sábado 31.10.2020
Cultura

Córdoba y su inesperada "embajada" en las fallas valencianas: de Metrópolis a Machaquito

Unir el cine de Fritz Lang, el anís de Rute Machaquito, la Torre de Babel, Córdoba, las fallas, Puente Genil, Fernán Núñez y Bujalance parece en principio una locura. Este cóctel aparentemente imposible se va a producir dentro de nada en una de las fallas de Valencia, la falla de Sueca-Literato Azorín. Las luces de los pontanenses Iluminaciones Ximénez, una presentación de novedosos productos Machaquito, una estructura creativa inspirada en la película 'Metrópolis' y la Torre de Babel, y un presidente de la falla de orígenes cordobeses hacen posible este cúmulo de casualidades por el que inesperadamente Córdoba parece contar con una "embajada" en las fallas valencianas. 

Lo cierto es que Iluminaciones Ximénez cuenta con una dilatada trayectoria en estas fiestas, de las que Córdoba ha estado tradicionalmente separada más que por los kilómetros que hay hasta Valencia por la cercanía de las fallas a la Semana Santa y al gasto que genera. Pocas familias cordobesas se pueden permitir disfrutar de unas vacaciones...y además ir a las fallas. No obstante hace unos años, en el 2016, hubo un acto en Córdoba denominado precisamente 'Las fallas en Córdoba'. Estuvo organizado por 'Falleros por el mundo' y trató de acercar la fiesta valenciana a la ciudad. Quizá el conocimiento de lo que están haciendo este año los responsables de la falla Sueca-literato Azorín genere otra corriente de cercanía y de gusto por la fiesta y la cultura entre ambas ciudades a pesar de las fechas siempre tan próximas entre las dos citas festivas más importantes de ambos lugares.

La falla de Sueca-literato Azorín

La falla de Sueca-Literato Azorín se encuentra en el barrio de Ruzafa. Mañana viernes inaugura su iluminación. Hay que diferenciar entre el concurso de calles iluminadas y las propias fallas, que cuentan con dos concursos: el infantil y el adulto [nota de la redacción: pueden ver ambas proyectos en la galería de imágenes].

La falla grande es obra del artista Vicente Llácer. Alcanzará 14 metros. Está inspirada en una de las grandes películas de la historia del cine, 'Metrópolis', de Fritz Lang, junto al mito de la Torre de Babel. La falla representa una sátira de la sociedad, por la que abajo aparece un vagabundo, luego una representación de un trabajador autónomo...y así una serie de personajes superpuestos que representan la vida en una ciudad cuya estética está inspirada en el expresionismo que surge de la película de 1927. El propio comunicado de la falla así lo explica: Veremos aquí: machos alfas, feministas y feminazis, Curritos y especuladores, ingenuos y conspiranoicos. Desconectados y adictos a las redes. Todos buscando un sitio en este inmenso engranaje. Una ciudad en eterna transformación que carga con sus aciertos y sus contradicciones en una imperfecta convivencia. Por su parte la falla infantil es obra de Gonzalo Rojas. El montaje de ambas empieza el 7 de marzo.

Lo que sí empieza mañana es la iluminación. Y es que además del concurso de fallas hay otro de calles iluminadas. Dicha iluminación estará a cargo de Iluminaciones Ximénez, empresa multipremiada en las fallas valencianas y cuyas raíces están en Puente Genil. Ximénez tiene presencia en las fallas desde los años 80. Su propuesta se basa en un patrón que se va repitiendo con una gama de colores acorde a las fallas que acompaña. 

Pero es que Ximénez se ocupa también de la falla Cuba Puerto Rico, y lo hace con otros patrones totalmente diferentes: si en la anterior apuesta por el círculo, en este caso los motivos son alargados. En ambos casos la tecnología es LED y de última generación.  [Nota de la redacción: pueden ver las dos propuestas en la galería].

Presidencia cordobesa y productos Machaquito

Si la presencia en las fallas por parte de Ximénez viene de largo, no es así en el caso de anís Machaquito, que recala en la falla Sueca-Literato Azorín gracias a uno de los presidente de esta falla, Pedro Luque, valenciano de padres cordobeses, en concreto de padre de Fernán Núñez y madre de Bujalance. "Tengo una vinculación muy grande con Córdoba, pues tengo a toda mi familia allí y necesito bajar al menos un par de veces al año", ha explicado Luque.

En Valencia además hay gran afición a la cazalla, un tipo de anís entre seco y dulce que se puede identificar con lo que en Rute llamarían un "ligao", es decir, dos partes de anís seco y una de dulce. Luque conocía las bondades del anís Machaquito por su tradición familiar y decidió dárselo a catar a su entorno valenciano en una falla de un año anterior. "Está mejor que el resto", dijeron sus amigos. Así que la falla decidió ponerse en contacto con Machaquito. 

Y por su parte Machaquito, como ha explicado a CÓRDOBA HOY el coordinador de la empresa, Francisco Reyes, aprovecha el valenciano gusto por la cazalla para presentar una línea de productos nuevos, en concreto Pacharán, Limoncello y Cazalla. De momento nada se puede conocer de estas tres líneas porque se estrenan en las fallas. 

Y así una combinación de casualidades, trabajo bien hecho, lazos familiares y amistad en torno a las tradiciones han desembocado, siempre y cuando lo permita el coronavirus, en esta proximidad entre Córdoba y Valencia, cuyos días de diversión y más tarde para el recuerdo están a punto de empezar.

TEXTO: ALFREDO MARTÍN-GORRIZ

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