martes 20.10.2020
Cordoba Hoy

CRISIS DEL CORONAVIRUS

El Hospital Reina Sofía atiende con éxito el primer parto inducido de una madre con Covid 19

El protocolo asistencial diseñado por la Unidad de Ginecología y Obstetricia y la Unidad de Pediatría ha permitido ofrecer una atención de calidad y segura tanto a la madre como al bebé, que en estos momentos se recuperan ya en su domicilio 
Las primeras pruebas a un bebé cuya madre tenía sospecha de Covid-19
Las primeras pruebas a un bebé cuya madre tenía sospecha de Covid-19
El Hospital Reina Sofía atiende con éxito el primer parto inducido de una madre con Covid 19

El Hospital Universitario Reina Sofía ha atendido por primera vez el parto inducido de una madre con Covid-19. Se trata de la segunda gestante con coronavirus que el hospital atiende desde que se inició la pandemia en marzo, aunque en el primer caso se practicó cesárea, por tanto, éste es el primer alumbramiento por vía vaginal que se asiste en el centro. 
 
El nacimiento se produjo hace unos días sin incidencias y en estos momentos tanto la mamá como el bebé se recuperan ya en su domicilio de forma favorable. En el proceso de atención al embarazo, parto y puerperio ha intervenido un equipo compuesto por más de 12 profesionales de diferentes especialidades (matrona, pediatras, ginecólogas, auxiliares de enfermería, enfermeras, residentes y anestesistas)  
 
Para la directora de la Unidad de Ginecología y Obstetricia del hospital, Ana Ortiz, “sin duda, el trabajo en equipo, coordinado y planificado que hemos venido desarrollando desde el inicio de la pandemia ha permitido que este primer parto inducido haya sido muy similar a cualquier otro y que la mamá pudiera disfrutar inmediatamente de su bebé a través del método canguro (piel con piel) y de la lactancia materna. Hacemos, por tanto, una valoración muy positiva y creemos que esta experiencia nos permite ganar seguridad y pericia para los posibles casos similares que puedan producirse en un futuro”. 
Cronología

Gracias a la existencia de un protocolo específico en la atención al embarazo, parto y puerperio de la gestante con Covid-19, el hospital pudo detectar que era un caso positivo de coronavirus asintomático. Así, la paciente acudió dos días antes del momento en el que tenía programado el parto (al haber sobrepasado el tiempo de gestación) para realizarse la prueba PCR, tal y como marca el protocolo. Una vez obtenidos los resultados de la PCR, la unidad de Ginecología y Obstetricia comunicó la información a la madre, que desconocía que era portadora asintomática de la infección. En ese momento se puso en marcha el protocolo de atención para ofrecer una asistencia segura, que garantizara el bienestar de ambos.  
 
A primera hora del día que tenía programada la inducción al parto, la madre ingresó en la tercera planta de maternidad, donde existe una unidad Covid específica para las gestantes, en una habitación individual y acompañada en todo momento por su pareja. Cuando se puso en marcha el parto, fue trasladada con las medidas de seguridad oportunas a la unidad Covid de paritorio, donde un equipo de matrona, auxiliar, ginecóloga, anestesista y pediatra estaban preparados para atender las necesidades que la gestante o el bebé pudieran tener durante todo el proceso. 
 
Una vez en el paritorio, el protocolo establece el circuito y las áreas en las que deben situarse los diferentes profesionales, que durante toda la asistencia deben usar los equipos de protección. Así, por ejemplo, la matrona se ubica en la zona de asistencia inmediata (y permanece allí hasta que la madre es trasladada a la unidad Covid de la cuarta planta para la atención al puerperio), junto a la madre y el padre, que también estuvo presente durante todo el parto. La auxiliar de enfermería queda fuera de este circuito, de forma que pueda salir y entrar del paritorio en caso de necesitar cualquier tipo de atención o medicación especial (por ejemplo, fármacos que requieren refrigeración y deben ser administrados a baja temperatura, por lo que son almacenados en neveras específicas que no se pueden ubicar en los paritorios).  
 
Durante todo el proceso, el equipo multidisciplinar guía y garantiza el bienestar de ambos. En esta línea, según destaca la matrona Cristina Anguita, “también hemos cuidado y hemos intentado ofrecerles una atención cercana y humana, ya que entendemos que los equipos de protección pueden generar un clima más frío. Así, estuvimos todo el tiempo en contacto verbal tanto con la madre como con el padre y, cuando vimos al bebé y nos aseguramos de que ambos gozaban de buena salud, no pudimos evitar emocionarnos”.  

Protocolo Pediatría

El director de la Unidad de Pediatría y sus Especialidades, Juan Luis Pérez Navero, y la coordinadora de Neonatología María José Párraga Quiles indican que, desde el inicio de la pandemia, la Unidad de Neonatología elaboró un protocolo de actuación ante recién nacidos hijos de madre con sospecha o confirmación de infección por Covid-19. Este documento se basa en las recomendaciones de organismos internacionales y de las sociedades científicas de ámbito Pediátrico y Neonatal y ha sido consensuado con el Servicio de Ginecología y Obstetricia, para prestar en todo momento una atención coordinada, con criterios unificados. 

Entre las principales recomendaciones, el documento establece que, si la madre y el recién nacido se encuentran estables, es recomendable el contacto inmediato al nacimiento piel con piel, así como ligadura tardía del cordón umbilical. Al mismo tiempo, el equipo de profesionales realiza la extracción de muestra para determinación de PCR de SARS CoV2 al recién nacido. 

El hospital prioriza en todas las circunstancias el establecimiento del vínculo materno-filial, recomendando alojamiento conjunto en una habitación en el área de Ginecología, en la que se mantienen las medidas preventivas de distancia de seguridad de dos metros, se optimiza la higiene en el lavado de manos, el empleo de solución antiséptica hidroalcohólica frecuente, así como la mascarilla facial. 

De igual forma, si no existe contraindicación por otra patología, los especialistas del hospital recomiendan el amamantamiento precoz directo, manteniendo las medidas preventivas de seguridad. Si no es posible el amamantamiento directo o la mamá así lo prefiere, se indica la extracción manual de la leche materna, administrándose al recién nacido por parte de un cuidador sano, mediante biberón u otros métodos alternativos (cucharilla, jeringuilla…). Tras la exploración y observación del recién, una vez que es dado de alta hospitalaria junto a su madre, la Unidad de Neonatología tiene establecido un protocolo de seguimiento durante las semanas posteriores al alta.  
 


 

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