• Jueves, 25 de Mayo de 2017

SADECO

Objetivo en la perrera: sacrificio cero

El Centro de Control Animal anuncia grandes cambios tanto en las instalaciones de Sadeco como en la manera de tratar con los animales

Rescate de galgos del Centro de Control Animal de Sadeco a cargo de una protectora.
Rescate de galgos del Centro de Control Animal de Sadeco a cargo de una protectora.

El Centro de Control Animal de Sadeco -conocido vulgarmente como "la perrera"- afrontará en los próximos meses una  renovación tanto de sus instalaciones como, sobre todo, de algo al menos igual de importante: la manera de trabajar con los animales. Son muchos cambios, y aunque los responsables del Centro se han mostrado cautos a la hora de hablar de fechas, hay un compromiso claro: el "sacrificio cero" en la perrera de Córdoba, según el jefe de Control Animal y Plagas de Sadeco, Enrique Flores.

Pero que nadie se llame a engaño. En las instalaciones de Sadeco se seguirán sacrificando animales domésticos, aunque ya no lo serán por falta de espacio, uno de los principales problemas a los que se enfrenta la perrera de Córdoba, y de prácticamente cualquier ciudad de España. Sólo se llevará al matadero a los animales que lleguen en pésimas condiciones, cosa que sigue ocurriendo.

"No estamos en cero sacrificio, pero lo estamos alcanzando", asegura Flores. Según los datos del año pasado, en el Centro de Control Animal de Sadeco hubo una media diaria de 248 animales, frente a los 210 que había en 2011. "Estamos en el límite", ha indicado Flores. El compromiso "sacrificio cero" supondría incrementar aún más ese número, y además aumentaría la estancia media de los animales en el centro. ¿Cómo se pueden conjugar ambas cuestiones? Sadeco entiende que una vía es potenciar la adopción de las mascotas.

Para conseguirlo, el Ayuntamiento va a crear un nuevo consejo municipal que se sumará a los múltiples organismos de este tipo con que ya cuenta el Consistorio. Ninguno de ellos, sin embargo, trata específicamente sobre los animales domésticos. Pedro García, presidente de Sadeco, ha anunciado que la creación de este "consejo consultivo municipal de animales domésticos", como lo ha denominado, podría ponerse en funcionamiento en un mes y medio, aunque ésta es una decisión política que debe tomar el Ayuntamiento.

En este consejo estarían representados Sadeco y las protectoras de animales, pero también otros colectivos e instituciones que tengan algo que decir en cuanto a sanidad animal, como los vecinos, la Junta de Andalucía o las fuerzas de seguridad (Policía Local o Seprona). Todo ello debido a que "los temas de animales son delicados" y es necesario que opine todo el mundo, en palabras de Pedro García.

Vacunar a todos los animales

El Centro de Control Animal afronta otros cambios, que han sido sugeridos por la Universidad de Córdoba a través de un convenio. Así, se va a "transferir información científica para rediseñar el centro" porque "tenemos que movernos para que la gestión sea sostenible". Una de las cuestiones que ya se ha conseguido es la vacunación de todos y cada uno de los animales que entran en el centro, al menos contra las enfermedades más comunes como la parvovirosis -la principal enfermedad canina, aunque afecta sobre todo a los cachorros- o la leishmaniasis -que puede contagiarse al ser humano-.

También se ha preparado ya una zona de aislamiento en la que los animales recién llegados permanecen en cuarentena entre 5 y 10 días, para evaluar si tienen enfermedades contagiosas. Allí las mascotas están totalmente aisladas y las visitas están muy restringidas. Más aún cuando, según los datos de Sadeco, el 70% de los animales que llegan a la perrera han tenido contacto con enfermedades contagiosas.

Otra medida que va a adoptar Sadeco es independizar todas las jaulas, ya que ahora mismo el contacto entre animales, aunque puede tener efectos beneficiosos en la conducta, también propicia el contagio de enfermedades.

Finalmente, el Centro de Control Animal va a extraer el genotipo de todos los animales que sean entregados en adopción. De ese modo se podrá garantizar la trazabilidad de todas las mascotas que salgan de la perrera y, si se detecta un animal con signos de maltrato, se podría saber contra quién actuar.