CULTURA Y RELIGIÓN

Revuelta de Mujeres de la Iglesia reivindica el papel protagonista femenino en el seno de la iglesia católica

Acto reivindicativo de Revuelta de Mujeres de la Iglesia el domingo en San Nicolas De la Villa FOTO REVUELTA DE MUJERES DE LA IGLESIA
Con una concentración, una performance y la lectura de un manifiesto a las puertas de San Nicolás De la Villa

Con motivo del 8 de marzo, ayer, domingo, el colectivo Revuelta de Mujeres de la Iglesia en Córdoba organizaron una concentración al mediodía ante las puertas de la iglesia de San Nicolás De la Villa, en el Distrito Centro de la capital, para visibilizar "el grito mundial que iniciamos en marzo de 2020 las cristianas feministas ante la injusticia, las desigualdades de género, el abuso de poder y las violencias que padecemos, tanto en las iglesias y como en la sociedad.

Bajo el lema 'Vosotras sois mi cuerpo', se llevó a cabo un gesto simbólico en forma de performance, en la que pusieron en la puerta del templo a dos mujeres que son arquetipos Eva y María. Siempre según este colectivo, a lo largo de los siglos, en la iglesia católica las mujeres han sido catalogadas en essos dos imaginarios de mujer, obligadas a situarse en uno u otro de estos dos polos.

Posteriormente se procedió a la lectura de un comunicado en el que explicaron el sentido del lema de este año. "Nuestro clamor se sumará a otros gritos de mujeres en nuestro mundo y en la iglesia: Mujeres vulneradas, porque la pobreza tiene nombre de mujer. Mujeres cruzando fronteras porque el sistema
económico mundial empobrece sus países. Mujeres precarizadas en sus salarios", señalaron.

"También al grito de las mujeres víctimas de las guerras, el de tantas mujeres asesinadas y abusadas por aquellos que debieron ser sus compañeros, cómplices y amigos, pero fueron para ellas su mayor infierno
y sus depredadores", han añadido.

Manifiesto

Durante el acto se procedió a la lectura de un manifiesto que decía así: "Somos mujeres creyentes. Vivimos con pasión el seguimiento de Jesús de Nazaret en muchos grupos, parroquias, organizaciones, movimientos eclesiales y congregaciones.

Acto reivindicativo de Revuelta de Mujeres de la Iglesia el domingo en San Nicolas De la Villa FOTO REVUELTA DE MUJERES DE LA IGLESIA

"Alzamos la voz y nos manifestamos porque vivimos una profunda discriminación en la Iglesia y ha llegado el momento de decir '¡Basta ya!'. Ni podemos ni queremos callarnos. Estamos cansadas de las incoherencias y autoritarismo que percibimos a diario, por eso: Queremos denunciar las múltiples formas de injusticia e invisibilización que sufrimos en la Iglesia. La institución, con su estructura y organización, está quedando al margen de las conquistas sociales en igualdad y corresponsabilidad y está cometiendo un error.  

"Reivindicamos la necesidad de un cambio imprescindible: El acceso al diaconado y al presbiterado femenino, para atender a las comunidades cristianas. Denunciamos la desproporción entre el número de teólogas preparadas y los puestos que ocupan como docentes en las facultades de Teología y en otros puestos de responsabilidad.  

"Queremos hacer visible nuestro trabajo incansable y gratuito. Las mujeres somos mayoría aplastante en el voluntariado, en las celebraciones religiosas, en catequesis, en pastoral, en la acción social con las personas más empobrecidas, en los movimientos eclesiales, en la enseñanza, en la vida religiosa... Somos las manos y el corazón de la Iglesia, pero se nos niega la palabra, tener voz y voto, la toma de decisiones y el liderazgo en los ámbitos oportunos, como se pone de manifiesto, una vez más, en cada Sínodo de la Iglesia.  

"Trabajamos en la Iglesia, porque es nuestra comunidad de referencia para vivir el Evangelio. Seguiremos trabajando en ella para que podamos recuperar la comunidad de iguales que trajo Jesús. Hace años abrimos una brecha en el muro que nos impedía el acceso a los estudios de teología, no pararemos hasta que se reconozca y valore la riqueza de teología feminista, como motor de cambio.

"No pararemos hasta que se elimine el lenguaje patriarcal y sexista en las homilías, textos litúrgicos y documentos; hasta que la moral sexual de la Iglesia se preñe de ternura y misericordia y deje de culpabilizar a las mujeres.  

"Seguiremos trabajando con empeño para que la Iglesia dialogue con los movimientos de liberación de las mujeres y reconozca la diversidad de familias, identidades y orientación sexual.  

"Trabajamos con ahínco para que la Iglesia denuncie el sistema económico capitalista neoliberal que impide que las personas tengamos unas condiciones de vida acordes con nuestra dignidad, porque este sistema expolia la tierra, fomenta la feminización de la pobreza y favorece la explotación laboral y sexual de las mujeres.  

"Trabajamos y trabajaremos para recuperar una Iglesia de iguales. No estamos solas. Formamos parte de una red que crece cada día y se entrelaza con mujeres de iglesias de Europa y del mundo que también han dicho '¡Basta ya!' y alzan su voz, hasta que la igualdad sea costumbre. 

"Seguiremos en Revuelta, para que la Iglesia vuelva a ser una comunidad de iguales y la igualdad se haga costumbre".