DIRECCIÓN GENERAL DE TRÁFICO

Tráfico inicia el lunes una campaña para controlar la condición técnica de vehículos

El riesgo de fallecer aumenta con la antigüedad del vehículo: 1,6 veces más en los turismos de 10 a 14 años y 2,2 veces más en los que son superiores a los 15 años

Un agente de la Guardia Civil de Tráfico de Córdoba en un control de carretera
Un agente de la Guardia Civil de Tráfico de Córdoba en un control de carretera

La antigüedad media de los vehículos en los que viajan las víctimas mortales de accidentes en carretera va aumentando mes a mes. Si en 2014 esa antigüedad era de 12,3 años, en los seis primeros meses de 2016 ese envejecimiento de los vehículos ha aumentado un año más, llegando hasta los 14 años. Esta situación preocupa mucho a la Dirección General de Tráfico (DGT), motivo por el cual ha incluido en el calendario anual de campañas una nueva dedicada exclusivamente a la vigilancia de las condiciones de los vehículos que circulan por las carreteras. Esta nueva campaña se desarrollará desde el lunes 17 de julio hasta el domingo 23, según ha informado esta mañana la Subdelegación del Gobierno en un comunicado.

Así, durante esta semana, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y el resto de policías locales que se sumen a la campaña prestarán especial atención al adecuado mantenimiento y puesta a punto de todos los elementos de seguridad del vehículo como son neumáticos, frenos, luces, señalización, entre otros.

Según el último estudio realizado por Tráfico, el riesgo de fallecer o sufrir una lesión con hospitalización aumenta con la antigüedad del vehículo. En comparación con los turismos de hasta cuatro años, el riesgo de fallecimiento es 1,6 veces superior en los turismos de 10 a 14 años y 2,2 veces superior en los turismos de 15 a 19 años.

Teniendo en cuenta esta relación entre riesgo y antigüedad del vehículo, el mantenimiento adecuado de todos los elementos de seguridad se convierten en una actividad imprescindible para combatir la siniestralidad.

trafico guardia civil

Los neumáticos constituyen el único y decisivo contacto con la carretera. Son los encargados de asegurar la adherencia en el empuje, en la frenada y en el deslizamiento lateral. También se encargan de que la dirección del recorrido del vehículo sea la deseada por el usuario  y de la amortiguación de las imperfecciones del pavimento.

El adecuado mantenimiento y la correcta utilización de los mismos resultan fundamentales para lograr una mayor seguridad vial. Es recomendable que la profundidad de las ranuras del neumático tenga como mínimo 3 milímetros. Aproximadamente un 5% de vehículos , circulan con defectos graves en las ruedas, principalmente por:  llevar una profundidad del dibujo por debajo del mínimo legal de 1,6 milímetros; tener un desgaste irregular debido a una mala suspensión o una alineación incorrecta y circular con una presión errónea. Además, los vehículos  relacionados con un uso más profesional como es el caso de las furgonetas, presentan mayores índices de defectos en los neumáticos.

La finalidad de las luces de los vehículos no sólo es la de ver, sino también la de  ser visto, ya que cada vehículo en circulación es, en la práctica, un obstáculo para los demás, por lo que la delimitación de su presencia también es significativa. Para que la conducción se realice en condiciones de seguridad, se aconseja prestar una especial atención a la utilización, mantenimiento y regulación de los faros, para conseguir, por un lado, disponer de luz suficiente y, por otro, no deslumbrar a quién circula por las mismas vías públicas. Hay que tener en cuenta que las lámparas van reduciendo su intensidad con el uso, por lo que deben cambiarse, de dos en dos, cada 40.000 kilómetros o cada dos años y mantener siempre limpias las ópticas.

En cuanto a los vehículos que tienen que tener todo el día el alumbrado encendido son las motocicletas que circulen por cualquier vía, todos los vehículos que circulen por un carril reversible o en sentido contrario al normalmente utilizado en la calzada donde se encuentre situado, bien sea un carril que le esté exclusivamente reservado o bien abierto excepcionalmente en dicho sentido, y las bicicletas, además, estarán dotadas de los elementos reflectantes que, debidamente homologados, se determinan en el Reglamento General de Vehículos.  Cuando sea obligatorio el uso de alumbrado, los conductores de bicicletas además llevarán colocada alguna prenda reflectante si circulan por vía interurbana.

DGT

De igual modo, el conductor debe verificar que las placas de matrícula del vehículo no presentan obstáculos que impidan o dificulten su lectura e identificación, no estén deterioradas ni manipuladas y que la documentación del vehículo que se debe llevar obligatoriamente, además del preceptivo permiso de conducción es, el permiso de circulación del vehículo en el que figuran los datos técnicos del mismo y los datos de su propietario (o una autorización de la Jefatura de Tráfico en su ausencia) y la tarjeta de la ITV y pegatina correspondiente, visible en la luna delantera.

En cuanto a datos técnicos del pasado año en manos de la DGT, las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) españolas llevaron a cabo la revisión de 19.509.380  vehículos. De ellos, el 18,77% (alrededor de 3,7 millones) no superaron la primera inspección obligatoria, al presentar, al menos, un defecto técnico grave, y eso supone que casi un quinto fue rechazado por no reunir las condiciones mínimas de seguridad o por emitir a la atmósfera emisiones contaminantes y nocivas superiores a lo permitido por ley. Esta tasa de rechazo obedece a que durante las inspecciones se detectaron hasta un total de 23.888.560 defectos, de los cuales 6.886.276 eran graves y que automáticamente imposibilitan que un vehículo pueda superar la inspección técnica).

Los defectos graves más comunes fueron los de alumbrado y señalización (24,1%); ejes, neumáticos y suspensiones (21,7%); los relativos a frenos (14,7%); y por exceso de emisiones contaminantes (13,3%); y los vehículos con mayor tasa de rechazo son los camiones (26,6%) seguidos de remolques y semirremolques (25,76%), y autobuses (24,4%).

Vehículos de la Guardia Civil de Tráfico de Córdoba