sábado 23.10.2021
Cultura

Fotogalería: Los curiosos y extraños juegos visuales del 'Bosque de columnas' de Córdoba

"El número de columnas visibles asciende a 687, y como no descarto que se me pasara alguna, redondeando, hay casi 700". Eso es lo que dice el autor de un artículo titulado 'Número de columnas de la Mezquita: un, dos, tres, responda otra vez' del blog cultural Artencórdoba, y que por no estar firmado no puedo (y quisiera) desvelar su nombre, pero que bien merece la pena leerlo, especialmente por la singularidad de algunos que creen que son tantas columnas como días tiene el año. En fin.

Otros, como rinconada.es, dicen que son 1.300 columnas de mármol, jaspe y granito sobre las que se apoyan 365 arcos de herradura bicolores. Eventourcordoba.es señala que "hay quien habla de 1.300 columnas, de 850 o de 746". De todos modos cualquier cifra que se diga no sonaría a excesiva, debido al ingente tamaño que muestra la Mezquita-Catedral (sus dimensiones son 22.400 metros cuadrados, incluyendo la sala de oración y el patio, y en su día tenía capacidad para 40.000 fieles orando).

Manuel Nieto Cumplido, en su libro 'La Catedral de Córdoba', indica al respecto que "en la mezquita fundacional, la realizada por Abderramán I, en su día habría 120 columnas no todas hoy conservadas, la ampliación de Abderramán II contaría con 80 columnas de las que hoy sólo quedan 50, Al Hakam II erigió su ampliación sobre 140 columnas de las que hoy en día se conservan 114 y para finalizar, en la última ampliación que es la de Almanzor las naves apoyaban en 342 columnas de las que tampoco se conservan todas". En fin.

También se detalla de ellas que están elaboradas en mármol blanco, gris, azulado, negro, rosado o jaspeado, y granito gris. Sus fustes pueden ser lisos o estriados y son o bien de acarreo, es decir procedentes de construcciones anteriores sobretodo romanas y visigodas, o bien de nueva factura. Y éstas últimas, precisamente, pueden ser las más llamativas, porque muestran la firma particular del cantero granada en ellas (de hecho, en la sala que actúa de museo dentro del monumento están los moldes de todas esas 'firmas').

Y como si fueran troncos de olivos milenarios, algunas de ellas se van retorciendo y deformando, como es el caso de una de ellas próxima a la llamada Columna del Cautivo de Uña (se dice que un prisionero logro grabar en el mármol una cruz con las uñas) de la que se la llegado a decir que fue tallada en el mismísimo Infierno, por el olor a azufre que desprendía al ser rascada con una moneda. Hay quien habla también de que hay una Virgen grabada en unas de ellas y que sólo se puede contemplar aplicando directamente luz (del móvil, por ejemplo) sobre ella. En fin.

Otras tienen marcas rectangulares o en forma de ojo; las hay incluso que pueden llegar a mostrar deformados rostros sorprendidos (con algo de imaginación, evidentemente) y sorprendentes dibujos naturales que forma el propio mármol y hasta estrías similares a las del tronco de un árbol como si se hubieran derretido (ahora protegidas tras una mampara de metacrilato). Muchas de ellas tienen procedencia romana y visigóticas, lisas, estriadas en espiral y hasta decoradas con detalles similares a pequeños arcos. Un número importante tienen en la base de sus capitales números y fechas marcadas en la actualidad y algunos de esos capitales están literalmente reventados.

Y, precisamente, algo que también se quiere reflejar en ese reportajito es el claro deterioro del cuerpo de muchas de ellas, ya sea por el paso del tiempo, la acción de los visitantes (no es extraño verlos apoyándose literalmente en las columnas mientras les explican lo que están viendo), la humedad, el peso de la historia (literalmente en forma de toneladas sobre ellas, que para eso están) y los viajes que sufrieron desde el lugar donde fueron expoliadas hasta llegar a lo que todo el mundo denomina el 'Bosque de columnas' de la Mezquita cordobesa.

Un dédalo abierto que funciona como salón de espejos donde, por cierto, es donde más boquiabierta se queda la gente de a pie cuando entran en el interior del monumento más curioso que hay ahora mismo en el mundo.

Fotogalería: Los curiosos y extraños juegos visuales del 'Bosque de columnas' de Córdoba