"No puede ser que un niño sea de alta capacidad en Andalucía, en Aragón no, sea superdotado en Extremadura y en Madrid esté en la media"
No es nada fácil saber llevar a una persona con alta capacidad en la familia. Por lo general es una situación angustiosa que, en muchos casos, y por paradójico que parezca, puede derivar en fracaso escolar y aislamiento social. Las familias en esa situación deben saber que en Córdoba cuentan con una asociación en la que poder apoyarse, la Asociación para el Fomento del Talento (Alccor), en la que lo primero que van a encontrar es comprensión con su situación y mucha solidaridad.
Por lo pronto, han organizado un primer congreso sobre altas capacidades en Córdoba que va a reunir el próximo 7 de febrero en el Rectorado de la UCO a verdaderas eminencias en la materia que permitirás comprender un poco más el problema y hacerle frente con más armas.
Pero todavía deben afrontar un cambio profundo en el sistema educativo, con profesores y profesoras preparados para la detección de nuevos casos y con capacidad para ayudarles a desarrollarse plenamente. Previamente, haría falta que el baremo para las altas capacidades sea el mismo para todo el país, ya que a día de hoy es aún muy dispar.
En esta entrevista, la presidenta de Alccor, Vanessa Mediavilla, desvela un poco más los entresijos de este complejo problema.
La Asociación para el Fomento del Talento en Córdoba es bastante joven, ¿no?
Sí. Llevamos muy poquito. Acabamos de cumplir ahora los dos años.
¿Nada más?
Ya sabes que al principio es sobre todo papeleo y demás, especialmente el primer año.
Lo lógico ahora es preguntar por qué surge.
Pues surge de tres mujeres con familiares de altas capacidades, de edades diferentes, y que al hablar entre nosotras nos dimos cuenta de que siempre hay una necesidad sin cubrir. Una de ellas tiene ya a su hijo con 23 años, y ha sido un fracaso escolar y en el instituto estuvo regular. Las otras dos nos vemos igual, ya que ahora los nuestros están en edad del instituto, pero nunca han tenido ese apoyo que deberían de haber tenido y siempre bajo el estigma que existe sobre este asunto. Entonces, decidimos que queríamos una asociación que aportara ese apoyo. Estamos sobre todo con lo que son las familias de los niños, pero no queremos sólo eso. Queremos que, al final, sea un apoyo a las personas con altas capacidades, y son tanto niños como adultos. Quiero aclarar que no somos una asociación sólo de niños, sino que es una asociación de personas con altas capacidades, y eso incluye niños, adolescentes y adultos.
¿Cuánta gente hay ahora mismo en la Asociación?
Pues ahora mismo estamos 96.
¿En dos años? Está muy bien, ¿no?
Sí. Nosotros estamos contentos.
¿Cómo lo han conseguido?
Es verdad que somos bastante inquietas y nos hemos hecho ver, y creo que, al final, la gente ha sabido ver ese vínculo. Han comprobado que cuando sus hijos han estado en la Asociación, cuando se han juntado con el resto de niños, ha sido positivo y el boca a boca ha funcionado muy bien.
¿Exactamente qué ofrece la Asociación para alguien desesperado y que no sepa qué hacer?
Sobre todo lo que aportamos es apoyo. Trabajamos mucho con actividades lúdicas, pero aquí no se dan clase. Lo mismo puede ser un día en el campo, como visitas al Torcal o al Instituto Aeroespacial de Granada o al de las Ciencia también. Hacemos días de convivencia con las familias, en los que los niños están a gusto, porque cuando están con otro igual no se sienten juzgados y se sienten cómodos. Eso a los padres al final también nos gusta. Vemos que nuestros hijos están bien, y mientras tú puedes hablar con otras familias que están en tu misma situación y que te van a entender. Que tampoco te van a mirar... Raro.
¿Raro?
La alta capacidad es mucho más que un número. No se reduce a una puntuación o a un informe, aunque a menudo así se percibe. Detrás hay una forma distinta de pensar, sentir y procesar la realidad, es una forma distinta de vivir y de comprender el mundo que necesita ser comprendida y acompañada.
Nuestro trabajo consiste en acompañar a las familias, ofrecerles información clara sobre evaluaciones, normativa y recursos, y facilitarles el camino cuando llegan llenas de dudas y desorientación.
