruz Roja, que tiene su área de voluntariado, aunque fundamentalmente mandan a profesionales en situaciones de emergencia de esta envergadura. Luego se dio un volcarse en solidaridad de toda la ciudadanía de Adamuz; pero, insisto, eso es solidaridad, no voluntariado. La ley te dice que para eso hay que estar en una organización con un contrato de prestación de voluntariado, y con un alta en el seguro de voluntariado. Eso caracteriza fundamentalmente a la acción voluntaria
¿Esto qué quiere decir? ¿Que la gente de Adamuz no son buena gente porque no son voluntarios? Para nada. Son solidarios y hacen actividades de participación ciudadana desde la solidaridad: Pasa algo y aquí está la ciudadanía para responder a todo. Lo mismo te digo sobre un AFA o una asociación vecinal, que no tienen programas de voluntariado. Eso significa que las personas que trabajamos en las asociaciones vecinales –yo estoy en Nuestra Señora de Belén– no lo hacemos como voluntarios, porque la participación no es voluntariado.
¿Por qué quiere puntualizar eso, concretamente?
Porque cuando me haces la pregunta de cuantos voluntarios hay, no te lo sé decir, porque ¿qué es voluntariado para ti? Si me dices que coincidimos en el concepto de voluntariado como aquella persona que hace voluntariado en una entidad para ese fin, hay que puntualizar que para que una asociación sea de voluntariado tiene que tener su programa de voluntariado, su alta en un seguro de voluntario, su acuerdo de incorporación firmado y su cesión de datos...
Pero si insiste en esa idea, ¿es porque ha habido ya algún malentendido en ese sentido?
No. No te hablo desde la negatividad. Te hablo desde la perspectiva de no todo lo que se hace algo no, no lo que se hace por el bien común lo hacen personas voluntarias. Una cosa es que sean personas altruistas que no cobran. Yo cuando estoy en la barra de la asociación vecinal en una fiesta evidentemente no se considera voluntariado. ¿Me explico? Soy una vecina del barrio que, por solidaridad, por participación, por búsqueda de recursos para hacer mejoras en nuestro barrio, lo hace. Hoy un matiz muy sutil en todo esto y es que lo hago por mi bien.
¿Cómo?
Cuando nos metemos en un AFA es porque tenemos un hijo o una hija en el colegio, y cuando algo me pica me implico (se ríe). Con una asociación vecinal me lo puedo llevar al mismo terreno. En ambos casos hablamos de un beneficio directo. En la acción social esto no pasa, porque uno de los grandes problemas que tenemos es esa fidelización de la motivación del voluntariado. Al final estás trabajando con personas que no te afectan. Me explico, te pica la moral, pero no te lleva a trabajar con personas migrantes el hecho de que tú seas una persona migrante.
"En el accidente de Adamuz se dio un volcarse en solidaridad por parte de toda la ciudadanía; pero, insisto, eso es solidaridad, no voluntariado"
Ese matiz es el que hace que, por ejemplo, mujeres que se han metido en una asociación de cáncer por tener a algún familiar afectado al final se acaben implicando más en asociaciones de mujeres o que trabajan con niños y niñas que con el cáncer. Y es así, porque entienden que ahí pueden hacer mejor su labor, con independencia del motivo que les haya llevado a querer meterse de voluntarias.
Lo mismo ocurre con las familias. Resulta que cuando más dejamos tranquilas a las familias, que bastante tenían ya con una realidad de sobrecarga familiar, mejor respuesta nos daban a la hora de participar. Y es porque no les pedíamos nada ni se lo exigíamos. Venían porque les apetecía y les gustaba. Y es que la esencia del voluntariado es que no te obligas a ello.
¿Y de qué pasta hay que estar hecho para ser voluntario? Lo pregunto porque igual hay mucha gente que tiene esa madera y no lo sabe.
(Duda un momento). La primera respuesta bruta que se me viene a la cabeza es de pasta humana. Por la experiencia que tengo de tantísimas personas voluntarias con las que he estado rodeada toda mi vida es de estar hecha de pasta humana, y ser consciente de que cualquier persona tiene una capacidad de ponerse a disposición de otra que la pueda necesitar. Ese valor de empatía y demás, son cuestiones que ya las tenemos, y quien no las tiene no es porque carezca de ellas, sino porque no las han desarrollado bien por su educación o bien por su cultura. Son valores intrínsecos al ser humano o capacidades de las personas.
