Martes 25.02.2020
Cordoba Hoy

EFEMÉRIDES CORDOBESAS

Tal día como hoy de 1938 una aurora boreal roja tiñó los cielos de la Guerra Civil

También en 1493 tuvo lugar el misterioso degüello del comendador Francisco de Benavides
Aurora boreasl roja en una imagen de la NASA
Aurora boreasl roja en una imagen de la NASA
Tal día como hoy de 1938 una aurora boreal roja tiñó los cielos de la Guerra Civil

Tuvo que ser como un regalo celestial en plena Guerra Civil, pero también se podría haber entendido como un soberano enfado del sol ante lo que estaba ocurriendo en España y lo que estaba a punto de suceder en el mundo entero con millones de muertos abatidos y destrozados por las bombas, los gases y las balas. Y es que si una aurora boreal es el reflejo de las tormentas solares en la Tierra, suelen ser las naciones más cercanas a los polos las que tienen la inmensa suerte de contemplar estos fenómenos que nunca aburren por mucho que se los contemple, como ocurre con el fuego de una hoguera o con el ir y venir de las olas en una playa.

Pues bien, el fenómeno, tal y como indica la web de Cordobapedia, se pudo contemplar en todo este sangrante país y no fueron pocos los que lo confundieron con un incendio o un bombardeo lejano, pero en Córdoba tuvo su reflejo en periódicos locales y nacionales, además de alguna que otra descripción por parte de cordobeses an audio.

En la noche del 25 al 26 de enero de 1938, desde León hasta el Sur de la Península se pudo ver con claridad una aurora boreal. La llamada 'Aurora Boreal de la Guerra Civil' produjo diversas interpretaciones. Dicen que era de color rojizo y por eso se pensó en un incendio, otros en un bombardeo -especialmente, los del Norte, ya que por esas fechas se desarrollaba la batalla de Teruel-, y otros llegaron a pensar en el fin del mundo, o en la tercera aparición de la Virgen de Fátima.

Tal y como se indica en el periódico digital Ileón.com, una de las interpretaciones del suceso llegó ser la siguiente: "Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes". Y es que en los sectores católicos, se interpretó como una advertencia acerca de la Segunda Guerra Mundial, que estallaría al año siguiente.

Se trata, evidentemente, de un fenómeno excepcional en estas latitudes como las española, tanto que no se ha vuelto a repetir con esa intensidad. Solamente el 14 de marzo de 1989 se pudo volver una aurora, en el norte de Galicia y Asturias, y otras mas en noviembre de 2003, en la misma zona.

El citado periódico digital incluye una declaración de cómo se vio el fenómeno desde Villafranca de Córdoba en 1938, según Joaquín Priego (una curiosidad que se reproduce en esta información).

Degüellos y la Inquisición

No fue lo único curioso transcurrido tal día como hoy. Cordobapedia señala que en 1493 murió degollado otro comendador (al margen del famoso de Fuenteovejuna). Fue en la capital, se llamaba Francisco de Benavides y su muerte quedó en un impenetrable misterio. Lo que no está muy claro es cuál fue primero si la muerte de Hernán Pérez de Guzmán a manos de los villanos mellarienses o la del miembro de la casa del Condado de Santisteban del Puerto.

Otra fecha llamativa por lo que fue en su día y que hoy en día sigue provocando ecos de sufrimiento es la de este día de 1590, en la que se celebró un Auto de Fe por parte de la Santa Inquisición. Fue en el cadalso situado en el Campo de los Mártires de Córdoba y fueron varios los procesados:

Por blasfemias: Andrés Martín y Juan de Montoya.

Por proposiciones heréticas: Diego de la Cruz, Francisco de Mora, Juan Gutiérrez Almuedan, Andrés Fernández, Pascual Jiménez, Fernando de Morales, Sebastián Pérez, Juana de Lara, Catalina Rodríguez, Constantino López, Juan Muñoz, Martín Ruiz, Juan de Hervás, Juan Saboyano y un tal Juan sin apellidos.

Por bigamia: Antonia García, María Hernández, Luis Navarro, Juan Bautista, Lorenzo Fernández, Juan Martínez Coronado y Miguel Sánchez de Martos.

Por testigos falsos: Martín García Lozano, Miguel de Lucena, Juan Jiménez, Jerónimo de Escobar, Mari Hernández y Alonso de Almoguera.

Por "alumbrados, arrobos y endemoniamientos fingidos": Gaspar Lucas, María Romera, Antonia Rodríguez, Pedro de Roma, Isabel de Quesada, Ana Lucas, Isabel de la Cruz y Cristóbal Moreno.

Por moriscos: Luis Pérez de Berrio, María Hernández, Baltasar Ramírez, Fernando de Chinchilla, Mari Gómez, Andrés Martín, Beatriz Martínez, Lorenzo Martínez, María de Herrera, Isabel de la Cruz, Isabel de Luna, Guiomar de San Miguel, Agustín de la Cruz, Baltasar Hernández, Luisa Ramírez, Lucía Hernández, Sebastián Delgado, Lucía (sin apellidos), Ángela Hernández -alias Isabel Jiménez la Hardona- e Isabel de Mendoza.