¿A nivel nacional sigue habiendo problemas a la hora de tratar con personas de altas capacidades? Por cierto, antes que eso ¿a ustedes les gusta el término superdotado?
A nivel nacional siguen existiendo dificultades en la atención adecuada a las personas con altas capacidades, y una de ellas tiene que ver, precisamente, con el lenguaje que utilizamos.
Desde el punto de vista técnico, términos como superdotación, talento simple, talento complejo o altas capacidades son correctos y necesarios, porque describen perfiles distintos. El problema no es el término en sí, sino la interpretación social que se hace de él.
Cuando se habla de 'superdotado' o incluso de 'talento', muchas veces se transmite la idea de estar por encima de los demás, de destacar de una forma que puede generar rechazo, incomprensión o expectativas poco realistas. Y eso no refleja la realidad de estas personas.
Hablamos de niños y niñas —y también de adultos— con un potencial elevado en una o varias áreas, pero ese potencial no se desarrolla solo. Si no existe una respuesta educativa y un acompañamiento adecuados, ese talento no desaparece, pero puede quedar invisibilizado, desactivado o bloqueado con el paso del tiempo.
Por eso insistimos tanto en que no se trata de poner etiquetas, sino de comprender perfiles y darles la respuesta que necesitan para poder desarrollarse de forma sana y equilibrada.
Entonces, volvamos a la pregunta: ¿Estamos preparados en el sistema educativo para tener esto claro o no?
No. Es un sistema educativo que lo primero que te hace es clasificar a los niños por el año de nacimiento. Yo entiendo que tiene que haber una manera de clasificar, pero muchos de estos niños, por ejemplo, tienen esa disincronía. Además, las ratios de las aulas tampoco ayudan y la formación de los profesores en esta materia es deficiente. Entonces, si tienes en la clase un TDAH, un autismo, un altas capacidades revueltos con todo el resto, es difícil llevar cuando la ratio es elevada. Por tanto, no; el sistema educativo no está preparado.
¿Y qué habría que hacer?
Lo primero es bajar las ratios de las clases para atender a los niños correctamente. Y luego esa la formación del profesorado. Es súper importante, porque un profesor que está con esos niños tiene que saber qué es lo que tiene en su clase, debe saber qué necesita cada uno. Nosotros no queremos ni que se dé más a uno ni que se dé menos a otro, simplemente lo que cada uno necesita. No se trata de darle más fichas porque termina pronto las suyas ni colocarlos en la mesa de los que acaban pronto, en la mesa de los 'listos'. No. Esas cosas hay que ir cambiándolas en los programas para darles la atención necesaria. Pero para ello debes tener una formación, porque si no sabe, si carece de esa formación, el profesor tampoco sabrá cómo atenderlo.
Pero ahí está el problema: ¿Cómo se forma un profesor en ese sentido?
Formar, se puede, porque el Centro de Profesorado (CEP) realiza mínimo una formación al año. Nosotros decimos siempre que echen mano también de las asociaciones cuando lo necesiten. Las asociaciones están dispuestas a colaborar. Si hace falta, se pueden dar charlas organizadas con psicólogos especializados en la materia, ayudando para que los profesores se vayan formando. Y hay profesores que están ya más capacitados también y que colaboren en la formación de los demás, con jornadas en los colegios. Los congresos y las jornadas son también útiles... Todo eso no deja de ser formación. El problema es que quienes acuden a esas jornadas, charlas, conferencias o congresos son quienes les toca de cerca el problema.
La verdad es que debería ser una preparación más generalizada, porque cada vez se dan más casos o, por lo menos, se detectan bastante más casos y, quizá, deberían estar preparados en ese sentido a nivel global, ¿no?
Sí, sí, claro, pero cuesta todavía esa formación. Claro que deberían tener más formación. Sea cual sea el caso, la formación es súper importante y dejar de ver las cosas como si fueran una moda: La moda del TDAH o la moda de tal, y no es así. Simplemente es que ahora se hacen más evaluaciones y se van identificando más. Y, aún así, se están quedando muchos niños atrás y luego hay evaluaciones confusas, pero bueno.
No se trata de poner una etiqueta. Es saber qué es lo que necesita, porque si yo no lo sé, no se lo voy a dar. Entonces, ese niño, y sobre todo en las niñas, muchas veces pasan desapercibidos, se quedan así calladitos y se acaban conformando. Es una pena que ese potencial no lo acaben explotando.
