"En Córdoba lo cultural nace fácil, y nos lanzamos a tumba abierta con el Festival de Cine Documental"
Horacio Amich es el responsable de Imagen y Desarrollo de Marca del Festival Internacional de Cine Documental de Córdoba (Ficdcor), que ya celebró su primer evento en el año 2024, concretamente en Córdoba capital y en Villa del Río, en la comarca del Alto Guadalquivir. Nos encontramos en la Feria Internacional del Turismo (Fitur), donde estaba junto a Rafael Porras, de la Cordoba Digital Lab, para presentar el juego 'Game of Patios', pero fue incapaz de no mencionar Ficdcor. Alcé una ceja en clara señal de desconocimiento (y no se me caen los anillos al reconocerlo), pero la curiosidad pudo más y pregunté de que iba eso.
La charla inicial pasó a ser una conversación más seria y la conversación se ha convertido en entrevista, porque es, quizá la mejor manera de explicar qué es y por que razón nace ese Festival que tiene al género documental como principal protagonista y al mundo rural como su entorno natural. Una razón que lleva a pensar en un posible hermanamiento con la Muestra de Cine Rural de Dos Torres, que hace algo muy similar, pero con películas de ficción, que hablan de historias con el campo de principal escenario.
El pasado año fue su puesta de largo: 24 documentales exhibidos en la Filmoteca de la capital y en el Teatro Olimpia de Villa del Río, es decir 14 horas de contenido proyectado; un claro ganador del gran premio 'Martín Cañuelo' (bonito homenaje para quien tanto hizo por el cine en Córdoba), con 'Marlene', del director de Valdolleros, de José Antonio Gutiérrez; tres ganadores más: 'Zapal, la memoria de una fotografía', codirigida por Francisco Artacho y José Luis Tirado, con el Premio a la Mejor Dirección; 'Caballos', de Alberto José Redondo Villa, como mención de honor del jurado, y 'Jornada Antártica', del chileno Jorge López Sotomayor, como mención de Honor del comité organizador y que llevó incluso a contactar en directo entre la Filmoteca de Andalucía y la Antártida para entrevistar a Claudio Zúñiga, gobernador marítimo de la Antártida y jefe de la base naval científica chilena 'Bernardo O'Higgins'.
Hubo igualmente ocho horas de diálogos y coloquios de cara al público sobre 'IA y sostenibilidad en los medios audiovisuales', 'Reflexiones sobre el documental de naturaleza', 'Jornada Antártica', 'Medio Ambiente Marino y el poder del Documental', 'La Paz no sólo es posible, sino inevitable', 'Futuro sostenible' y el rol femenino en la producción audiovisual', con 11 personajes invitados, entre ellos el aventurero cordobés Paco Acedo; el consultor digital Alfredo Romeo; el realizador del documental 'Caballos', Alberto Jose Redondo, o el economista investigador en economía azul Iñigo Puell.
En la sección paralela se proyectado ocho grandes documentales: 'Iberia, naturaleza infinita', del director Arturo Menor y con participación de la Diputación Provincial de Córdoba; 'Hasta la frontera', de Patricia Fiori y Guillaume López; 'Traces', de Mor Talla Ndione; 'Gazela del Estrecho', de José Luis Tirado; 'El gran Xou', de Trini Gutiérrez; 'Caballos' y 'Recuerdos del Porvenir', de Sholeh Hejazi.
Ahora miran a una segunda edición en la que buscan la complicidad de la Diputación y en la que quieren hacer a la Vega del Guadalquivir y a sus municipios protagonistas.
¿Qué es el Festival Internacional de Cine Documental de Córdoba (Ficdcor)?
Definir el Festival es relativamente sencillo. Lo que ocurre es que tiene muchos aspectos que, al final, conforman un crisol. Pero bueno, el Festival es una toma de contacto con el presente, con lo pasado y con el devenir, características todas ellas del mero documental, en el que estamos absolutamente centrados. Fue creado para promover el diálogo, la reflexión y la formación de audiencias en torno al cine documental en un sentido amplio, y en permanente transformación.
Podríamos definir Ficdecor por medio de sus ejes estructurales; nosotros los denominamos ADN del proyecto, y procuramos no apartarnos de ellos. Ese ADN implica ser un gambito de divulgación cultural, ser un espacio de diversidad, ser promotor de un ecosistema de sostenibilidad, ser generador de conocimientos y reflexión, ser territorio de libre manifestación creativa y ser representación de la pluralidad.
¿Y cuál es su finalidad?
Es una ventana que nos ofrece nuevos puntos de vista para explorar y entender el mundo que compartimos. La finalidad del Festival Internacional de Cine Documental de Córdoba, como he dicho antes, es múltiple y entre ellos está tratar de abrir una nueva ventana a la cultura focalizando en el género documental, presentándonos trozos de nosotros mismos, nuestra vida y entorno, todo para inspirar a la sociedad hacia nuevos modelos de vida más sostenibles e intentando adoptar un papel poderoso en la educación de la sociedad en general, aportando conociendo, promoviendo el debate sobre temas importantes a través de la narración visual.
