jueves 09.12.2021
Cordoba Hoy

MANUEL MORALES. CREADOR DE LA GINEBRA DE MEMBRILLO

"Encontré lo que no había en el mercado, y ahora la ginebra de membrillo está entrando en él casi sola"

Manuel Morales posa para Córdoba Hoy
Manuel Morales posa para Córdoba Hoy
"Encontré lo que no había en el mercado, y ahora la ginebra de membrillo está entrando en él casi sola"

Manuel Morales, de 38 años, casado y con dos niños, es el ejemplo vivo de que con tesón se puede llegar a cualquier parte y también de que cualquier cosa puede ocurrir en cualquier momento. Se da la circunstancia de que ni él, que es técnico reparador de cintas transportadoras, ni su padre, al que estar muy unido, tienen nada que ver con el mundo de la ginebra, pero la muerte de su progenitor fue la que desencadenó el proceso en la búsqueda de algo nuevo y ha dado con la tecla.

Puente Genil, tierra de membrillos de excelencia, hasta el punto de que el dulce que se fabrica con ellos forma parte de la ración nutricional de los cascos azules de la ONU, ha sido donde se ha gestado la idea de elaborar una ginebra con esencia de membrillo, de la mano de un hombre que desconoce por completo el mundo de los licores, pero que ya cuenta con una bebida con tres sabores diferentes (membrillo, melón y canela) y que están penetrando con facilidad en los mercados donde se dejan asaltar. "Hay veces que voy a reparar algo y me reconocen de las promociones a las que voy para vender; me considero una persona muy humilde, muy corriente y muy sencillo, y cuando te dicen que lo que has sacado es la caña, te da muchas fuerzas para continuar".

No se trataba sólo de conseguir una excelente ginebra, sino de marcar un hito a través de sus tres variedades, hasta el extremo de que se puede consumir sola con hielo. Como señala Morales, provoca un toque de sensualidad elegante que se nota en la boca de cualquiera, desde los más iniciados por su frescura, hasta el más exquisito y exigente por su sutileza. "Con un único sorbo llega a conquistarte" y para ello "hemos escogido cada ingrediente en su momento justo y el lugar más idóneo, Puente Genil, que es fértil por naturaleza, sin perder ni un ápice de la esencia deseada". Una tierra que, a tenor de lo que sale en esta entrevista, está llena de buena gente, con ideas y lo que es más curioso, altruista.

Advertidos quedan.

Manuel Morales posa para Córdoba Hoy

¿Cómo comenzó en el mundo de la ginebra?

Fue curioso. Mi padre falleció de la noche a la mañana y eso me dejó un vacío dentro enorme, porque además de padre era mi amigo. Entré en una situación plagada de sentimientos y reflexiones que te hacen recapacitar sobre uno mismo. Ni siquiera tenía ganas de ir a trabajar. Mi oficio no es hacer ginebra, es otro, me dedico al mantenimiento de cintas transportadoras. Y me sentía que no quería nada. Llegaba del trabajo a mi casa y se me venía encima.

Pero eso también generó una vorágine de ideas que me sirvieron para canalizar la energía hacia el objetivo que tenía. Así que me puse a pensar en qué podría idear para salir de esa nefasta monotonía. Y me vino de repente. Tenemos de todo en el mundo menos ginebra de membrillo, que en Puente Genil tienen fama.

Así, eso dio pie a un nuevo comienzo y a una ilusión.

¿Y fue así, de repente?

Sí, sí. De repente. Cogí tal cual y planteé mi idea a varias personas que me dijeron que estaba loco, que no sabía lo que era introducir una ginebra en el mercado. Y aún así me dije que lo iba a hacer. No escuché a nadie y me tiré al ruedo. Empecé a indagar, me metí en ese mundillo para ver cómo funcionaba y la pude incorporar poco a poco. Y para que veas cómo es la vida, nosotros estamos en una espcie de asociación sobre la carroza del Rey Melchor en Puente Genil y allí saqué la ginebra que había creado porque consideré que era el mejor momento para presentarla en sociedad y con la gente con quien vivo momentos muy especiales.

Así que saqué nuestra ginebra y me di cuenta de que había una persona que me miraba mucho pero sin decir palabra. La gente me preguntaba por él; yo no lo conocía y él se limitaba a escuchar. En una de éstas se me acerca y se presenta (su nombre es Pablo) y hasta hoy ha sido el hombre que más me ha ayudado a cambio de nada.