¿Por qué ha destacado lo de las niñas? ¿Qué pasa con ellas?
Por suerte cada vez se va rompiendo un poquito más ese estigma, pero en las niñas siempre prima mucho más la pertenencia al grupo. Entonces, por pertenecer al grupo se callan y hay mucho masking –que así se le llama– en las niñas. De hecho, en familias donde hay hermanos y hermanas, se detecta antes al niño en la evaluación y la niña normalmente o tarda más o pasa más desapercibida o no se le llega ni a evaluar en su momento.
Ha comentado antes que me ha llamado la atención: Lo de los talentos simples o complejos. ¿Eso de qué va?
En realidad, las evaluaciones no funcionan como una clasificación cerrada, sino como una forma de entender el perfil de cada persona. Se analizan distintas áreas para ver cómo razona, cómo aprende y dónde están sus fortalezas.
En Andalucía, a nivel educativo, se habla de distintos perfiles. Por ejemplo, se considera un perfil de superdotación cuando el rendimiento es alto de forma bastante generalizada en las principales áreas cognitivas, normalmente por encima del percentil 75, y suele ir acompañado de creatividad. Es una forma de describir un funcionamiento globalmente avanzado, siempre desde un enfoque educativo.
Luego está el talento complejo, que aparece cuando una persona destaca claramente en varias áreas a la vez, con puntuaciones superiores al percentil 80 en tres o más aptitudes. Aquí, por ejemplo, se habla de talento académico cuando se combinan el razonamiento lógico, el verbal y la memoria, o de talento artístico cuando destacan aspectos más perceptivos, espaciales y creativos.
Y por último, el talento simple, que es quizá el más fácil de entender: cuando una persona destaca muchísimo en un área concreta, con puntuaciones por encima del percentil 95, como pueden ser las matemáticas, el lenguaje, la creatividad o incluso el deporte, mientras que el resto de áreas están dentro de la media.
Todo esto hay que entenderlo como criterios educativos que se utilizan en Andalucía. En otras comunidades pueden variar, y por eso siempre insistimos en que más allá de la etiqueta, lo importante es comprender el perfil de la persona y darle la respuesta que necesita.
Hay talentos que cuestan identificar más que otros. Son los talentos que tienen mucha creatividad, ya sea en los simples o en los complejos, porque muchas veces son mentes que se dispersan mucho. Pueden llegar a confundirse incluso con un TDAH, cuando en realidad no tienen nada que ver. Pero con toda esa creatividad y con el pensamiento arborescente se dispersan mucho. Es un talento complicado.
Pero la detección es anterior a la adolescencia, ¿verdad?
Sí. En Andalucía por suerte hay un protocolo, lo que pasa que tampoco es que esté bien. En el primer paso, de la guardería a Infantil, no hay nada. En el paso de Infantil a Primaria se elabora un cuestionario tanto al tutor como a los padres, y si coinciden en un tanto por ciento pues es cuando ya estando en primero de Primaria se les hace un Test de Screening a esos niños. Pero ahí nos perdemos mucho. En primer lugar, porque ya en la etapa de guardería a Infantil ahí ya se podrían ir viendo indicios de motivaciones y a esos niños ya se les podría estar echando un vistazo y estar pendientes de ellos, porque ya se les ve algo distinto.
Esa parte ya la estamos perdiendo, porque en la mayoría de ellos no se está actuando. Hablamos de niños que en Infantil, cuando todavía sus compañeros no leen y apenas escriben nada, a lo mejor ellos ya están leyendo y escribiendo y incluso algunos saben hacer hasta sumas. A esos niños, cuando pasan a primero les pones otra vez a empezar a aprender a leer. Hay que ponerse en s lugar para entenderlos: Ya han entendido una cosa y se pasan otro año más con lo mismo. Ese tipo de situaciones desmotivasen mucho a cualquiera.
¿Lo que habría que hacer entonces es adelantarles cursos o qué?
Yo no hablo de adelantar por sistema, porque eso depende de muchos factores. La aceleración de curso no es una medida que valga para todo el mundo, y de hecho solo se contempla cuando existe un perfil de superdotación. En los casos de talento, ya sea simple o complejo, esta medida no puede realizarse.
Hay que valorar si el niño o la niña está preparado y si realmente ese adelanto va a suponer una mejora para él o para ella. No podemos olvidar que hablamos de personas, de niños con una edad concreta, con su desarrollo emocional y social, y eso hay que tenerlo muy en cuenta.
