CULTURA Y FLAMENCO

La LIII Vendimia Flamenca de Doña Mencía reúne a más de 450 personas en una noche de arte y tradición

Esther Merino y Niño Seve, en la LIII Vendimia Flamenca de Doña Mencía FOTO JUANJE PRIEGO / ESTUDIOTRESJOTAS
Actuaron 'El Perrete', José Valencia, Esther Merino y Belén Ariza con acompañamiento de Rubén Levaniegos, Juan Requena y Niño Seve

La localidad de Doña Mencía (Subbética Cordobesa) celebró el pasado fin de semana su LIII Vendimia Flamenca, consolidando una vez más este encuentro como una de las citas imprescindibles en el calendario cultural de la provincia. Más de 450 asistentes llenaron el recinto y disfrutaron de una velada en la que el cante, el toque y el baile se unieron para rendir homenaje al duende y a la raíz del flamenco.

El cartel de este año brilló con luz propia. La velada se abrió con el cante de 'El Perrete', acompañado por la guitarra de Rubén Levaniegos, que imprimieron hondura y frescura en cada compás. A continuación, el público vibró con la fuerza expresiva de José Valencia, acompañado por el virtuosismo de Juan Requena a la guitarra.

'El Perrete' y Rubén Levaniegos, en la LIII Vendimia Flamenca de Doña Mencía FOTO JUANJE PRIEGO / ESTUDIOTRESJOTAS

La extremeña Esther Merino, reciente ganadora de la Lámpara Minera, aportó su sello personal y su voz poderosa, arropada por la maestría de Niño Seve. El baile llegó de la mano del cuadro flamenco de Belén Ariza, que llenó el escenario de fuerza, gracia y presencia, completando un programa de gran nivel artístico.

Fiesta mayor del Flamenco

La atmósfera fue la de una auténtica fiesta mayor del flamenco, donde el público supo agradecer con silencio, emoción y aplauso cada interpretación. La conjunción entre artistas y asistentes convirtió la noche en una cosecha compartida, en la que cada quejío y cada rasgueo fueron un brindis a la memoria viva del flamenco.

José Valencia y Juan Requena, en la LIII Vendimia Flamenca de Doña Mencía FOTO JUANJE PRIEGO / ESTUDIOTRESJOTAS

Más allá del espectáculo, la LIII Vendimia Flamenca reafirma a Doña Mencía como espacio de encuentro cultural y como referente en la difusión del flamenco, demostrando la capacidad de unir tradición y actualidad en un mismo escenario. Una celebración que, como la propia vendimia, recoge el fruto de la pasión y del esfuerzo para ofrecerlo en forma de arte a quienes lo disfrutan.

Belén Ariza, en la LIII Vendimia Flamenca de Doña Mencía FOTO JUANJE PRIEGO / ESTUDIOTRESJOTAS

Con este éxito de participación y calidad artística, la organización cierra una edición memorable y sienta las bases para continuar engrandeciendo una tradición que ya es seña de identidad de la localidad.