Hay veces que ves que con tan poquito se consiguen bastantes cosas, siempre que estés preparado, que estés enfocado, que respetes a la persona con la que estás. Y eso sabemos hacerlo todo el mundo.
Pues no lo tengo tan claro. Esa pregunta también se la iba a hacer: Habrá gente que tenga ganas de meterse en un voluntariado y, sin embargo, no sabe lo que pueda hacer.
Mira, nosotros hemos generado en la Plataforma un proceso de formación inicial, coordinado conjuntamente con las asociaciones. Por ejemplo, ofrecemos de forma continuada cada dos semanas o incluso cada semana formaciones de iniciación al voluntariado. Yo invitaría a todo el mundo a que hiciera esa formación de seis horas. Ahí explicamos a las personas lo que significa ser voluntariado, les damos las cuatro pinceladas que nos marca la normativa e invitamos a las asociaciones a que vengan a contar cómo se puede hacer voluntariado con ellas. Pues bien, te puedo decir que el 90% de las personas que están asistiendo a ese curso acaban diciéndote que no se esperaban que se pudiera hacer voluntariado de tal o cual manera.
"El voluntario no debe cobrar nada, ni en especias; su actividad se define por su gratuidad, aunque creo que hay que abonarle los gastos que le supongan ese servicio"
No pensaban que por saber tocar la guitarra se puedo apoyar a un grupo de chavales en una barriada menos favorecida. Sin ir más lejos, hemos conseguido un director voluntario de Adamuz para el Coro Diversa, dinamizado por Anime. Era un chaval muy joven que vino y nos dijo que le gusta la idea del coro y que se quería hacer cargo de él. Automáticamente le eché el lazo y le di un bolígrafo para que me firmara el convenio (se ríe).
Hay algo que debe quedar claro, clarito: El voluntario no cobra ¿verdad?
No no, no. No debe de cobrar ni en especias. Si te quisieran regalar una bolsa de limones a cambio de un servicio no se debe aceptar, porque no deja de ser una compensación. Nada. La actividad de un voluntariado se define precisamente por su gratuidad absoluta. Pero, a cambio, también discuto mucho con las asociaciones de que a los voluntarios hay que abonarles los gastos que le supongan hacer ese servicio: No valen excusas de que, por ejemplo, tenga ya un bonobús, pues se le paga. O si usa su propio vehículo, que al menos perciba la dieta de 0,26 euros el kilómetro, que es como está en la normativa.
Peleo también mucho por que a las personas voluntarias no les cueste nada el tema.
Voy a dar un paso más: Es de suponer que para formar parte del voluntariado se necesita tener tiempo y hay bastante gente que no lo tiene.
En eso podemos discutir tú y yo. Las personas tenemos tiempo hasta para morirnos, fíjate si tenemos tiempo. Esta semana, precisamente, con la reunión que tuvimos de la Asociación Vecinal me fije en que somos mayores y yo les decía que desde mi ventana veo uno de los pocos parques infantiles que hay, y ahí siempre hay niños y niñas y gente adulta acompañándolos. Y yo digo: "Vamos a coger a un mayor de ahí, nos lo traemos a la Asociación y vamos a ver qué sabe hacer esa persona, y que en lugar de estar esas dos horas de parque con su hijo o con su hija en un tobogán hablando con otras personas de su edad puede estar aquí haciendo un taller o lo que sea con los chavales. Claro, tiempo hay, otra cosa es que se ponga o no en disposición de los demás.
Me está usted hablando de personas jubiladas que por supuesto que tienen todo el tiempo del mundo.
No, no. De gente jubilada, no. De gente adulta. No sólo hay gente jubilada. Habría que ver la agenda de cada uno para ver si tiene o no tiempo. Cada uno tenemos nuestros entorno, pero yo pienso en el mío y conozco a muchísimas personas que tienen tiempo. Lo que pasa es que hemos cogido también un titulillo de que no tenemos tiempo para nada. Y yo tengo un grupo de amigas de mi edad y todas estamos al día en las series de televisión. Son debates de profundidad, pero es más fácil decir que no puedo, y eso a mí me pone nerviosa y él no tengo tiempo, también. Hoy me he parado en el bar a tomarme una cerveza con mi marido y con mi madre y aquello estaba lleno de gente de mi misma categoría. Y por las noches vete a cualquier sitio. Existe un miedo generalizado para pringarse por la sociedad. ¿Tú no tienes una hora al mes para pasarte por tu asociación de vecinos?