Así mismo, también es muy importante para nuestros objetivos el acercar la cultura a los intereses rurales, proyectar vínculos de interés real para personas y poblaciones, poniendo el modelo del Festival al servicio de la sociedad rural, intentando abrirlas al entorno exterior, promoviendo su identidad y valor. De hecho, el último Gran Premio de nuestro primer evento, de 2024, la película ganadora fue 'Marlene', que es una película que se desarrolla y describe tremendamente con claridad el ambiente rural; un ambiente rural llevado a extremo de naturalidad. Por lo tanto, estamos muy enraizados con lo rural, muy, muy cercanos a ello, diría yo.
¿Y cuál fue el embrión del Festival que le hizo nacer?
El embrión del Festival es también bastante sencillo, porque todas estas cuestiones son, en el fondo, muy sencillas. Aparecen así (chasquea los dedos). La idea nació de la inquietud de Rafael Porras, que es el presidente de la asociación sin ánimo de lucro Córdoba Digital Lab, que es un espacio generador de dinámicas orientadas al ámbito socio-cultural en Córdoba y está en permanente movimiento. Siempre. Rafael Porras es muy inquieto, y es, por tanto, una asociación muy inquieta. Quiere ser una especie de dinamo de cultura, de movimiento, de dinámica.
Pero ¿por qué hacer ese Festival?
Yo a eso te respondería ¿por qué no? Creo que le pega más eso a este Festival. ¿Por qué uno siempre tiene que decir por qué, yo creo...? ¡No, no! ¿Por que no? Cualquier acción, cualquier dinámica productiva en materia cultural es puro y claro beneficio para la sociedad. Todos tenemos el deber de siempre mostrarnos abiertos a crear y aportar cualquier iniciativa que lleve consigo los valores básicos beneficiosos para las personas. Por lo tanto, si algo así nace, vamos a por ello. No hay que preguntárselo mucho.
El género documental siempre ha sido el hermano pobre del entorno audiovisual y convenía, conviene aún y convendrá apoyarlo al máximo, porque el documental formaliza un espacio demostrativo de lo que la sociedad ha entendido, entiende o entenderá por realidad.
¿Tiene Córdoba potencial para este tipo de festivales? Está claro que se hace en Córdoba porque nace de la Cordoba Digital Lab, pero podría haberse hecho en Jaén tranquilamente. ¿Tiene Córdoba algo especial para tener este Festival?
La ciudad de Córdoba, el territorio de Córdoba, la provincia en definitiva, es nuestro centro. Córdoba Digital Lab se centra en Córdoba ciudad, pero al margen de todo nos parece un sitio perfecto para la celebración de este tipo de evento. Al margen, digo, de lo ya sabido: Que es la ciudad de las tres culturas, la única ciudad del mundo con cuatro bienes Patrimonio de la Humanidad... Yo creo que se da una serie de factores que la convierten en una zona y en un espacio de oportunidad. La oportunidad para realizar un evento centrado en el género documental. Nos parece perfecto para remover la escena cultural local y, a la vez, posicionar a la ciudad y a la provincia en la agenda cultural internacional.
Sinceramente, no nos lo pensamos mucho. Córdoba es un punto geográfico en el que ancestralmente la cultura siempre ha jugado un papel fundamental en la vida de las personas que la habitan, ¿no? Aquí lo cultural nace fácil. Y creo que lo que acabo de decir es rotundo: Aquí lo cultural nace fácil, o así debería hacerlo. Con lo cual, nosotros nos lanzamos a tumba abierta.
Realmente Ficdcor 2024, el pasado evento, fue una carga de sobre esfuerzo enorme, pero muy gratificante. Situamos a la ciudad de Córdoba y al pueblo de Villa del Río, a la provincia 'Córdoba, Spain', porque teníamos que denominarla así, porque siempre en toda la comunicación digital Córdoba está casi canibalizada por la Córdoba argentina, cosa que es inaudita, pero es así. Entonces, cualquier movimiento en pro de posicionar la palabra, el sitio y la localización del territorio Córdoba, de la ciudad Córdoba para mí es algo gratificante, es valioso de por sí.
Estamos ahora en pleno desarrollo del Ficdcor 2025, tratando de contar con el apoyo de la Diputación para englobar el territorio de Córdoba, y no solamente a la ciudad de Córdoba. Estamos elaborando un plan para que el Festival evolucione y tratar de convertirlo en un evento más allegado, siendo todavía internacional, pero más allegado al entorno rural, en este caso al entorno de la Vega del Guadalquivir, o a la zona del Medio Guadalquivir, que también se denomina.
¿Y cómo van esos trabajos?
Estamos en ello. Estamos ahora mismo entablando las primeras conversaciones con la Diputación y con pueblos como Hornachuelos, que ya se ha mostrado súper interesado, con Almodóvar del Río y todos los municipios que conforman el territorio de la Vega del Guadalquivir.