Manuel Morales posa para Córdoba Hoy

¿Y eso cómo se come?

Pues porque yo estaba perdido en un mundo que no era el mío. Y me preguntó ¿tú quieres sacarle nombre a tu ginebra? Me aclaró que no me iba a cobrar nada y contactó con su equipo de marketing. Me preguntó mi apellido y me buscó en principio la fecha de cuando Puente Genil se unió a Herrera con un puente. Yo le contesté que prefería la fecha del nacimiento de mi padre. Y así nació Moral's 53. Me dijo que al día siguiente me fuera a un abogado para que me lo patentará. Además me dio más consejos y con esa ayuda comencé a rodar del todo.

"Me vino un hombre, Pablo, que, sin pedirme nada a cambio, bautizó mi ginebra y me dio valiosos consejos para comenzar a andar; todo ello sin cobrarme nada"

¿Pero todo esto cuándo ocurrió?

Empecé a rodar bien en 2019, pero nos pilló la pandemia.

Vale, ¿pero en qué fecha fue cuando le presentó su ginebra a los amigos?

Eso fue en 2018. Lo que pasa es que la saqué en torno al mes de octubre. Primero indagué y saqué mis muestras, y como las reuniones del Rey Melchor es en diciembre fue cuando la expuse. Mis amigos me animaron con el proyecto, porque me llegaron a decir "esto es la bomba" y que no tenía nada que envidiar a lo que ya hay en el mercado. Y tengo que decir que está entrando sola en el mercado.

¿Y dónde se fabrica?

Me la están haciendo en una destilería andaluza de corte artesanal y familiar, con muchísima experiencia a sus espaldas y que tiene alambiques centenarios de cobre. Allí los números de lote van todos controlados, la fabricación se hace a través de un proceso muy minucioso y hemos conseguido un producto muy, muy especial.

¿Cuál fue la reacción inicial de esta gente con tanta experiencia ante su idea?

Como todos. Me dijeron que estaba chiflado, pero también me indicaron que "tienes los huevos como el caballo de Troya". Me advirtieron que era un sector muy complicado, pero también reconocieron que era una idea original, y eso que ya hay sabores diferentes. Al final dijeron que se apuntaban. Cada vez que hacían las pruebas, las cataba y les iba guiando hacia lo que yo buscaba. Finalmente, dieron con la tecla y me dijeron que no estaba tan desencaminada la idea. También les gustó y hasta me dijeron que podía pegar el pelotazo. Es que yo tenía muy claro el sabor que buscaba, porque yo consumo membrillo y sé lo que quería en el paladar a la hora de beberla.

Ahora ya tengo mi contrato firmado con ellos y todo bien amarrado, con patente incluida y todo registrado. De ese modo empecé a recorrer los bares, coctelerías, gastrobares...

Un momento. No tan deprisa. Vamos por partes. ¿Cuánto produce a día de hoy?

Entre 500 y 1.000 botellas anuales de cada sabor. Pero hemos tenido la mala suerte de que todo lo que hicimos de marketing ha terminado siendo un dinero tirado por culpa de la Covid. Hemos tenido que volver a empezar de cero.

Presénteme a su equipo. ¿Con quién se codea para esta idea?

Aparte de los químicos que me fabrican la ginebra, tengo cocteleros (flair bartenders, que son los que hacen acrobacias con la coctelera) que según el local donde vamos a trabajar o según las bodas que cubrimos, porque también hacemos eventos de todas clases, me llevo bien a un coctelero clásico o a un flair bartender, según nos demande el local o la familia a la que vamos a servir. Mi flair es de Herrera, en Sevilla, y se llama Rafa. También está Alejandro Benavente, que es mi distribuidor de la zona de Córdoba. Luego está Isa, que es mi azafata de confianza, que es gloria bendita. Ella es mi mano derecha, del mismo modo que Alejandro es mi mano izquierda en la distribución. Son mi gente de confianza y no los cambio por nada en el mundo.

Otro apoyo muy importante para mí ha sido Toñi Muñoz, una amiga que no ha parado de echarme una mano a cambio de nada. Le pasé lo que tenía de la ginebra y la imagen comercial y en plena pandemia trabajamos codo con codo cerca de dos meses diseñando, modificando textos, dándome ideas de frases y redactando las descripciones, y cuando trabajas con gente así da gusto.