Claro que sí, pero el voluntariado es algo constante y continuo, ¿no?
O puntual, que también se reconoce. Lo que no puedes hacer es voluntario ocho horas al día. Eso es ilegal. Yo conozco asociaciones que complican e implican a personas que parece una jornada laboral. La Ley es muy clara en eso. ¿Qué mínimo tiene que hacer un voluntariado? No hay mínimo, pero es que ni tampoco máximo. ¿Cuándo deja de considerarse voluntariado? Cuando una actividad de la persona voluntaria suple un servicio directo a las personas destinatarias que normalmente está cubierto por un coste-plaza, eso es ilegal. Por lógica. Eso implicaría estar supliendo un puesto de trabajo. Cuando en un voluntariado la persona se compromete diariamente a estar cinco horas al pie del cañón, eso no puede ser. El voluntariado tiene que aportarle a la sociedad; si tú lo metes en una lavandería cinco horas al día no está aportando nada.
"Cuando el tiempo que se dedica al voluntariado prácticamente suple un servicio directo a las personas destinatarias que normalmente esta cubierto por un coste-plaza, eso ya es ilegal"
¿Usted, por ejemplo, cuánto le dedica a esto?
Yo en la Plataforma del Voluntariado soy voluntaria. No cobro nada.Y normalmente, yo le puedo estar dedicando casi dos o tres horas al día. Este sábado (por ayer) estoy trabajando en la Plataforma de Voluntariado. Me voy a una asamblea que hay de la Plataforma Andaluza; el viernes que viene y el sábado estaré en Madrid en la Plataforma Estatal, porque ahí llevo la secretaría general. El domingo, 29, me voy a un acto de una asociación de Puente Genil sobre adicciones, que es miembro de la Plataforma, y voy a estar por la mañana si el cuerpo me aguanta. Ahora, he empezado con una asociación en Montilla que se llama Acosen, de acompañamiento a la muerte digna, que conectaron conmigo y me he metido en la junta directiva (se ríe). Me puedes llamar zumbada, pero sí que tengo tiempo y a la vista está que todo lo hago. Aparte yo trabajo todos los días mis siete u ocho horas en Anime. Y mi marido todavía está contento para que viva aquí conmigo.
¿Su marido también está metido en el voluntariado?
Sí.
Por tanto, lo entiende.
Es que no le ha quedado más remedio. Llevamos 32 años casados, si no era separarse. Vamos a ir de abajo hacia arriba. Ya me ha comentado que hay plataformas en las ocho provincia. Sí. En Almería se llama Red del Voluntariado, y en el resto son plataformas. Y son del mismo corte que la nuestra de Córdoba. La Plataforma Andaluza es la única de todo el país que sólo la conforman plataformas. El resto de plataformas autonómicas las conforman asociaciones. No hay plataformas provinciales. Hay algunas provincias que tienen plataformas provinciales por sus procesos históricos y en eso tiene mucho que ver cuando la Administración se ha metido en el cotarro financiando.
Que es nuestro caso.
En nuestro caso lo hicieron en su momento, y después lo que hacen es ir subvencionando proyectos. Por ejemplo, en Navarra, donde se celebró este año el congreso estatal, hay una Oficina Municipal del Voluntariado. Los ayuntamientos no pueden tener personas voluntarias; la Ley impide que la administración pública y las empresas puedan tener personas voluntarias. Todo tiene que hacerse a través de las redes de asociaciones. Por eso en Pamplona está esa oficina, que la mantiene el Ayuntamiento. Su papel es el mismo que las plataformas nuestras: Dinamizar toda la acción voluntaria en la ciudad.
¿Y en todas las provincias del país, incluso en las ciudades autónomas, hay una plataforma o una red?
Efectivamente.
Y es de suponer que están todos conectados entre ustedes, ¿no?
