ENTREVISTA. JUAN SOLDEVILLA, OFTALMÓLOGO

"Hoy por hoy no hay evidencia de que las pantallas favorezcan la aparición o la progresión del glaucoma"

El doctor oftalmólogo Juan Soldevilla posa para Cordoba Hoy

Desde la pasado 6 de marzo y hasta hoy, se ha celebrado la Semana Mundial del Glaucoma, en la que personal de Miranza Clínica El Brillante han estado en mesas para realizar pruebas oftalmológicas preventivas, en el marco de una campaña de sensibilización y detección precoz de esta enfermedad silenciosa y potencialmente devastadora para la visión. La idea es promover el diagnóstico temprano de una patología que es la segunda causa de ceguera irreversible en el mundo y que se presenta sin que uno se dé cuenta.

El doctor Juan Soldevilla es especialista en esta materia en Miranza Clínica El Brillante y también es adjunto en la Unidad de Glaucoma del Hospital Universitario Reina Sofía, dependiente de la Consejería de Salud, y ha sido claro a la hora de indicar que la detección precoz es fundamental para combatir la enfermedad y frenar una ceguera evitable.

Se trata de la segunda causa de ceguera irreversible del mundo, y -aquí está su verdadero peligro- se estima que alrededor de la mitad de las personas que lo padecen no son conscientes de ello, ya que en sus fases iniciales es asintomático. Entre las señales de alerta se encuentra la pérdida gradual de visión periférica, un síntoma que pasa desapercibido hasta que la enfermedad está avanzada. También es frecuente la visibilidad de halos alrededor de las luces, lo que puede manifestarse en mayor intensidad al conducir de noche o en entornos con poca iluminación. Otra señal importante es la dificultad para ver en la oscuridad, que puede indicar un daño progresivo en el nervio óptico. Y ya en algunos casos de glaucoma agudo, se experimenta un dolor ocular intenso acompañado de enrojecimiento y visión borrosa, lo que requiere atención médica inmediata.

No tiene cura, pero se puede prevenir su avance y minimizar su impacto con revisiones periódicas.

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Vamos a hablar un poco del glaucoma, que es una enfermedad bastante desagradable, porque al principio te pilla de sorpresa y ni te enteras. ¿Cómo es?

El glaucoma es una enfermedad del ojo que afecta al nervio óptico, que es el que lleva la información visual desde el ojo hasta el cerebro. Y se daña cuando la presión intraocular va aumentando con el paso del tiempo y va afectando al nervio de forma aguda o de forma crónica. ¿Y por qué sube la presión dentro del ojo? Porque, al fin y al cabo el humor acuoso, que es el líquido que hay dentro del ojo, hay un equilibrio entre la formación y su reabsorción, y cuando el equilibrio se altera, normalmente por una dificultad de su reabsorción y su eliminación, con el paso de los años y el envejecimiento de los tejidos del ojo, esta falta de eliminación del humor acuoso va haciendo que aumente la presión dentro del ojo. ¿Qué ocurre? Pues que aparece la hipertensión intraocular y es el origen del daño neuronal que se produce a nivel nervio-óptico, dando como resultado una pérdida de la visión de forma progresiva. Ésa sería la forma de presentarse en un glaucoma como enfermedad.

Por lo que ha dicho la edad tiene mucho que ver. ¿No suele ser habitual en jóvenes?

Puede aparecer a cualquier edad, lo que pasa es que es más frecuente a partir de los 40 años. Cada década que va pasando en nuestra vida vamos teniendo más probabilidades de padecerla. Y es verdad que las personas que tienen antecedentes familiares en glaucoma tienen unas cuatro veces más propensión a padecerlo, y pueden presentarse también en edades un poquito más jóvenes.

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Es verdad que también existen formas muy raras de presentación congénita, como el glaucoma congénito, o incluso glaucomas infantiles, pero son muy poquitos casos. La mayoría empiezan a aparecer a partir de los 40 años, que es una edad que es cuando recomendamos que se empiecen a hacer las revisiones. Luego hay otros factores de riesgo también, como las personas con miopía, hipermetropía elevada, personas diabéticas, hipertensas, que están en tratamiento con corticoides, personas que padecen apneas del sueño, alteraciones vasculares como el síndrome de Raynaud, con migrañas, y se sabe que son un poquito más capaces de padecerlo.

¿Todo el mundo con el tiempo va a llegar a tener glaucoma? ¿O qué porcentaje podrían llegar a generarlo?

Bueno, en los países desarrollados prácticamente el 3% de la población padece glaucoma. Más o menos. Es la prevalencia en países como España y en países desarrollados. Junto con la diabetes mellitus, es la principal causa en los países desarrollados.

Se acaba uno quedando ciego, entonces.