Puede ocurrir que a nivel académico el adelanto funcione bien, pero que a nivel personal tenga un impacto negativo, por ejemplo, al dejar atrás a su grupo de iguales. En educación, no todo es blanco o negro ni siempre dos más dos son cuatro; cada caso necesita una valoración individualizada.
En el caso de los talentos, el enfoque es distinto. Al haber áreas en las que destacan mucho y otras en las que no, la respuesta más adecuada no es adelantar de curso, sino adaptar y enriquecer. Por ejemplo, si un alumno tiene un talento matemático, lo que necesita es un programa de enriquecimiento, propuestas de ampliación, retos y actividades más complejas en esa área concreta. Esos retos ayudan a evitar el aburrimiento, la repetición constante y la desmotivación.
Ha comentado algo muy interesante: ¿La gente con alta capacidad encaja bien con el entorno, con la gente de su edad, ya sean niños o adolescentes?
Hay de todo. Esa etiqueta que muchas veces se les pone a los de alta capacidad de que son inadaptados, no tiene por qué ser así. No tienen por qué ser personas inadaptadas. Sí que hay niños que no encajan a lo mejor con los de su grupo de edad, porque tienen esa disincronía. Es decir tiene 10 años, pero ya va pensando como un niño de 13 y ahí encajaría mejor con los de 13 que con los de 10.
Se pueden dar esos casos, y, de hecho, hay niños que en los recreos prefieren estar hablando con los profesores que con sus compañeros, porque los temas de conversación de sus compañeros no les llega. Pero, bueno, también hay niños que pueden ser buenos líderes, y va depender también del carácter de cada uno.
¿Por qué surge la alta capacidad? ¿Es algo genético? Porque puede salir de padres 'normales', ¿no?
Sí, hombre. Pero se ha estudiado que existe un componente genético que se ve que es importante. Normalmente cuando sale un niño o una niña, quiere decir que en la familia hay alguien más. Puede ser un padre, una madre, abuelos o algo, pero suele haber siempre alguien más en la familia. Si se busca, por lo general se acaba encontrando.
Por tanto, es genético.
Sí. Ahí hay un componente genético importante. Hay que tener claro que la alta capacidad consiste en una forma de pensar distinta. Entonces hay que evitar ese estigma de que son gente que van a resolver problemas matemáticos y cosas así. Tienen una forma de ver el mundo distinta; es un paso más allá. Lo otro, lo de las matemáticas, por ejemplo, puede ser que sean niños altamente motivados y que tengan unas calificaciones que indiquen que son niños súper listos y que lo van sacando todo muy bien, pero eso no es alta capacidad.
Que un niño sea todo de sobresaliente y tenga un expediente brillante, no significa que vaya ligado a la alta capacidad. Hay que saber distinguir.
¿Y quién sabe distinguir eso?
Eso se logra a través de evaluaciones que normalmente las tiene que hacer un psicólogo o el orientador del colegio. A los orientadores un poco más de formación les vendría bien, y lo mismo para los psicólogos. Es como el tema de los médicos: Un traumatólogo no te va a tratar el corazón, ambos son médicos, pero de áreas y especialidades diferentes. Es lo mismo con los psicólogos. Al final se van especializando, y lo suyo es que esas evaluaciones las hagan psicólogos especializado.
Se da la circunstancia con esas evaluaciones que cuando el niño es más pequeño y más inocente las lleva a cabo sin malicia. Pero cuando esos niños van creciendo y son ya más conscientes pueden engañar a los test y para eso hay que estar también preparados. Hay que evaluar otras cuestiones y hay que tener muy claro que esto no es algo que "me tome una aspirina y se me cura".
Entonces, hay muchos niños que son evaluados de altas capacidades y hacen su paso por Primaria. En Andalucía tenemos otro screening de Primaria a Secundaria, y, curiosamente en ese paso, muchos de esos 'pierden' las altas capacidades. Cuestión que es completamente imposible. Tienen un cerebro distinto y ven el mundo de otra manera. Eso no se pierde. ¿Qué pasa? Que muchos de ellos lo ocultan. Tenemos a un niño en tercero de Primaria a quien le ha llegado una profesora nueve y le pedía a su madre que no le comentara nada a la nueva profesora. Para ellos la alta capacidad es lo peor. Muchos de ellos lo pasan tan mal y no son atendidos que prefieren que los suyo no se sepa y quieren 'perder' esa alta capacidad. Que no lo sepa nadie.