Exacto. Por cierto, creo que Ceuta y Melilla no tienen plataforma –no sé por qué, tendré que enterarme–. Las demás pertenecemos todas a la Andaluza. Y luego existe la red estatal, que es la Plataforma Estatal del Voluntariado. Y en ésa participamos las plataformas provinciales, las plataformas autonómicas y lo que se llaman entidades singulares, que son grandes asociaciones a nivel de toda España, como son Cáritas, Movimiento por las paz (MPDL), Cruz Roja, ONCE...
Y, por tanto, es una estructura piramidal en la que todo el voluntariado nacional está representado.
Estamos todos los que queremos estar.
"Las empresas privadas llegó un momento en que se lanzaron a que sus plantillas hicieran voluntariado, pero la Ley les dice que pueden llegar a acuerdos con asociaciones de voluntarios para diseñar programas, pero no hacer voluntariado por su cuenta"
¿Hay mucha gente que se ha quedado fuera?
Quien lo hace es porque quiere. Pero hay muchas asociaciones que quizá no creen en el encorsetamiento al que te obliga la Ley. Para mí la Ley es una facilitadora una clarificadora de todo. Ocurrió con el tema de la administración pública y del voluntariado en las empresas privadas, que era algo que no estaba regulado. Las empresas se habían lanzado a que sus trabajadores hicieran voluntariado como una iniciativa que sonaba a innovadora y muy guay, pero eso no era voluntariado; era otra cosa. Esas empresas, según la Ley, pueden llegar a acuerdos con las asociaciones existentes para fortalecer su tejido del voluntariado. ¿Eso enriquece a la empresa? ¡Claro que sí Desde la estatal están trabajando con empresas concretas donde se hacen cursos de educación en valores y se les transmite lo que es el voluntariado. Luego la gente de esa plantilla conoce donde puede hacer voluntariado o bien la empresa conoce asociaciones en concreto con las que diseñar programas conjuntos.
Vale. Saltamos al nivel internacional. Es de suponer que cada país es de su padre y de su madre, ¿no?
Totalmente.
¿Y cómo se entienden entre ustedes?
A nivel internacional, primero está el Centro Europeo de Voluntariado (CEV), que es un área dentro de la Unión Europea y que lleva mucho tiempo trabajando el tema del voluntariado. Vamos a ver, en el Norte de España y sobre todo de los Pirineos para arriba el voluntariado se lleva manejando desde hace bastante más tiempo que aquí. En España siempre ha estado muy vinculado, por nuestra idiosincrasia, nuestra historia y nuestra política, a la caridad mal entendida de ciertas épocas oscuras. ¿Qué ha pasado con eso? Que nos ha marcado como un sambenito en la idea de la caridad y hacer el bien.
Que quede una cosa clara: El voluntariado no es hacer el bien como se entendía en esa época; el voluntariado es cambiar el mundo.
"En España, por nuestra idiosincrasia, nuestra historia y nuestra política, el voluntariado siempre ha estado vinculado a la caridad mal entendida, y ahora arrastramos ese sambenito"
En Europa esto se vive de otra manera. Aquí la certificación de competencias profesionales a través del voluntariado no está aprobada. No se reconoce. Sin embargo, en Europa en los currículum lo primero que te indican los trabajadores es que han hecho voluntariado. En España, cuando he tenido que contactar con alguien prácticamente se lo he tenido que sacar a picotazos limpios. Dicho de otro modo, en Europa eso se valora mucho en los curriculum y en España, no.
Quizá porque las empresas que contratan tampoco valoran eso, ¿no?
Ciertamente, pero en Europa, sí. Mi hija vive en Rennes, en el Norte de Francia, y siempre me dice: "Mamá, menos mal que he hecho voluntariado, porque es lo primero que me preguntan" (se ríe).
¿Me está diciendo que en el Norte encuentran trabajo gracias a eso?
¡Claro! Es una simple cuestión de lógica. Si tú tienes a una persona que desde chiquitito viene pringándose con la gente y haciendo cosas por los demás de forma altruista, ahí te encuentras con un material humano que no lo tienes en alguien que se queda en su casa jugando con una maquinita. Si al contenido técnico le sumas valor humano en tu empresa está claro que optarían por ti y no por el otro.
¿Y por qué en España no se valora eso a la hora de contratar?