No todo el mundo. Todo el que tiene glaucoma no tiene por qué acabar irremediablemente ciego. De hecho, hay personas que están 20, 30, 40 años con glaucoma y tienen una poquita pérdida de visión o una pérdida de visión muy justita. Lo que puede ocurrir es que no se detecte a tiempo y se va tarde en el diagnóstico, o el tratamiento no es correcto, o el paciente no tiene el tratamiento. O bien, incluso, algunos tipos de glaucoma que son muy agresivos y que van con una forma muy aguda y muy agresiva. Y, sí, hay un cierto porcentaje de pacientes que al final acaban perdiendo la visión.

Y no tiene cura.

Efectivamente, el daño que se va produciendo a nivel del nervio es un daño ya irreparable. Nuestro objetivo, cuando detectamos el glaucoma y el estadío en que lo encontramos, es que con el tratamiento no progrese y que no vaya más, porque el daño producido a nivel de la neurona del nervio óptico no podemos tratarlo.

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Entonces, por lo menos se puede frenar, ¿no?

Correcto. El objetivo fundamental es detectarlo a tiempo, en estadíos lo más precoces posible, poner el tratamiento en función de las situaciones en las que nos encontremos y frenarlo para que no haya una progresión del daño.

¿Se puede frenar por completo? Quiero decir que de ahí ya no pase.

Sí, con un tratamiento correcto, en principio se puede llegar a frenar y va a tener una pequeña evolución, pero la similar a la que podría tener un deterioro del nervio óptico en cualquier persona, aunque no tuviera ningún problema, por el envejecimiento del propio nervio y por la evolución. Pero se puede frenar, efectivamente, la progresión.

Vamos, pero por lo que me está diciendo, y ya que no se nota al principio, lo suyo es hacerse una revisión.

Exactamente, sí. Es lo más importante. ¿Por qué? Porque es una enfermedad, se le llama la enfermedad ocular silenciosa, porque es una enfermedad que, salvo en casos agudos, los pacientes no van a notar nada, y es una enfermedad progresiva y lenta, en la que la pérdida de visión, al principio afecta a la visión periférica, con lo cual el paciente sigue viviendo bien, por la parte central, y en aspectos más avanzados es cuando ya afecta la visión central, y es cuando el paciente ya empieza a notar que está perdiendo visión de forma real.

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Por eso se le llama así. No hay un síntoma que nos alarme. Hay algunos casos, que son los menores, que son los de ángulo cerrado, los cuales sí se pueden presentar de forma aguda, con dolor intenso, pérdida de visión, incluso náuseas y vómitos, pero que son dos casos. Son un tipo de glaucoma concreto, pero la mayoría de los glaucomas lo hacen de forma insidiosa.

Ha tocado un asunto peliagudo. ¿Duelen?

El glaucoma, en sí, no duele. Solamente en los casos de peligro de glaucoma de ángulo cerrado, que sí puede doler el ojo y puede llevar a la enfermedad a un resultado y se puede detectar rápido, ¿no? Pero, normalmente, una elevación en la presión del ojo va a hacerle daño al nervio de forma sutil, podemos decir, sin dolor y sin ningún tipo de síntoma, y doler no va a doler.

Es verdad que, una vez diagnosticado y tratado con colirio o fármacos, sí que puede producir un cierto disconfort a la hora de aplicar los tratamientos. Pero eso con una buena educación sanitaria y una buena información al paciente es todo controlable.

¿No hace falta intervención, entonces?

Sí. En una situación aguda en la cual se presenta una subida brusca de tensión por un cierre angular, al paciente, normalmente le va a doler y va a acudir a una clínica, a una consulta oftalmológica, y sí que existe tratamiento para bajar ese cuadro agudo y frenar el deterioro que pueda estar produciendo ese cuadro de subida brusca de tensión a niveles importantes. Y se hace mediante tratamientos diversos: Con colirios, con fármacos, en algunos casos intravenosos, con láser, con distintos tratamientos que tenemos para bajar ese cuadro agudo, controlarlo y poder poner un tratamiento ya a largo plazo para que se estabilice.

Eso es importante también: ¿Si se detecta el problema, durante cuánto tiempo uno tiene que estar tratándose?

Prácticamente de por vida. Hay que entender que el glaucoma es una enfermedad crónica, que una vez se instaura un tratamiento es difícil ya que se deje, lo más normal es que sea de por vida. Hay algunos casos en los que se puede probar periodos de lavado, que los llamamos, para ver si se puede retirar durante un tiempo los colirios, pero normalmente los tratamientos suelen ser de por vida porque es una enfermedad crónica, hay que frenar la progresión y tenemos que tener la certeza de que la tensión que conseguimos dentro del ojo con medicación no le produce daño y no va a progresar ese daño.

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Físicamente, ¿cómo es el glaucoma?

¿A qué te refieres?

Pues que cuando leo la palabra glaucoma la asocio por similitud a un glioma cordoide, por ejemplo, que es un tumor cerebral. Me gustaría saber si el glaucoma tiene forma de bulto o algo.

No. Glaucoma se le llama a la enfermedad neuropatía óptica glaucomatosa y, al fin y al cabo, es una neuropatía, un daño en el nervio óptico, como ya hemos dicho que comunica el ojo con el cerebro y como consecuencia de esa subida de presión intraocular se van a ir dañando las fibras nerviosas que están dentro del cerebro.

