• Jueves, 27 de Abril de 2017

PALACIO DE CONGRESOS

La Junta ya cuenta con los informes favorables para retomar las obras del Palacio de Congresos

Las obras, que cuentan con una inversión en su primera fase de 2,8 millones de euros, llevan paralizadas desde mediados de 2015 por problemas con la anterior adjudicataria

La delegada del Gobierno andaluz en Córdoba, Rafi Crespín, y el delegado de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo de la Junta de Andalucía en Córdoba, Manuel Carmona, han anunciado este martes que la Administración autonómica ya cuenta con "los informes preceptivos", y todos "son favorables", para que, mediante "la encomienda de gestión" a la empresa pública Tragsa, se puedan retomar las obras de remodelación y mejora del Palacio de Congresos y Exposiciones de Córdoba.

En rueda de prensa, Carmona ha explicado que dichos informes "jurídicos" están ya "a disposición" de la Intervención General de la Junta de Andalucía, dado que ésta, según ha precisado Crespín, debe "fiscalizar el expediente" referido a la citada encomienda de gestión, resultando que "todos los informes preceptivos para que Intervención pueda autorizar son favorables, con lo cual todo va por muy buen camino".

Ello permitirá que la Administración autonómica pueda retomar las obras del Palacio de Congresos de la calle Torrijos, tras la paralización de las mismas desde mediados de 2015, por problemas con la anterior adjudicataria.

Según detalló en su momento Crespín, la primera fase de las obras que ahora habrán de reanudarse en el Palacio de Congresos conllevará "una inversión de 2,8 millones de euros" su objetivo principal será concluir la ampliación del salón de actos y reabrir "en un año" el histórico inmueble, situado junto a la Mezquita-Catedral, para recuperar así su actividad congresual "en 2018".

Ello será posible después de "un trabajo duro" previo, desarrollado por parte de la Administración autonómica y que permite ya contar con "un diagnóstico hecho sobre cómo está el Palacio de Congresos y sobre lo que necesita para poder abrir las puertas" y "acoger congresos el año que viene".

Para ello, según detalló Crespín, se ha acudido a "un mecanismo que permitirá abreviar mucho los tiempos, que es Tragsa", es decir, la Junta, gracias a un convenio que tiene con el Estado, puede recurrir a dicha empresa pública, adscrita a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), mediante "una encomienda de gestión, cuando se justifiquen el interés general y la singularidad de las obras".

En este caso, según subrayó Crespín, "se reúnen estos dos requisitos imprescindibles, siendo el primero el hecho de que necesitamos abrir" el Palacio de Congresos "por el interés general de la ciudad, para su desarrollo social y económico", a través del turismo de congresos, y además el inmueble es "un edificio protegido, de alto valor cultural (BIC), con lo que se necesita de una empresa muy cualificada", que pueda responder ante "la singularidad de un edificio como éste".

Por eso se ha recurrido a Tragsa, que ya ha dado a la Junta un plazo para la conclusión de esta primera fase de obras, que es de "un año", y así se lo transmitió ya la Junta el pasado 10 de marzo, junto con los detalles del proyecto, a los agentes económicos y sociales de la ciudad que el pasado febrero reclamaban a la Junta que se reabriera el Palacio de Congresos cuanto antes.

Recuperación integral 

En cualquier caso, la mejora, ampliación y puesta en valor del Palacio de Congresos no se quedará en culminar la mencionada ampliación del plenario, pues, según dijo ya Crespín, no se va a renunciar "a seguir acometiendo obras que vengan a mejorar y aprovechar todas las posibilidades que tiene el Palacio de Congresos", con sus distintas salas y patios, llevando a cabo para ello "una recuperación integral, por fases, de todo lo que es el Palacio de Congresos", tal y como lo ha diseñado la Dirección General de Patrimonio de la Junta.

La idea, según señaló Crespín, es "no quedarse en lo que pueda ser acoger algunos congresos, sino que podamos hacer una apuesta y una mejor gestión de ese patrimonio y de ese recurso, poniéndolo al servicio del turismo, en general, no solo al de congresos, siendo eficientes a la hora de gestionar".

Aún no se ha establecido el cronograma para esas próximas fases de intervención, pero lo que sí está claro, según indicó Crespín, es que se desarrollarán a partir de que el Palacio de Congresos esté de nuevo operativo y sin que afecte a su actividad, la cual, por otro lado, requiere que se vuelva a adjudicar la gestión del Palacio de Congresos, en base a unos criterios sobre los que trabajará la Junta con representantes de sindicatos y empresarios del sector turístico.