Ya te lo he comentado. Porque aquí el valor que se le ha dado al voluntariado era el de la caridad mal entendida. Llevamos muchos años de retraso en esta materia. Acuérdate que en ciertas épocas ¿quién hacía aquí el bien? La iglesia, y tú eras de la iglesia para hacer el bien, porque si no eras comunista. Eso se sigue notando a día de hoy. Mi madre, que tiene 86 años, me pregunta por lo que hago a lo largo del día, y me dice que todas esas cosas antes no se hacían.
En otros países de Europa hay detalles que nos diferencian mucho. Sin ir más lejos, en Francia hay una Ley de Vivienda que la están modificando y la última vez que fui allí me topé con una manifestación, un sábado a las dos de la tarde, por la vivienda. La gente se opone a esa Ley, porque quiere que mejore. Desde hace 20 años la normativa te exige que cada vivienda tiene que tener equis metros de terraza y que tienen que ser accesibles, con puertas por las que queda una silla de ruedas. En España para buscarte un espacio accesible te tienes que ir a los bajos.
¿Qué pasa? Que cuando te lees la normativa de construcción de hace unos años te decías "esto es para cortarlo y copiarlo". Además, en los barrios nuevos en cada bloque hay equis número de viviendas sociales. No es que se haga un barrio de viviendas sociales, no. Cada bloque que se construye en Francia incluye vivienda social. Son más económicas y puedes tener a personas migrantes viviendo allí.
Es que la mentalidad allí es otra.
Efectivamente. El nivel de la incorporación y la integración de las personas es mayor. Fíjate que en esos dos detalles que te he dicho han incluido a las personas con discapacidad y a las personas con menos recursos. Se evitan los barrios marginales. Por supuesto que tienen zonas marginales, más empobrecidas y con más choriceo. Pero hay una Ley que apoya que haya más integración.
"En Francia, la Ley de Vivienda obliga a que los bloques de nueva construcción tengan equis numero de viviendas sociales; permite que el nivel de incorporación y de integración sea mucho mayor"
¿Y se nota? ¿Su hija lo nota?
Claro que se nota. Al colegio de tu barrio van personas de todas las culturas que tienen allí. No van solamente gitanos o no van solamente negros ni sólo indios ni solamente blancos. No es lo mismo si hay una familia más disruptiva en algunos bloques a que haya ocho bloques llenos de familias disruptivas, que es la fórmula que tenemos en España.
Fíjate, el otro día pasé por un asentamiento en Córdoba bastante importante que ya ha salido ardiendo un par de veces y se reconstruye con una rapidez increíble. Yo entiendo perfectamente que esas personas no quieran vivir en una chabola. Lo que te decía de Francia: En esas zonas de nueva construcción hay espacios vallados con servicios públicos –agua, baños y aseos– municipales a disposición de la gente nómada que pagan poquísimo por asentarse ahí –40 céntimos o así–, porque no tienen la posibilidad de tener un piso. Se dan de alta, pagan un precio simbólico al día y les sirve para escolarizar a los niños de inmediato en el colegio de la zona.
Eso hace que la gente se acostumbre a estar con todo tipo de personas desde que tienes tres años.
Háblame un poco del Año Internacional de las Personas Voluntarias.
Ya hemos comentado que en Europa tienen otra visión del voluntariado. Naciones Unidas en 2001 constituyó el año internacional del voluntariado en general. Hasta entonces, nunca se había hecho un reconocimiento oficial a toda la tarea voluntaria que se había desarrollado desde las dos grandes guerras. Este año, 2026, se va a recordar que hace 25 años se declaró aquel año internacional vinculándolo, además, con el desarrollo sostenible, porque la ONU está muy vinculada a la Agenda 2030.
El informe de Cáritas pone de manifiesto que en Andalucía hay 2 millones de personas en el umbral de la pobreza y para la Plataforma Andaluza del Voluntariado esta muy claro que detrás de cada realidad de personas vulnerables hay personas voluntarias y hay asociaciones que trabajan con ellas. Desde ahí entiendo la contribución que hace el voluntariado al desarrollo sostenible. En ese bien común que se quiere desarrollar, en esa mejora continua de la vida de los 8.000 millones que estamos aquí y no sólo de la mía. Ahí, desde nuestra acción voluntaria contribuimos al desarrollo sostenible del planeta. Y desde ahí Naciones Unidas da un paso en la visibilización del voluntariado.
