sábado 13.08.2022
Cultura

FOTOGALERÍA: Cuando Juan Perro (que no Radio Futura) conquistó el Gran Teatro

Juan Perro trasciende a Santiago Auserón y éste, a su vez, a Radio Futura. Nadie en su sano juicio acudió ayer al Gran Teatro al concierto del señor Perro buscando reminiscencias de los 80. Hubiera sido inútil porque todo avanza, se adapta a las nuevas situaciones y el mundo se recrea a diario para ofrecer siempre algo nuevo. Sólo los tristes, los inadaptados y las piedras se mantienen pendientes del pasado, y no es el caso de Perro-Auserón, Auserón-Perro.

Por apenas seis o siete asientos no se podía hablar de un teatro lleno, pero sí de una excelente entrada con un público entusiasta desde el primer momento que vino para disfrutar y sorprenderse de la nueva oferta musical por parte de su ídolo. Toneladas de Swing, Blues, R&B, Soul, Funk y ritmos del Caribe; esos estilos que mueven los pies y cabezas cuando los cuerpos están encadenados a una butaca. Eso es lo que ofreció su ídolo sobre un escenario ya bastante conocido para alguien que sabe desplazarse por las tablas con esa particular naturalidad propia de los divos pegados a tierra y cercanos a su público y con un fino y destacado sentido del humor propio de los cachondos mentales.

Y como persona inteligente que es, Juan Perro acude arropado por otras tantas toneladas de calidad musical en forma de músicos-amigos, con los que lleva tiempo en la carretera desde que tuvo sus pinitos con la Original Jazz Orquestra del Taller de Músics de Barcelona. Hace de eso la friolera de tres lustros y ahí siguen. Son como una Big-Band de tamaño medio, pero que suenan como si fueran cientos.

Y no está de más recordarlos: El baterista de Jazz Pere Fove; el bajista formado en el mundo del Gospel Isaac Coll; el inmenso (en todos los sentidos) trompetista David Pastor; el clarinetista de Jazz Gabriel Amargant (cuán lejos está su apellido de la realidad) y a la guitarra jazzística de Vicenç Solsona, que en su día tuvo el mal trago de sustituir al veterano Joan Vinyals, que se lo llevó la puta Covid en enero pasado, pero que se ha sabido acoplar como un guante a la banda aportando líquidas tonalidades de todo un bluesman).

'Libertad' es el nombre de la gira de este hombre que busca por todos los medios soltar amarras y alejarse del pasado hacia un futuro rico en experiencias a través de un barco llamado presente que le lleva con seguridad a todos los puertos. Y lo consigue divirtiendo al personal, tanto con su interpretación como con sus ocurrencias, arrancando gritos y aplausos naturales (de los que no suenan forzados) a lo largo de la actuación. Y sólo deja para el final, y porque reconoce que no tiene más remedio, ecos de Radio Futura. Fueron el caso de los dos bises con que regaló a la audiencia con 'Puente Azul' (con historia incluida de ese título nacido en un Londres lleno de color) y 'Semilla negra'.

Regalos suficientes como para olvidar que esa pequeña tos que asustó a más de uno al principio del concierto afectó un poco a su voz, que sigue siendo poderosa cuando la eleva a lo James Brown.

FOTOS: IMAE / RAFA ALCAIDE

FOTOGALERÍA: Cuando Juan Perro (que no Radio Futura) conquistó el Gran Teatro