Ahora venimos de patrocinar el Campeonato del Mundo de Vela Finn Máster, en los Alcázares de Murcia, los días 10, 11 y 12 de octubre pasados.

Manuel Morales posa para Córdoba Hoy

¿Ha aparecido su logotipo allí?

Claro. En las lonas, los carteles... En todo el evento.

¿Y eso cómo lo consiguieron cuando apenas han comenzado a andar?

Muy sencillo. Hicimos una promoción en Madrid, concretamente en Aranjuez, y fue a través de Toñi Muñoz, que conocía a una amiga suya que estaba en ese mundo de la vela como ocurrió. La mujer me preguntó si quería ser patrocinador de esa prueba deportiva. Aceptamos. No es barato, pero te ve mucha gente. Es un márketing potente, porque ahí no aparece cualquiera.

Ahora vamos a hablar de la penetración de la ginebra en el mercado. Es de suponer que en sus inicios no estaba en ningún sitio. ¿Dónde empieza a meter cabeza y codo?

Hay que aclarar que es un mundo muy difícil. Esto no es llegar y pegar. Hay mucha competencia, es una ginebra nueva que hay que darla a conocer. El primer sitio donde empecé a introducirla fue un pub de Puente Genil, que se llama Gatsby Tragaluz. Ese muchacho fue el primero en apostar por mí, y ahora la está vendiendo muy bien. Es más, la gente acude por la ginebra y eso ya es indicativo de que hay algo bueno en ella. También hemos metido el producto en locales como el That's Life Cafe, de Marbella, que también la probó el dueño y dijo "ésta, para mí".

"Venimos de patrocinar el Campeonato del Mundo de Vela Finn Máster, en los Alcázares de Murcia, los días 10, 11 y 12 de octubre pasados"

Vale, pero ¿cuál era el método?

Evidentemente yo no puedo ir a todos los sitios. Es imposible. Así que me metía en Internet y en las redes sociales y buscaba locales que me entraran por el ojo por el ambiente o la gente que iba y pensaba que ahí pegaba mi ginebra. Yo tenía claro que no quería poner el producto en cualquier sitio, sino en lugares exclusivos.

¿Qué ambiente buscaba, por ejemplo?

No buscaba gente joven, sino más bien de 30 años en adelante. Sitios exclusivos, con ambiente tranquilo y buena música. Además, yo soy el que les frena a la hora de meter el producto en su local. Los hay que se entusiasman y me piden de golpe tres cajas, pero yo les recomiendo ir de una a en una sacándolas. La razón es psicológica, porque si ese hombre, por la razón que sea, le cuesta sacarlas y cada vez que pasa por el almacén ve allí la caja cogiendo polvo va a terminar optando por no comprármela. Mientras que si va sacándola una a una, el efecto es el contrario.

Manuel Morales posa para Córdoba Hoy

¿Piensa que a los que tienen menos de 30 años no les gustará?

No. El problema es que la gente a la que se le ofrece una buena copa, cuando la prueba te repite. Aparte de eso, el precio de esa copa es más elevado que una normal. La juventud no va a tirarle a ese tipo de copa que digo. Entonces hay que buscarle la clientela que case con esa ginebra. Hablo de coctelerías y sitios similares con gente que sabe apreciar el producto.

Pero eso limita un poco la clientela, ¿no?

Claro. Pero luego se va abriendo camino sola. La prueban y afirman que prefieren pagar cuatro cacharros a seis euros que 12 a tres. Y te digo que al día siguiente se levantan nuevos. Pero eso tienen que ir descubriéndolo ellos.

¿No deja efectos secundarios del día después?

No. No deja resaca. Nosotros hemos hecho fiestas y en tres horas hemos llegado a sacar 400 copas. Gente que era de whisky temían la cabeza del día siguiente, pero empezaron a probar la ginebra de canela, de melón, de membrillo, vuelta a la de melón y al día siguiente decirme "Manolo, enhorabuena; me he levantado nuevo". Eso es así porque nuestro proceso de la ginebra es muy selectivo y está muy controlado.

Por lo que me está hablando, no es un producto que uno se pueda encontrar en los lineales de los supermercados o en tiendas normales.