Ese año internacional es una oportunidad para demostrar que se pueden hacer las cosas desde la cultura de la solidaridad, que es la base de las Naciones Unidas. Ése es nuestro trabajo y nuestra razón de ser. Es una tarea importante de visibilización para nosotros también como plataforma, porque es muy importante que aprendamos a transmitirles a las personas voluntarias esa realidad.
¿Pero van a hacer algo especial o concreto por el 25 aniversario del Año Internacional del Voluntariado?
Por lo pronto, cantarlo, contarlo y darlo a conocer. Normalmente, este tipo de actos y declaraciones son más simbólicas que de activismo. Lo que pasa es que, de hecho, nos está sirviendo, por ejemplo, para tener esta entrevista sin ir más lejos, que nos ha surgido a raíz de la actividad que tuvimos de presentación del Año Internacional. Igual pasa el viernes, 27, por la mañana, en la presentación oficial en Madrid, el día 27 por la mañana, en la Comisión Europea. Vamos a tener una mesa redonda bastante interesante con un montón de políticos y de gente que sabe mucho de todas estas cosas.
Yo estoy en la moderación de las mesas y la verdad que es una gozada poder contar con ese elenco de gente tan inteligente y tan importante para presentar este tipo de actividad. Se trata de darnos visibilidad. Como Plataforma Estatal se ha preparado un dossier informativo con las ideas más básicas del voluntariado. Se lo remitiremos a todos los medios y a las páginas web de la gente para que lo incorporen. Luego se nos pide a las plataformas más de abajo que concretemos acciones encaminadas sobre lo que vamos a celebrar.
Ésa era mi pregunta.
Yo me lo he tomado desde primera hora como una fiesta. Esto los del Norte no lo entienden. Tú les hablas de la feria de las asociaciones y te dicen "¿qué me estás contando?" No lo entienden. Desde Despeñaperros para arriba no saben lo que es una feria. Concretando en la agenda nuestra de Córdoba, el día 11 de abril vamos a tener un encuentro de asociaciones.
¿De Córdoba o de Andalucía?
De toda nuestra provincia. El año pasado lo hicimos y tuvimos más de 500 comiendo en el Botánico. Llevamos una empresa solidaria que hizo la comida. Hay una asociación que hace paellas y comida, y el dinero que recauda es para colectivos sociales. Nos sale algo más caro, porque la solidaridad vale un poquito más. Total, lo que hacemos allí es que nos juntamos en un acto específicamente para las asociaciones. No es un acto abierto. Es para conocernos nosotras, para estar juntas, para que cada asociación haga actividades medio lúdicas, de concienciación y demás, y lo disfrutamos, porque luego lo que te transmiten las asociaciones es que se lo han pasado genial.
Conocen gente. Hay asociaciones que van con 15 o 20 personas de su entidad, con personas voluntarias, e insistimos mucho a que vayan las personas voluntarias con sus familias. El año pasado pusimos hasta una ludoteca para niños y niñas mientras se celebraban las actividades. La idea es de un día de convivencia entre las asociaciones, y, por ejemplo, Anime va a llevar el coro que tenemos para hacer una sesión de ensayo y vamos a enseñar a todo el mundo que cualquiera puede cantar en un coro. En nuestro Coro Diversa estamos 26 personas, de las que la mitad son mayores de 65 años, y hay ocho personas con discapacidad. y el director de Adamuz, que es un fenómeno. Él es el que nos dice que todo el mundo puede cantar y por eso en ese ensayo habrá una parte en la que todos los presentes podrán cantar una parte.
Luego hay un montón de ocas y un montón de juegos, nos van a hacer brochetas de frutas que se van a repartir durante todo el día para que comamos sanos y nos cuidemos el corazón. La gente de Fibromialgia lleva sesiones de yoga terapéutico. En fin, se trata de conocer lo que hacemos, pero para disfrutarlo también nosotros.
Como bien ha dicho, es una auténtica feria.
Totalmente. Viene a ser la única actividad de la provincia y la más importante y une a las asociaciones. El año pasado vinieron 11 autoridades públicas de nuestro municipio. El 11 de abril será de 11.00 a 17.00 horas y vendrán grupos de música.
