Jueves 20.02.2020
Cordoba Hoy

COLEGIO DE MÉDICOS DE CÓRDOBA

Las agresiones al personal sanitario se duplicaron en Córdoba en 2017

El pasado año, España registró 515 episodios de violencia de los que Andalucía sumo 122 y Córdoba 11, el porcentaje de agresiones en Andalucía es superior al del estatal

ilustre colegio de medicos
ilustre colegio de medicos
Las agresiones al personal sanitario se duplicaron en Córdoba en 2017

La Organización Médica Colegial de España (OMC) ha presentado esta mañana en Madrid los datos de las agresiones al personal sanitario en nuestro país con motivo del Día Nacional contra las Agresiones a los Médicos. Rosa Mª Marín Montero, secretaría del Colegio deMédicos de Córdoba e integrante del Observatorio de Agresiones de la OMC, ha acudido a esta presentación en la que también han participado su presidente, Serafín Romero, y los interlocutores policiales sanitarios, tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil, Javier Galván y Basilio Sánchez, respectivamente.Bajo el lema ‘Contra las agresiones a sanitarios, tolerancia cero’, la OMC y los 52 colegios de médicos de España han puesto en marcha iniciativas con el objetivo de concienciar a los profesionales que trabajan en el entorno de los servicios de salud y sensibilizar a las administraciones públicas y a la sociedad en general ante este grave problema.

En 2017, España registró 515 episodios de violencia de este tipo, de los que Andalucía sumo 122 y Córdoba, 11. Así pues, Andalucía sufre el 23% de las agresiones de todo el Estado, un porcentaje superior a la media, si se tiene en cuenta que su población apenas supera el 18%del total de España. En lo que respecta a Córdoba, la valoración es agridulce, ya que, por un lado, sólo registra el 11% de las agresiones andaluzas, pero, por otro, ha incrementado más del doble el número de agresiones sufridas, ya que ha pasado de cinco en 2016 a 11 en el pasado año.

En la comunidad andaluza, Cádiz y Málaga, con 31 y 27 agresiones, respectivamente, son las provincias que incrementan notablemente la ratio. Por ámbitos de ejercicio médico, la atención primaria es la que más padece este tipo de episodios (42%), seguida de las urgencias en atención primaria (24%), las urgencias hospitalarias (13%) y la atención hospitalaria (21%). La mayoría de las agresiones consisten en amenazas (45%) e insultos (40%), mientras que las lesiones representan un 15%. Rosa María Marín ha aprovechado  la ocasión para recordar que, desde el Observatorio de Agresiones de la OMC, "estamos pidiendo que las amenazas, insultos e injurias sean considerados delitos al mismo nivel que las agresiones físicas y que, por tanto, se juzguen como atentado a la autoridad y, de hecho, estamos trabajando con una sentencia en la que una jueza ya  lo ha argumentado así".

"Otra de las medidas que queremos que se implemente -ha añadido la secretaria del Colegio de Médicos de Córdoba - es la consideración de autoridad del médico también cuando ejerce su profesión en el ámbito privado, pues creemos que el acto médico es igual en el sistema público y en la consulta privada".

Por otra parte, la prevención también es importante. En este sentido, "creemos que la sobrecarga asistencial que sufrimos hace que aumente el tiempo de espera del paciente, lo cual contribuye a que no se satisfagan sus expectativas y a que se  pueda crear una situación de conflicto que desencadene en agresión", advierte.

Disponer de más medios y recursos, sobre todo humanos, ayudaría a evitar esos condicionantes que no benefician en nada la atención médica”. En cuanto a las repercusiones de las agresiones a profesionales sanitarios, Rosa María Marín señala que, "aunque cada persona puede reaccionar de una manera diferente, la verdad es que en todas se genera un sentimiento de desconfianza e inseguridad laboral y, en los casos más graves, puede llegar a provocar pánico, ansiedad o depresión... Algunos compañeros han llegado incluso a requerir ayuda del PAIME (Programa de Ayuda Integral al Médico Enfermo), lo cual, obviamente, no mejora la calidad de la atención médica". Eso significa, en definitiva, que las agresiones no sólo perjudican a quienes las padece directamente, sino que afectan a todo el sistema de salud.

Comentarios