Podemos hacer el símil del nervio óptico como si fuera un cable de la luz que está lleno de hilos de cobre, y estamos perdiendo neuronas de ese nervio óptico como el que pierde hilos de cobre de ese cable de la luz hasta que se quede pelado del todo. Físicamente, el glaucoma es una pérdida de neuronas en ese nervio óptico hasta que se quede el nervio pelado y sin neuronas.

¿En Córdoba tenemos muchos problemas con el tema éste?

Sí, hay bastantes glaucomas. Imagino que similar a los que hay en toda España. Y es que está habiendo un aumento en el número de casos, también por el propio envejecimiento de la población.

Es verdad que afecta al 3% de la población, pero sabemos que el factor edad es uno de los más importantes y cada década que pasa de nuestra vida sabemos que hay más probabilidades de padecerlo y al haber más personas mayores hay más glaucoma, como es normal, como con otras muchas patologías.

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¿Y la gente es consciente de que tiene que ir a analizarse para ver si tiene esta enfermedad?

Bueno, cada vez hay más. Pero es una enfermedad un poco desconocida. Probablemente las personas que tienen antecedentes familiares y que han visto cómo personas mayores de su familia se han quedado ciegas o han tenido que tratarse u operarse, están más sensibilizadas y acuden a consulta antes. Bien es verdad que en las ópticas los optometristas también están haciendo tomas de tensión para detectar casos de hipertensión ocular que luego nos los derivan a nosotros ya para que en consulta les hagamos nuestras pruebas de tecnología.

Poco a poco, está habiendo más información y más conciencia, pero hay muchas personas que no conocen en qué consiste esta enfermedad, y, como hemos dicho antes, al ser algo que no presenta síntomas hay casos que se acuden a la consulta prácticamente ciegos o con muy poquita visión en alguno de sus ojos.

Ya ha comentado que a partir de los 40 hay que hacerse revisión, pero la lógica indica que cuando empiezas a tener fallos de visión hay que empezar a pensar que es posible que se tenga un glaucoma y no porque te vayas haciendo miope.

Claro. Se debe acudir a un centro optométrico o una óptica para graduación visual o bien a las consultas oftalmológicas para hacer un seguimiento o para hacer una primera valoración y una toma de tensión básica, que es la exploración básica. Porque si bien es verdad que hay algunos casos de glaucoma normotensivos que lo llamamos incluso con tensiones normales en el inicio de la enfermedad y son más difíciles de detectar todavía, pero son muy poquitos casos. Hay que decir que la mayoría son personas con tensiones por encima de lo normal que se detectan con esta exploración.

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Y cuando ya le hacemos la observación del nervio óptico o le hacemos un campo visual, le hacemos una serie de pruebas diagnósticas oftalmológicas, ya detectamos que está empezando a haber un daño del nervio óptico o que simplemente son hipertenso oculares y, aunque aún no haya daño del nervio óptico, sí hay que vigilarlo de cerca para evitar que empiece a aparecer.

Estamos viviendo ahora mismo en plena época de pantallas. Tenemos ordenadores, la tele, iPad, tablet, el móvil... ¿Eso podría afectar también al tema del glaucoma?

Bueno, hoy por hoy no existe evidencia de que el uso de pantallas favorezca la progresión del glaucoma ni el que aparezca el glaucoma. Si es verdad que el abuso del uso de pantallas se ha visto que puede tener cierta relación con la progresión de las miopías en personas con miopías e incluso también con la fatiga ocular, con los ojos secos, síntomas a nivel de la superficie ocular, etcétera, que sí que se pueden ver afectados por el sobreuso de pantallas y la falta de descanso.

Pero en sí, a nivel del glaucoma no está demostrado ni hay evidencia de que el uso de pantallas tenga una relación directa con su aparición y su progresión.

Ya lo ha apuntado antes, pero a ver si puede dar más detalles sobre los tratamientos contra el glaucoma.

Bueno, el tratamiento va a depender del tipo de glaucoma y del estadío en el que se diagnostique. Cuando los glaucomas son leves o hipertensos oculares que no tienen daño importante, siempre se comienza con un tratamiento médico, colirio generalmente, o láser.

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¿Láser?

Sí. El láser se puede aplicar para el tratamiento de glaucoma. Luego ya en glaucomas más avanzados de progresión rápida, que son más agresivos, o pacientes incluso que tienen una mala tolerancia a los colirios o al tratamiento médico, se entra ya en los tratamientos quirúrgicos.

En el tratamiento quirúrgico existe en diferentes técnicas, desde las tradicionales que se han utilizado hasta otras ya más innovadoras, como es la cirugía mínimamente invasiva y son las cirugías que se están desarrollando más ahora, porque son menos agresivas, producen menos complicaciones y dan bastante buenos resultados. Siendo, incluso, realizadas en estadíos más precoces gracias a que existen técnicas menos agresivas y con buenos resultados.