"Yo te digo lo que yo vivo y vivo que cada vez hay más personas haciendo voluntariado, y lo dice también el Observatorio Estatal de Voluntariado. Además, cada vez hay más gente joven implicada"
Más de uno se les va a colar en la fiesta.
Eso espero. Allí hay comida para todos.
¿Cómo ve el futuro del voluntariado?
Estupendamente. Yo ya me quiero jubilar (se ríe). Yo te digo lo que yo vivo y vivo que cada vez hay más personas haciendo voluntariado. El Observatorio Estatal de Voluntariado dice también lo mismo. pero es algo que yo siento; cada vez que hacemos algo, notamos que la gente está más implicada. Todo lo contrario a lo de la apatía social que se dice que existe. Además, cada vez hay más gente joven haciendo voluntariado. Increíblemente. Lo dice también el estudio anual de voluntariado que hace el Observatorio Estatal, y también te lo digo yo.
Es más, en la presentación del pasado lunes sobre el Año Internacional, en la sala había más gente joven. Había menos jubilados que gente joven. Y que en el ámbito de lo social estemos muy involucradas personas que no estamos jubiladas, eso mola mucho. Que los menores de 30 años, estén implicándose en la actividad voluntaria, mola mucho. No es que sean los que sustentan el voluntariado hoy en día, porque no es así, pero para mí es una buena noticia.
Nos me extraña. Hablamos de que hay relevo.
Claro. Lo que pasa es que para que el relevo cuaje, quienes estamos en las actividades y trabajando aquí desde hace tanto tiempo, tenemos que empezar a dejar de hacer las cosas y abrirnos un poquito a que las cosas las empiecen a hacer personas más jóvenes. Es complicado, porque somos viejos y nos gusta todo esto que tenemos cogidas entre las manos. Hay personas metidas en el voluntariado que son mayores que yo y que siguen hablando de que antes las cosas funcionaban y que la gente se movilizaba y se implicaba más. Pero es que eso era antes y no es ahora. El modelo social de hoy no es el mismo de hace 40 años. A todos nos gustaría que la movilización fuera tan fuerte como antes y eso se nota, por ejemplo, en las manifestaciones, que van las mismas personas que hace cuatro décadas.
La menor calidad es diferente. Mi hija, que tiene 340 años, y está metida en el voluntariado, no piensa como yo en casi nada.
Lo de las movilizaciones se han n rotado mucho por ejemplo en lo del 8M. Antes eras muy masivas y ahora cada vez clarean más.
Eso tiene una explicación. Yo tengo amigas que me invitan cada vez más a irme el 8M a Madrid. Porque no tiene nada que ver. Allí han sabido movilizar en diferentes momentos a diferentes colectivos. Las autoridades van al fondo y las primeras son las asociaciones. Sin dudas, sin peleas, sin broncas. ¿Que hay dos manifestaciones radicalizadas? Sí, pero cada uno en su sitio. Y se peta aquello. Cada vez va más gente de las provincias. Son actividades festivas y muy atractivas.
Al final lo que te quiero decir es que las cosas han cambiado y la forma de ayudar y colaborar, también. ¿Qué tiene que ver hoy la realidad de mi barrio con el barrio de hace 40 años? Por tanto en el asociacionismo y en el voluntariado no puedes pretender que estén las mismas personas que estaban hace cuatro décadas y que ya están hasta las narices de aguantar a todo el barrio. La realidad social, cultural, económica, de interés no tiene nada que ver. Tú a un chiquillo hoy no lo pringas igual que a mí cuando yo tenía ocho años que lo conseguías con un lápiz de colorines.
Ahora tienes que echar mano de una tablet.
Pues mira, vamos a hacer un club de lectura en mi barrio, con mujeres que saben leer, pero que tienen algunas dificultades por la vista. Me han pedido a ver si les podemos hacer fotocopias con la letra más grande y les he respondido que vamos a pedirles tablets al Ayuntamiento. Que nos las preste o que nos las pague. Y que luego la gente se lleve su tablet a su casa y lea su capítulo. En caso contrario, no vamos a conseguir que la brecha digital desparezca. Si mi madre lee es gracias a que le he puesto la tablet de modo que le caben dos palabras en la pantalla, pero así se está leyendo La voz dormida, que es lo que van a leer en el grupo de mujeres y así pueden comentar y recordar entre ellas lo que les pasó cuando eran jóvenes.