Pero no se puede perder. Además, no es una enfermedad.
Esto no es una enfermedad. No es un trastorno, no es algo diagnosticado por un pediatra o un médico.
¿La gente de alta capacidad destaca también en las artes?
En los talentos creativos, claro. Pero hay que saber que tener una alta capacidad con alta creatividad, no se limita a las artes, mucho de ellos, son creativos pero no artistas.
¿Y realmente tienen esa visión diferente del mundo?
Sí. Hay cosas que tú dices, "pero ¿cómo no lo ve el resto?". Tú ves una solución tan fácil, que a lo mejor te parece imposible imaginarte que el resto no pueda verlo y tú sí lo estás viendo. Se da el caso de que en las matemáticas en la solución de un problema la gente lo resuelve siguiendo unos pasos aprendidos, y ellos, a lo mejor, llegan a ese resultado por otra vía. A veces les dicen "¡anda que no le has dado vuelta tú para llegar a esto!", pero es que para ellos a lo mejor es mucho más fácil todo eso que han montado que el camino supuestamente fácil. Para ellos es distinto.
De todas formas, ¿este tipo de experiencias están plasmadas en papel en algún sitio como para que la gente empiece siquiera a intuir que significa todo esto? Lo digo porque nosotros podemos tratar de explicarlo desde fuera y a lo mejor debería ser alguien con alta capacidad el que tenga que aclarárnoslo desde dentro.
Claro. Libros hay muchísimos de gente contando y explicando esto. Pero muchas veces te queda esa espinita de que cuando haces los talleres, las charlas, jornadas o el congreso, por ejemplo, las jornadas, al final, ¿quién va? Va quien le toca de cerca o porque por su profesión quiera tener ese conocimiento.
Pero haría falta formar a esa parte de la sociedad que no le toca de cerca el tema. Simplemente para saber un poco lo que es y entenderlo. Por desgracia, hasta que no te toca no te formas ni te mueves, y se quedan con el estigma de las altas capacidades y de que es 'el listillo'. Además, siempre lo representan cuando sale en películas o en series, como un niño o niña con gafitas, con la mirada baja, que se queda de lado, que no tiene amigos... Y no siempre es así.
Vamos a hablar un poco del I Congreso Internacional sobre Altas Capacidades de Córdoba. Explíqueme un poco cuál es su filosofía.
Buscamos hacer entender que la alta capacidad no es sólo un número, que es algo más. Es una forma de vivir distinta. En el Congreso vamos a tratar de todo, porque queremos empezar desde la definición de qué son y qué no son las altas capacidades. Luego pasaremos por la parte de Primaria, pasaremos por la edad más adulta, se hablará de las familias, se hablará de los centros... Va a ser un Congreso muy completo y tendremos mesas y ponentes de primer orden. De hecho, ellos mismos cuando han visto el programa han dicho que nunca se había conseguido un cartel tan completo, que los reúna a todos.
Porque viene Sylvia Sastre i Riba, que será la que aporte la definición. Ella trabaja en la Universidad en Logroño y está bastante reconocida dentro de la alta capacidad y es una eminencia. Estará Teresa Fernández del Centro Cadis en Sevilla; Paloma Merello de la Universidad de Valencia; viene Cristina Márquez, del Centro Begabund de Toledo; Rafa Dávila y Ana Gloria, de Centro Lazos de Madrid; Sandra Medina; Ana Fuensanta Hernández, de Aventurinna IdI., de Murcia; Marta Tourón, cuyo padre fue los pioneros y es una eminencia en España, y ella se han criado con eso y ha seguido el legado de su padre.
Y de Córdoba y nos acompañará Amelia Arenas, una psicóloga experta en altas capacidades que ya nos da apoyo en la Asociación. Vamos a tener una mesa en la que hablará un adolescente y una persona adulta desde su propia experiencia. Buscamos que no se escuche sólo a los profesionales, sino que se hable también en primera persona. Carmen Santamaría, muy vinculada a las altas capacidades, será la que esté presentando y la que vaya dirigiendo todo el Congreso.
¿Dónde va a ser y qué día?
El 7 de febrero, en el Rectorado de la Universidad de Córdobas.
¿Todo eso en un solo día?