¿Palma del Río también?
Palma del Río, por supuesto. Entonces, la cuestión es tratar que el Festival Internacional de Cine Documental, que es un canal de peso, y que se ha mostrado como un canal de posicionamiento y de imagen y reputación importante, porque llega a todo el mundo, sitúe a todos estos pueblos en la agenda cultural internacional. Me parece que es una labor fundamental como promotor.
Ya lo ha mencionado antes de pasada, pero ¿qué tal fue la primera edición del Festival?
Fue muy bien, a pesar de ser el primer certamen y de que realmente tuvimos poquísimo tiempo para poder echarlo a andar. Fue en octubre, con pocos medios y una subvención muy cortita, pero la agradecemos en el alma al Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo (Imdeec), porque somos humildes, y de la humildad sale el agradecimiento. Entonces, con esa pequeña subvención pudimos hacer algo notable. Tuvimos más de 80 obras presentadas, 24 seleccionadas, y tuvimos a 11 personajes invitados, cerca de 40 horas de exhibición de contenido audiovisual, y la verdad es que se presentaron países como Chile, Argentina, Colombia, México, Cuba, Suiza, Inglaterra..., o sea, tuvimos una repercusión que no la esperábamos, sinceramente. Usamos una labor de comunicación disruptiva y que dio resultado a la hora de promover un Festival que nadie tenía la idea de qué era ni de quiénes éramos, pero se promovió algo bonito.
¿Y cómo van esas conversaciones con la Diputación?
Con la Diputación nos estamos empezando a entender. Lo primero fue encontrar el apoyo y el interés de los pueblos, para que desde ahí entroncar hacia la Diputación. Creemos que vamos a encontrarnos con una buena acogida, porque para ellos es importante. Creemos que es una labor de posicionamiento en nichos que realmente ellos no pueden tocar normalmente, y hay un punto en materia de desarrollo muy interesante.
Han pasado por la pasada edición de Fitur. ¿Por que no lo han presentado ahí?
No hemos podido presentarlo en Fitur, porque estábamos con el Game of Patios, que literalmente nos ha canibalizado. Pero yo he estado más por la labor de centrarme a pico y pala en los pueblos. Sus alcaldes ya están recibiendo la información. Ya te digo, el alcalde de Hornachuelos, Julián López, está encantado y está muy por la labor. Incluso quiere venir a la Diputación a promover esta iniciativa.
Con usted de la mano. Quizá sería interesante la presencia de Palma en esas reuniones, por ser cabecera de comarca...
Palma del Río ciertamente destaca por la población, pero Hornachuelos es muy poderoso para este proyecto porque tiene el cementerio nuclear de El Cabril. Es un municipio que tiene una serie de cuestiones que tiene que, no digo limpiar, pero sí tratar de hacerse valorar por otras cosas. Posicionarse por la cultura es algo limpio, es reputacionalmente beneficioso a nivel social.
El Festival podría servir en la Vega para recuperar el cultivo de la naranja, que se está yendo al garete.
La naranja de la Vega del Guadalquivir es de lo más bueno que hay. Pero se lo están tratando de llevar siempre hacia Sevilla y dejar a Córdoba un poquito como de lado. Hay un proyecto para poner en marcha la Denominación de Origen de la naranja de la Vega del Guadalquivir, pero insisto, ya de por sí el nombre, la denominación Vega del Guadalquivir ,está siendo ya literalmente confundida con Sevilla. Y con Córdoba se está quedando con el Medio Guadalquivir. Bueno, lo que sea y como se denomine nos tiene que dar igual, pero hay que sacarlo adelante para que tengan un posicionamiento y tengan una visión global, es decir que, por ejemplo, desde Italia se entienda de que existe Palma del Río, Almodóvar del Río, Posadas o Fuente Palmera, y tienen que existir de alguna manera. Y estos eventos, como el Festival nuestro, son ni que pintados para ellos. Porque son limpios, insisto. Limpieza, facilidad, humildad, pero promoción disruptiva constante. Lo acabaremos presentando, por lógica, a nivel oficial.
¿Este proyecto tiene visos de continuidad?
El proyecto en su conjunto está creado para que se convierta en perdurable. La estrategia es para acciones que comprenden como mínimo al año 2027. Pero sabemos que el comienzo es lo más complicado, porque luchamos sin estar debidamente posicionados. El objetivo prioritario en este año es originar la necesaria base económica sustentatoria de Ficdcor 2025. Tras su primera edición en 2024, mediante esa subvención del Imdeec, el Festival fija ahora su mirada en intentar obtener subvenciones por parte de la Diputación y de la ciudad de Córdoba. Y, a partir de su consecución, abriríamos las vías para alcanzar acuerdos de esponsorización con marcas y empresas privadas que quieran sumarse a este modelo.
Nuestra intención es sumar al proyecto la mayor área geográfica posible dentro de una lógica, el curso del Guadalquivir, guardando, ¡como no1, a la capital como centro generador de atracción del mismo.