miércoles 28.10.2020
Cordoba Hoy

MOVILIDAD SOSTENIBLE

A Pata y Carril-Bici reclaman un control de radar para los turismos en los ciclocarriles 30

Ambos colectivos critican duramente lo poco que se ha conocido del borrador de nueva ordenanza de movilidad que consideran restrictiva para bicicletas y patinetes
Estreno en mayo pasado de las ciclocalles
Estreno en mayo pasado de las ciclocalles
A Pata y Carril-Bici reclaman un control de radar para los turismos en los ciclocarriles 30

Las escasas pinceladas sobre el borrador de la futura Ordenanza de Movilidad aportadas ayer por el concejal del Área, Miguel Ángel Torrico (PP), han tenido su respuesta hoy por parte de los colectivos Ciudadanos A Pata y Plataforma Carril-Bici, que han coincidido en que la prioridad está claramente en el peatón y su seguridad, pero también en que a día de hoy la ciudad no está preparada para una convivencia entre el turismo y otros medios de movilidad sostenibles.

"Por lo poco que se ha dado a conocer, es represiva para patinetes y bicicletas, porque aunque haya algunos que se crean Farruquito y van como locos, ésta no es la norma general", ha indicado Gerardo Pedrós, portavoz de A Pata, quien ha llegado a calificar de "absurda" la norma por lo que se ha conocido hasta ahora.

Esto hace que, por ejemplo, A Pata esté "en contra" de la prohibición de que las bicicletas circulen en acera, cuando no haya más remedio, pero  lo que Pedrós no entiende para nada es que no puedan circular por zonas peatonales, cuando taxis y turismos particulares sí pueden entrar para cargar y descargar clientes o acceder a cocheras. "Soy profesor en la Universidad y sé perfectamente que un vehículo tienen 20 veces más energía cinética que una bicicleta; con estas normas van a acabar con el 'boom' de la bicicleta en esta ciudad, porque en Córdoba hay muchas calles consideradas peatonales".

Aparcamiento bicicletas

Gerardo Pedrós ha aclarado que no está defendiendo el uso de la bicicleta en la acera, entre otras cuestiones porque su colectivo habla precisamente de ir a pie, pero frente a eso, Córdoba necesitaría de un completo circuito de carriles-bici, además de que las llamadas ciclocalles, que en principio parecen una buena solución, no son respetadas en absoluto por los conductores de turismos, además de que "la señalización se ha elaborado con un pintura de tan malísima calidad que ya se ha borrado".

Eso implica que muchos ciclistas no se atrevan a circular por ellas "por miedo", hasta que el Ayuntamiento no "coja al toro por los cuernos" y establezca radares de velocidad y comiencen a aplicarse las primeras sanciones. "La única manera que parece que funciona en este país es el palo y la zanahoria, como demostró con el éxito que ha supuesto lo del carné por puntos; en esta caso el palo serían radares-multa, de modo que por obligación los conductores empezarían a moderar la velocidad". De hecho, en otras ciudades de España, como Valencia o Valladolid ya se está imponiendo multas y "parece que funciona".

Algo más radical en sus opiniones ha sido Julián Blanco Ramírez, coordinador de la Plataforma Carril-Bici. "En lugar de Concejalía de Movilidad, yo la llamaría de Tráfico, porque siguen con la misma mentalidad de hace 40 años sobre lo que es un concepto obsoleto del tráfico, basado en el motor, semáforos y velocidad, cuando ahora tenemos una oportunidad única de debatir sobre una movilidad urbana realmente sostenible, pero para eso hay que ser valientes", ha aseverado.

En su opinión, el avance de la ordenanza es "patético" y "es para reír por no llorar". Según Blanco, se ha localizado el problema en el "supuesto conflicto entre peatón y ciclista a modo de cortina de humo sobre el verdadero problema, que es la contaminación acústica y atmosférica". Es decir, que se está facilitando cada vez más espacio al coche en lugar de al peatón, poniendo trabas a la bicicleta y evitando más espacios para el caminante o infraestructuras ciclistas.

"Las conductas de velocidad o temeridad de ciclistas en acera son minoritarias, y, de hecho, apenas se da información sobre accidentes de bicicleta contra peatón", ha expuesto el coordinador de la Plataforma, para añadir que su postura es siempre la de defender al peatón, pero hay aceras suficientemente grandes como para que no se de confrontación.

Familias de paseo2

Al igual que Gerardo Pedrós, Blanco también ha citado el ejemplo de las calles 30. "Si de verdad se pusieran radares de velocidad caería el 90% de los vehículos". En su caso, por puro activismo, él se atreve a utilizar la calzada, "incluso por medio", a pesar de insultos, acosos de conductores y pitidos por la velocidad. "Tenemos que ser valientes y reclamar nuestro espacio, aunque entiendo el miedo que eso puede dar", indica.

Hay vías relativamente tranquilas, como es el caso, por ejemplo de Antonio Maura y otras que son realmente peligrosas, como es el caso de la Asomadilla desde la rotonda al Carrefour Sierra. ¿La solución? Aparte de las multas por radar, quizá sería interesante ubicar en la calzada bandas anchas sonoras para recordar al conductor por dónde transita.

Eso tiene que ir acompañado de una auténtica campaña de concienciación al conductor de que tiene que compartir su espacio con otros vehículos. Frente a eso, Blanco también ha criticado el concepto de peatonal. "¿Qué calles son verdaderamente peatonal? En el centro entran coches y se puede dar la paradoja de que un ciclista vaya detrás de un coche y que un policía deje pasar al turismo y pare al ciclista".

En cualquier caso, "si va a aplicar el mismo celo que con las ciclocalles, al final no se hará nada y perderemos la oportunidad de generar un debate serio sobre la forma de moverse en esta ciudad", ha advertido, para añadir que "tengo mis serias dudas de que se vaya a aprobar antes de que acabe el año, por el largo recorrido que le queda, cuando ni siquiera los grupos de la oposición me consta que no tienen el borrador".

Entrevista a Pedro y Juan, de la Policía Local en bicicleta 4

En su opinión hay muchas ciudades que están por delante de Córdoba en materia de movilidad sostenible, como es el caso de Bilbao, "la primera del mundo que ha aplicado los 30 kilómetros por hora en toda la ciudad"; Sevilla, que ha apostado por la bicicleta hasta el punto de que en sólo dos años, y gracias a su Oficina de la Bicicleta (que aquí se habló de contar con una en 2011 y aún se está a la espera), "han montado una infraestructura ciclista excelente", o en Barcelona, "donde el centro no está pensado para el turismo". Frente a eso, en la capital cordobesa hay casos, como Medina Azahara, con cuatro carriles para circulación, otros dos para estacionamiento, y unas aceras realmente estrechas para el peatón.

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