No.

¿No le interesa eso?

El problema es que las grandes cadenas, al no ser yo un 'grande', las condiciones que te ponen son inviables.

¿Y en locales gourmet?

Ahí sí. Pero también te ponen unas condiciones muy complicadas para aceptar dejar allí el producto. Así que lo hemos resuelto crando una página web, ginmorals53.com, nuestro código QR, y muchos de nuestros bares son nuestros propios distribuidores. Si un cliente prueba la ginebra y la quiere, ellos se la venden al precio de botella, sin recargo. Son acuerdos que tenemos hechos con bares.

"Cuesta mucho introducirse, porque los supermercados te ponen condiciones inviables y los grandes grupos que controlan los locales de ocio impiden que se compre lo que les puede hacer la competencia"

En la página web, además, aparecen todas nuestras gamas y cómo se combinan; toda la información de interés. Ahora, además, hay un botón que indica cómo conseguir mi botella de Gin Moral's 53. Pinchas y te salta directamente una dirección para poder comprarte tu botella.

Manuel Morales posa para Córdoba Hoy

¿Y dónde se puede adquirir, por ejemplo?

En Aranjuez, en el pub Larache, donde está funcionando muy bien. En Málaga capital, en Almería, en Murcia... Pero si no pueden ir personalmente, las enviamos nosotros a domicilio y en 24 horas las tienen en sus casas. Y en caso de que llegue la botella rota (que nunca ha pasado hasta la fecha) se le repone con otra en las siguientes 24 horas sin compromiso.

Nos llaman todos los días desde varios puntos del país. Desde Madrid, el País Vasco, Barbastro...

¿Y esa gente cómo se han enterado de la existencia de esta ginebra?

Porque bajan al Sur y la prueban en algún sitio y al hacerlo repiten. Las he introducido en locales estratégicos, donde sé que va gente desde todos los rincones. Aquí en la capital la tengo en La Contentura, que es un bar de tapas en San Pablo, al que TripAdvisor ha concedido un certificado de excelencia, y va mucha gente. Allí tanto Alberto Expósito como su padre han apoyado la ginebra desde primera hora. Y allí, por ejemplo se puede comprar la botella.

¿En qué otros sitios de la provincia se puede encontrar?

En coctelería Bécquer de Lucena; en Puente Genil está en el restaurante Casa Pedro; en la discoteca Idem de Cabra; en Herrera o en Martín de las Jaras, que es un pueblecito más allá, en el pub La Flaca que ha apostado por nosotros.

Pero no me cita usted casi nada de la provincia de Córdoba.

No me ha dado tiempo todavía. Me explico. La pandemia ha hecho mucho daño. Ahora cuando la ofreces te dicen que todavía tienen los almacenes hasta arriba y primero han de desahogarse un poco y quitarse material antes de aceptar algo nuevo.

Tengo que decir que algunos conocen el material, les gusta y están dispuestos a meterlo... Cuando les llegue el momento. Esto va despacio. Pero otros son muy reacios. Es casi imposible entrar al mercado. Los grandes grupos, como el Sojo y el Góngora, te cierran las puertas y te dicen que no, porque las otras marcas no paran de regalarles cosas, les dan facilidades de pago y esas cuestiones con las que es complicado competir. Muchas no dan la opción a venderla, pese a conocerla y saber que está buena. En algunos sitios hay acuerdos cerrados con marcas casi en exclusividad y son contratos leoninos que no les dejan vender otra cosa.

Hay una coctelería muy conocida en la capital, el Glacé, que me ha dicho que no les interesa. Por tanto, vamos buscando mercado donde nos escuchan y donde no nos ponen trabas.

Manuel Morales posa para Córdoba Hoy

Antes ha comentado que producen entre 500 y 1.000 botellas anuales de cada sabor. Pero ¿cuál es su aspiración?

Claramente, poder dedicarme a esto por completo. Ahora mismo, tal y como está la cosa con la pandemia de nuevo subiendo, no me fío de soltar un trabajo para dedicarme a esto en exclusiva. No obstante, tengo a mi gente y a mi equipo, y luchamos todos por la misma causa. Tenemos, incluso, nuestra propia imagen corporativa, a través de un anuncio en vídeo con gente de mi pueblo, que me la hizo en Puente Genil Emilio Barcos y Grafyr Impresores, con Rafa y Francis, y que incluye trípticos en varios idiomas (francés, inglés, alemán), porque nos compran de otros países, como Alemania, Dubai, Francia, Inglaterra, de particulares que han venido de vacaciones y la han probado por estar en sitios clave.

