Domingo 15.12.2019
Cordoba Hoy

LLEGARON HACE DOS DÍAS A TARIFA

Más de 200 emigrantes se reponen en Córdoba antes de continuar su viaje

La situación de sobresaturación en las costas ha provocado que los emigrantes sean trasladados a Córdoba, Jaén o Sevilla 

Más de 200 emigrantes se reponen en Córdoba antes de continuar su viaje

"Me encanta este país; nos ha sabido acoger muy bien". Son palabras de Mahmadou Sadh, un hombre de 33 años, mecánico de profesión y procedente de Gambia que hace dos días llegó en una barcaza con otros 260 personas a Tarifa y que esta misma mañana estaba en el pabellón de Vista Alegre de Córdoba para tratar de buscar trabajo en Málaga, su próximo destino.

Algo tremendamernte similar a lo que ocurrió en este país durante las décadas de los 40 y los 50 del siglo pasado, donde el pueblo español se transformó en una nación inmigrante para buscarse las habichuelas fuera, ya fuera en los países del Centro de Europa o al otro lado del Atlántico, en Sudamérica para hacer 'las Indias' y poder tener dinero con el que mantener a sus familias. Ese mismo espíritu es el que mueve a todas estas personas a jugarse la vida en barcos inestables en medio de un mar Mediterráneo engañosamente tranquilo para huir de situaciones sin futuro en Gambia, Senegal, Guinea o Camerún.

Ellos son el reflejo de una España de posguerra que ahora parece ser una de las únicas de Europa dispuesta a asumir la carga de su normalización, bien sea para buscar un trabajo en este país o adentrase un poco más en el Viejo Continente, especialmente Italia, Francia y Alemania, en busca de familiares y fortuna.

Subsahariano 2

Mahmadou Sadh es uno de los 209 subsaharianos traslados desde las costas gaditanas hasta algunas de las provincias de interior, como Córdoba, Jaén o Sevilla, donde se realiza el papeleo que habitualmente se lleva a cabo en Tarifa o Algeciras, pero que por circunstancias (están por completo desbordados en la costa) no ha habido más remedio que ampliar a provincias del interior, que podrían ser más en caso de que la situación no aminore.

Según Germán Ayala, director de Intervención Social de Cruz Roja en Córdoba, hasta la capital califal ha llegado este grupo que arribó a tierras españolas hace dos días. En el caso del gambiano en una chalupa con 260 personas hacinadas a bordo, en una travesía donde se han perdido elementos materiales de enorme importancia para contactar luego con familiares y amigos, como son los móviles, por lo que luego se han quedado algunos sin saber muy bien qué hacer. En el grupo de Córdoba son 158 varones, 12 menores y 39 mujeres, algunas de ellas en estado.

"Van a estar como máximo 48 horas, el tiempo suficiente para que pasen una revisión médica, se recuperen de la travesía y nos digan dónde quieren ir", ha explicado Ayala. Precisamente sus preferencias son Madrid, Barcelona o Bilbao. Y en menor medida, Valencia Almería y Málaga, donde, precisamente, quiere trabajar el joven gambiano como mecánico.

En la actualidad, los voluntarios de la Cruz Roja están trabajando en organizar los viajes de los inmigrantes, según sus preferencias. "Les facilitamos el contacto con sus familiares o conocidos, les prestamos los móviles para ello y les pagamos el billete siempre que sea dentro de España", ha explicado el responsable de la Cruz Roja.

Sahara 2

En caso de que alguno quiera ir al extranjero, el billete les llevará hasta Bilbao, Barcelona o Irún y a partir de ahí tendrán que buscarse la vida para continuar su camino. De hecho, esta misma tarde ya podrán salir con destino a Barcelona o Madrid sendos grupos de 40 o 50 personas. 

La solidaridad en Córdoba no se ha hecho esperar y hoy mismo se han acercado muchas personas con la intención de ayudar. Una mujer llegaba esta misma mañana con dos bolsas llenas de chucherías para los niños que hay en el grupo. Sin embargo, la ayuda no se puede gestionar de forma improvisada puesto que todo voluntario tiene que hacer un curso previo. 

Las mujeres con niños o embarazadas "se podrían quedar e ir a centros de acogida como el de Puente Genil", ha señalado Ayala, a la vez que ha añadido que este proceso puede durar algunos días más.