¿Por qué el Barcelona no fichó a Hazard?

La historia de Eden Hazard y el Barcelona es de esas novelas que nunca terminaron de cuajar. Aunque en su mejor momento parecía el tipo de jugador que podría encajar en el estilo de juego del Barça, el club catalán nunca llegó a cerrar un fichaje por el belga. 

El informe de ‘no fichaje’: entrega y actitud cuestionadas 

Según información reciente, el Barça hizo un análisis profundo del juego y la actitud de Hazard antes de tomar la decisión de no ir por él. En el informe que analizaron los directivos y el equipo técnico, se destacaron varios puntos en los que el belga no cumplía con las expectativas. Dos aspectos en particular saltan a la vista: la entrega en los entrenamientos y su actitud dentro y fuera del campo. Al parecer, el Barcelona no veía en él la intensidad y la mentalidad que buscaban para alguien que tendría un papel tan relevante en el club. Los expertos técnicos señalaron que, aunque Hazard era un gran talento, podía ser inconsistente y no siempre parecía estar “al 100%” en su forma física y mental. Y claro, en el Barça, esa intensidad y dedicación total son casi requisitos. 

Este tipo de análisis es común cuando se considera una contratación de gran calibre. Los informes internos del club evalúan desde las capacidades técnicas hasta la “cultura de trabajo” del jugador, y al parecer, Hazard no cumplía con el nivel de compromiso que el Barcelona exigía. Y aunque las apuestas deportivas lo acercaban más al Barça que al Madrid, el jugador acabó siendo blanco.

El gran problema de lesiones

Otro punto que jugó en contra de Hazard fueron sus problemas físicos. El belga, incluso antes de fichar por el Real Madrid, ya había tenido algunos problemas de lesiones que hacían dudar a los clubes sobre su capacidad para mantenerse en forma durante una temporada completa. De hecho, tras su llegada al Madrid, Hazard ha vivido una racha complicada en cuanto a su estado físico, acumulando lesiones y bajones de rendimiento que han limitado su potencial y casi lo han dejado fuera del radar como estrella del fútbol europeo. 

Para el Barcelona, invertir una cantidad millonaria en un jugador que podría pasar tiempo de baja por temas físicos era un riesgo que no estaban dispuestos a asumir. La plantilla ya contaba con jugadores frágiles en términos de salud, por lo que añadir a alguien con historial de lesiones era una apuesta bastante arriesgada. La historia con el Madrid ha demostrado que esta preocupación del Barça no era infundada; a pesar de su indiscutible talento, Hazard ha pasado más tiempo en recuperación que en el campo, y eso habría sido una carga tanto financiera como deportiva para el club culé. 

Hazard en lugar de Neymar 

En el Barça siempre se ha valorado el toque, el juego en equipo, y la capacidad de adaptarse al estilo particular de posesión y presión que caracteriza al club, siempre siendo favorito en las bet de Betfair. Hazard, si bien es hábil con el balón y tiene un regate espectacular, nunca fue considerado un “jugador Barça” en el sentido más purista. Comparado con Neymar, por ejemplo, el belga no tenía la misma explosividad ni la capacidad de hacer tanto daño en el último tercio del campo. Además, mientras que Neymar aportaba goles y asistencias en cantidades brutales, Hazard era más un generador de jugadas que un definidor. Y para el Barcelona de aquellos años, lo que necesitaban era un goleador que reemplazara las cifras que Neymar dejaba. 

No es que Hazard no fuera bueno, sino que en el contexto del Barcelona, el estilo de juego y el perfil que el club buscaba no coincidían exactamente con lo que el belga ofrecía. Fue una decisión basada en encaje táctico y, sobre todo, en no replicar lo que ya tenían con otros jugadores.