Jueves 21.11.2019
Cordoba Hoy

SUCESOS

Piden ocho años para un hombre que se hacía pasar por policía encubierto y abusó de una menor

El acusado, de 26 años de edad, había conocido a la víctima, que no había cumplido los 16, y su grupo de amigos el mes anterior en un chat integrado en su mayoría por adolescentes cordobeses
Piden ocho años para un hombre que se hacía pasar por policía encubierto y abusó de una menor

El Ministerio Fiscal pide 8 años de prisión por un delitro de abuso sexual para el hombre que abusó de una menor de edad en un hotel, al introducirle los dedos en la vagina en contra de su voluntad, desistiendo debido a sus súplicas de introducirle el miembro por la vagina. Los hechos se remontan a mayo de 2017. El acusado, de 26 años de edad, había conocido a la víctima, que no había cumplido los 16, y su grupo de amigos el mes anterior en un chat integrado en su mayoría por adolescentes cordobeses. En él se hacía pasar por policía encubierto en labores de inteligencia. Según recoge el Ministerio Fiscal en un escrito al que ha tenido acceso este periódico, esta situación produjo que la víctima sintiese una especie de fascinación, entablándose entre ambos una relación más estrecha a través de una aplicación.

El acusado se llegó a desplazar a Córdoba el 10 de mayo, alegando motivos de carácter oficial por su labor de policía encubierto e incluso llegó a ir al colegio de la víctima, donde conoció a algunos de sus amigos y llegó a hacer regalos de golosinas, tras lo cual volvió a su residencia habitual, en la provincia de Badajoz. El 20 de mayo, durante la Feria de Córdoba, se volvió a citar con la denunciante, que estaba acompañada en la fiesta por otros amigos. Quedó con ella para comer al día siguiente con el pretexto de la preparación de un examen de ella.

Al día siguiente el acusado la convención de que en lugar de salir a almorzar subiese a la habitación del hotel donde se alojaba y que tomaran hamburguesas. Tras la comida la denunciante se tumbó, como recoge el escrito, para "reposar un poco". El acusado se tumbó junto a ella y empezó a acariciarle la pierna, llegando hasta la ingle y empezó a quitarle pantanlones y bragas pese a los esfuerzos de la denunciante por evitarlo. Cuando el acusado se encontraba con los pantalones bajados y el pene erecto, las súplicas de la víctima le hicieron desistir. El acusado permitió que la denunciante se vistiese y abandonase la habitación.

Por todo ello el Ministerio Fiscal pide ocho años de prisión por abuso sexual a una persona menor de 16 años así como la imposibilidad de comunicarse con ella ni acercarse en un radio de 500 metros durante 9 años.

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