martes 16.08.2022
Cultura

FOTOGALERÍA: El Festival de la Guitarra regresa como un vendaval a la ciudad que canta a la noche

Arranca el Festival de la Guitarra de Córdoba 2022. ¡Y de qué manera! Calidad y disfrute en los dos espectáculos previstos para un arranque inmejorable con una preciosista Sara Baras que ha encandilado al Gran Teatro con su proyecto 'Alma' y con Medina Azahara haciendo corear en más de una ocasión a La Axerquía con una excelente entrada que disipa un poco los temores y aleja un tanto los fantasmas de ediciones anteriores en las que auténticas estrellas de la guitarra como Ana Popović ofrecieron un excelente concierto en ese mismo escenario ante apenas una centena de personas.

Por orden de aparición, la gaditana llenó el Gran Teatro. Así de claro. Al menos hacía días que se había colgado el cartel de sin localidades y por supuesto el interior mostraba una excelente presencia. La bailaora sorprendió con una primera parte de su espectáculo que se podría calificar de transgresor y lejos de los cánones tradicionales del Flamenco, pero que inspiraba libertad sobre las tablas, como ir trazando brochazo sobre un lienzo que de forma perceptible va cobrando forma detallada ed obra completa.

Tras una cortina de finos hilos plateados aguardaba la delicia estética del arte de Sara Baras para iniciar 'Alma', el espectáculo con el que se ha abierto la 41º edición del Festival de la Guitarra. Merece la pena destacar que su proyecto comienza con unos versos declamados en la propia voz de Sara. Y tiene su importancia, porque, a modo de paréntesis que se cierra, la arista finaliza también con unas palabras para dedicarle su actuación a su padre, el 'culpable' de que el bolero calara en el alma de Baras, al igual que se lleva a Córdoba (de nuevo) en su corazón y metidita en el bolsillo de la memoria para recrearse cuantas veces sean necesarias de una noche memorable.

Hasta tres veces se ha levantado el teatro, totalmente entregado para reconocer el arte sobre el escenario de Sara Baras, una veterana que mantiene la pasión intacta desde el primer día. La primera de las artistas del Festival de la Guitarra recibió una sentida ovación tras un espectáculo en el que no hubo el menor 'pero'. De hecho, hubo momentos muy sentidos, de los que ponen los pelos de punta, como con la puesta en escena de 'No hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo'; un trio al baile más que espectacular.

La estética mimada y detallista, el ritmo adecuado y trepidante y un publico entregado ante el taconeo interminable y la sincronización cuasi perfecta que tuvo su culmen en el último baile de la Baras con una saxofonista, quien a duras penas ha podido mantener los pies quietos ante el arte y la pasión de la artista. 

Los que hemos tenido la suerte de hacer hoy doblete sabemos de lo que estamos hablando. Ha sido una auténtica gozada entrar por la puerta de La Axerquía y ver las gradas tan llenas de vida. Pero no era para menos. Tocaba Medina Azahara, el grupo de Córdoba, el de toda la vida; los que han sabido ser profetas incluso en su casa. La esencia del Rock Andaluz, que nunca pasa de moda, porque es sentimiento puro y está apegado como un perfume a la piel de esta tierra.

Son canciones que forman parte ya del elenco cultural de Córdoba y, por extensión, de Andalucía y no es casualidad que hasta en tres ocasiones el público robara el protagonismo al 'Panocha' (dicho con todo el cariño del mundo) o mejor dicho, Manuel Martínez les cedió encantado su voz y su micrófono, porque no hay mayor gloria para un grupo que su público lo eleve hasta las nubes cantando a capela sus canciones. Y más después de 42 años liderando una formación por la que han pasado ya hasta 15 músicos desde sus inicios, pero él ha sido siempre el rostro visible, como ha señalado el guitarrista, Paco Ventura, en las presentaciones finales.

Venían para homenajear a Triana, como han hecho en su último disco 'Llegó el día', y la verdad es que supone todo un acierto recuperar temas de profundidades abisales de los sevillanos, como 'Tu frialdad', 'Hijos del agobio' o 'Una noche de amor desesperada', con ese toque tan particular que aportan los cordobeses a su poderoso directo, y más si se echa mano del Gospel Córdoba para aportar aún más profundidad a una noche sin estrellas con su coro de voces acoplándose como un guante a la garganta de Martínez.

Pero hay que insistir que Córdoba quiere a Medfina Azahara y el amor es mutuo, hasta el punto de que en lugar de saludar con el típico '¡Buenas noches, Córdoba', el de Fray Albino-Campo de la Verdad prefirió saludar con un '¡Buenas noches, amigos!', sencillamente porque estaba en casa con los suyos.

Así que cuando tocó el turno de interpretar los temas propios de siempre el público se derritió, se dejó llevar, permitió que lo moldearan una y otra vez al compás de unas notas familiares, muy conocidas, casi propias. Ocurrió con 'Paseando por la Mezquita', con 'Córdoba' y, por supuestísimo, con 'Necesito respirar' o la versión de Los Módulos 'Todo tiene su fin'.

Una excelente primera noche de un Festival de la Guitarra que se merecería un poquito más de cariño por parte de los 'partes' nacionales y de alguna que otra revista especializada. Entre otras cuestiones, porque el de Córdoba es uno de los pioneros entre los festivales del verano y celebra ya su 41 edición, que se dice pronto.

TEXTO Y FOTOS: YOLANDA PEDROSA/J. M. C. / IMAE / RAFA ALCAIDE

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