• Jueves, 25 de Mayo de 2017

Córdoba acumula a cierre de año 2016 más de un millón de turistas, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) (1,1).  Estamos en el mes de mayo, uno de los que históricamente acumula más visitas a la ciudad y provincia.  

Los datos de entradas de turistas pueden ser buenos o malos, siempre dependiendo del punto de vista desde el cual se miren y para qué se utilicen. Analicemos tres comparativas y tres variables básicas sobre análisis de gestión del turismo. Las comparaciones realizadas son respecto al resto de las ciudades de España, con respecto a la ciudades Patrimonio de la Humanidad y, por último, con respecto a las ciudades que componen la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Las variables a analizar en estas tres comparaciones son: entrada de turistas, índice de pernoctaciones (alojamientos en total entre el número de turistas) y, por último, el denominado índice de presión turística de la población (dividir el número de turistas entre la población).

En el primer caso, al compararnos con respecto a cada una de las 50 ciudades capitales de provincia españolas, los resultados son:

Córdoba ostenta en 2016 el ranking número veintidós de entre las 50 provincias en cuanto a entrada de turistas; en cuanto a pernoctaciones se encuentra en el puesto número 42 entre las 50 (de las más bajas) y con respecto al índice de presión turística se encuentra en el puesto número 34. Siendo éste último un índice bajo, es decir no hay visos de que la población sufra presión con el turismo en Córdoba a nivel general.

En el segundo caso, al compararnos con respecto a las ciudades Patrimonio de la Humanidad  (siete, quitando a Santiago de Compostela, Tarragona, Ubeda, Baeza, Ibiza y La Laguna), Córdoba ostenta en 2016 el primer puesto del ranking con su 1,1 millón de entradas, el quinto lugar en pernoctaciones (de nuevo de las últimas) y el cuarto en el índice de presión turística sobre la población (1,49). También de las últimas; es decir no hay presión para la población.

En el tercer caso de comparación, con respecto a las ocho capitales de provincia de Andalucía, Córdoba aparece en el ranking en un sexto lugar en cuanto a entrada de turistas, la penúltima en cuanto al índice de pernoctaciones y también la penúltima en cuanto a la presión turística con respecto a la población.

Y con todo esto, como opinión personal, podemos decir:

- Córdoba pese a su 1,1 millón de entradas aún está lejos de las primeras posiciones con respecto nivel nacional y Andalucía. El compararnos con ciudades patrimonio es correcto, pero no es suficiente. Hay que mirar más allá.

- Las pernoctaciones en todos los casos somos vagón de cola. Los comentarios aquí sobran.

- Con respecto al índice de presión turística sobre la población, son buenas noticias. Es decir, todavía estamos lejos de someter a la población a presiones insostenibles. Estos datos demuestran que podemos crecer más en cuanto al número de turistas y no afecta a la población. Otro tema es que puntualmente en tres días de determinados meses sea complicado esa sostenibilidad del turismo con la población. Ahora mismo los números son reflejo de la realidad.

- El modelo de gestión turístico debe pivotar, al menos, en poner estas tres variables encima de la mesa y poner un objetivo (seguramente faltaran 4 o 5 variables más, pero no más).  Una vez puesto el objetivo, es ya cuestión de analizar cómo se llega de la forma más óptima a dicha meta.

En definitiva, necesitamos en Córdoba y provincia un objetivo claro y consensuado con el fin de medirnos. Una vez puesto, ya se tomarán las medidas oportunas o necesarias, se vuelve a medir y se observa el resultado. Si no es en consonancia con lo esperado, habrá que cambiar las medidas; no hay otra forma. Nadie es perfecto. En caso de no hacerlo iremos sin sentido ni dirección alguna en nuestro propósito de incrementar el turismo junto a la calidad del mismo.