Sabemos que va a ser intenso, pero quería facilitar la presencia de todos y, al ser el primero, hemos preferido hacerlo más concentrado. Vamos a probar y ya veremos en los siguientes cómo lo hacemos.
¿Van a hacer algo con las conclusiones? ¿Las van a recoger, las van a grabar y las van a plasmar en algún sitio?
El congreso se hará de forma presencial, y, al ser internacional, con asociaciones en Latinoamerica interesadas en seguir el Congreso, se hará también vía streaming. No sólo por la gente americana, sino incluso por gente del Norte del país, como Barcelona o Galicia, para que se puedan conectar también. entonces luego después cuando se termine pues se irán ofreciendo unas pequeñas píldoras de esas grabaciones.
¿Nace con aspiraciones de continuidad en el tiempo?
Esperemos. A ver cómo salimos de éste. Pero estamos muy ilusionadas y ojalá haya más. El primero es el que más cuesta. Gracias al ESAL del Imdeec, que es el que nos ha dado el apoyo. También hay que decir que la Universidad de Córdoba nos ha cedido el sitio. La Diputación también nos ha ofrecido algo de ayuda, y agradecemos mucho el patrocinio de algunas empresas más pequeñas de Córdoba, que nos han apoyado y han creído en esto.
¿Hay más asociaciones como la suya en el país?
Sí, claro. En casi todas las provincias hay.
¿Se llevan bien entre ustedes? ¿Mantienen contacto y demás?
Sí, porque nosotros estamos dentro de la Confederación que hay a nivel nacional, Confines. Y, de hecho, su presidenta, Margarita Colodrón, también vendrá al Congreso y participará en una de las mesas. Ahí estamos representadas de toda España.
¿Ustedes qué le solicitan a las administraciones?
Pues ya hemos hablado con Educación de la Junta, porque creemos que es súper importante la creación de una mesa de trabajo para poder tener un vínculo más directo con los técnicos y no estar dependiendo las reuniones de cuando el delegado pueda, porque al final con quienes tienes que trabajar es con los técnicos. El Ayuntamiento carece de competencias educativas, pero cualquier apoyo por su parte nos viene bien, como ha sido el caso del Congreso.
Yo hablaba quizá de la posibilidad de actualizar protocolos o de unificar baremos.
Sí. Es verdad. Lo ideal sería unificar criterios a nivel nacional. No puede ser que un niño sea de altas capacidades en Andalucía, se vaya a Aragón y allí digan que no, o que se vaya a Extremadura y allí le digan que es súperdotado, luego se vaya a Madrid y le digan que está en la media... No hay un baremo unificado a nivel nacional. Port tanto, lo primero que se tendría que hacer, a través del Ministerio, es determinar claramente qué es un talento simple, un talento complejo, qué es la superdotación, y que los baremos sean los mismos para todo el país.
¿A nivel internacional eso se tiene claro?
A nivel internacional ya existe, lo que pasa es que, al final, cada uno lo va adaptando. Pero nos conformamos con que se unificara a nivel nacional. No tiene sentido que yo ahora me mude y te dejen fuera. Es que para becas o para cualquier cosa, dependiendo de donde estés las puedes tener o no.
¿Hay becas?
Sí. Hay una beca de algo más de 900 euros, lo que pasa es que depende también de la renta familiar, y además está demasiado especificada. Quiero decir que, por ejemplo, hay centros con un programa de altas capacidades que trabaja con la robótica, y te pueden dar la beca siempre y cuando haga robótica. No cubre por ejemplo otras preferencias de esos niños, como puede ser idiomas, teatro o lo que sea.
Por lo que comenta, da la sensación de que se les beca para sacarle rendimiento práctico a esa capacidad, ¿no?
Claro, y frente a eso yo les digo que a lo mejor esa persona en los idiomas es buenísimo, o en música o en teatro o en deporte, y se quedan afuera, porque para que te den la beca tiene que ser a través de una academia o un centro que tenga un programa específico. Y esas cuestiones que he citado generalmente se quedan fuera de las becas. Y luego hay un subsidio, de 400 euros, que nosotros pensamos que deberían dárselo a todos, pero no des así.
¿Y eso por qué?
Porque muchas veces te dicen que debes estar en determinados centros. Nosotros tenemos familias que al estar en centros privados o concertados ya no lo perciben. Creemos que debería ser algo universal.