El PCA Córdoba Ciudad denuncia que el incendio de la Mezquita-Catedral es la prueba de una gestión "negligente e irresponsable" del Cabildo
"Lo ocurrido no es un accidente, es la consecuencia de años de gestión negligente e irresponsable del Cabildo", ha afirmado con rotundidad Fran Martínez, secretario político local del PCA Córdoba. "Estamos hablando de poner en riesgo Patrimonio de la Humanidad para almacenar maquinaria y materiales inflamables, ignorando advertencias claras de la Unesco y de la normativa de seguridad".
Según indican desde el PCA Córdoba Ciudad, en la capilla donde se originó el fuego se guardaban cortinas, mobiliario y una fregadora industrial de gran tamaño equipada con baterías de tracción de ácido/plomo de 36 V y 480 Ah. Estas baterías, según las fuentes consultadas por el Partido Comunista, emiten gases inflamables durante su carga y deben ser manipuladas en entornos ventilados y aislados de cualquier material combustible.
El manual del propio fabricante prohíbe su carga en espacios cerrados sin ventilación."El Cabildo ha convertido capillas históricas en trasteros peligrosos. No hablamos de un error puntual: Es una forma de gestionar que desprecia la seguridad y el patrimonio de todos los cordobeses y cordobesas", ha denunciado Martínez.
El dirigente comunista también ha señalado que en redes sociales se han difundido imágenes de baterías que no corresponden al modelo real de la máquina implicada. "Se ha intentado confundir a la opinión pública para rebajar la gravedad del suceso, pero los datos técnicos son claros: La batería real es de tracción, de ácido/plomo, y su recarga en una capilla histórica es un disparate absoluto".
Para el PCA Córdoba Ciudad, el incendio demuestra no sólo la falta de rigor en la conservación del monumento, sino también las consecuencias de su actual titularidad. "La Mezquita-Catedral fue inmatriculada por la Iglesia en un proceso escandaloso y opaco, apropiándose de un bien que es símbolo de la ciudad y Patrimonio de la Humanidad. La gestión privada y unilateral que se ha ejercido desde entonces ha derivado en riesgos como el que acabamos de vivir", ha recordado Martínez.
"Exigimos la depuración inmediata de responsabilidades y que el Estado y la Junta de Andalucía recuperen la tutela efectiva de la Mezquita-Catedral", ha reclamado. "Este templo debe volver a ser propiedad de todos los cordobeses y cordobesas, gestionado con criterios públicos, profesionales y al servicio de su conservación. No podemos permitir que se siga gestionando con criterios privados y comerciales o ajenos a su protección. Si no se actúa ya, este incendio será solo el preludio de un desastre mayor".