"Tenemos clientes de Dubai, Alemania o Inglaterra que vinieron de vacaciones por aquí, la probaron y me la compran a través de la página web"

Lo único que ahora mismo veo que me pueda frenar es que llegue otra oleada de Covid. Por lo demás, no, porque ya va rodando sola otra vez y ya tenemos nuestros clientes, y esto va a más. Se corre la voz con el boca a boca y es una correa de transmisión magnífica para promocionarla. Además, hemos recuperado las bodas tras el confinamiento, que cuando las prueban allí se quedan literalmente alucinados.

Se podría decir que es también un producto propio de Navidad por su sabor y por algunos colores, como el dorado de la ginebra de canela.

Ya lo creo que sí. Podríamos hacer una promoción especial con esos sabores.

Por cierto, cuénteme de ellos.

Saqué la de membrillo y me dije que, ya puestos, por qué no intentar con otros sabores. Pensé en el melón, que es fresquito y para verano entra bien. Y dándole vueltas llegué a la canela, a la que le metemos las partículas de oro que queda muy apetecible. Entra por los ojos.

De acuerdo, pero el éxito real está en la de membrillo, ¿cierto?

Sin duda. Son todas muy ricas y con ese toque dulce que te hace repetir. Pero insisto en que la base está tan bien conseguida, con un proceso tan controlado y son productos tan naturales que no te deja resaca al día siguiente.

Manuel Morales posa para Córdoba Hoy

¿Con qué se combinan?

Para la ginebra de melón va bien con fanta de limón, con 7Up o con tónica, depende de si te gusta más o menos dulce. La de canela es igual, pero tienes que jugar según los botánicos que lleva y le va mejor la fanta de naranja con su correspondiente rodajhita de naranja, como de limón sería para el melón o el membrillo. En la página web también tenemos puestas las combinaciones perfectas.

¿Y el embotellado?

Yo elegí la botella y el diseño también. He estado en lo alto el proyecto desde el inicio. El embotellado lo hacen en la misma destilería con unas botellas de cristal que yo compro en Rute. Como verás es un producto por completo andaluz. Compro los palés allí y me los mandan directamente a la destilería; allí la elaboran y la envasan. Luego me las remiten a mi almacén que tengo en Puente Genil, que también es tienda, en la Avenida de la Estación, justo en frente del Hotel El Carmen.

"El embotellado lo hacen en la misma destilería con unas botellas de cristal que yo compro en Rute. Como verás es un producto por completo andaluz"

La pregunta siguiente parace de perogrullo, pero hay que dejarlo claro. ¿Los membrillos que se usan para la ginebra son de Puente Genil?

La destilería es la encargada de contactar con agricultores, pero sí, los membrillos, como no podía ser de otro modo, son de Puente Genil. Se coge el membrillo, lo maceran y le sacan lo mejor de su esencia, que para eso son los maestros licoreros.

Manuel Morales posa para Córdoba Hoy

¿Cree usted que ha tenido suerte o se lo ha trabajado?

Esto es muy currado. Yo termino mi trabajo habitual a las 18.00 horas y cojo mi coche para ir a venderla, y hay días que llego a mi casa a las cuatro o las cinco de la madrugada. Hay que pensar que yo busco una calidad de vida para el día de mañana y algo que mis hijos puedan tener como herencia. Por eso ahora me sacrifico día y noche con esto. Me llega un fin de semana y busco un destino al que acudo con una carta de presentación y concierto citas y se llega a casa a la hora que sea.

¿Y qué dice su familia de eso?

Que si es mi ilusión, que adelante. Tengo el apoyo de ellos. Es duro, pero ves resultados. Si con algo disfruto de veras es contemplando a la gente disfrutar con nuestro producto. Muchas veces después de cerrar un acuerdo, que podría terminar e irme, me quedo a ver el trabajo de los cocteleros y de la azafata sólo por descubrir esa sorpresa en las caras de la gente cuando la prueban. Es muy gratificante y ahí es cuando te dices "el esfuerzo merece la pena".