• Jueves, 25 de Mayo de 2017

MARÍA JOSÉ MONTIEL, MEZZOSOPRANO

"En la ópera, el 90% de las mujeres están sometidas al hombre"

La cantante María José Montiel sostiene que el personaje de Carmen, representado en el Gran Teatro, "no admite que nadie le coarte su libertad"

La mezzsoprano María José Montiel, esta semana en Córdoba.
La mezzsoprano María José Montiel, esta semana en Córdoba.

María José Montiel es la mezzosoprano madrileña que está encarnando ahora mismo al personaje de Carmen, en la ópera homónima de Bizet, en el Gran Teatro de Córdoba. Apasionada con su trabajo, Montiel conoce a la perfección un rol que ha representado en más de 120 ocasiones y en los principales teatros del mundo. Define a la cigarrera como una mujer libre y apasionado, pero sobre todo como una víctima de la violencia de género. Montiel es, ademas, Premio Nacional de Música en el año 2015, lo que le da la autoridad para hablar sobre la situación actual de la cultura en España, con un panorama nada alentador. 

-¿Cómo es el personaje de Carmen que se ha visto en Córdoba?

-Lo plantea Paco López. La Carmen de Córdoba tiene un primer acto muy chhispeante, es el mismo que yo tengo sobre la mujer. Sale a la taberna a bromear, a divertirse con los soldados y sus compañeras cigarreras. Es una mujer llena de vida y de luz. Luego se presenta como la mujer fatal que quiere llegar a Don José. Siempre he pensado que le interesa Don José por su virginidad. Ella es muy joven, pero le llama la atención, y lo que empieza como una broma se transforma en un drama En el segundo acto él dice “no”, pero no tiene más remedio que quedarse con Carmen, pero no está contentísimo. Ahí el destino juega un papel muy importante, que se representa como una mujer. Es el destino el que hace que Don José no se vaya. Ya en el tercer acto aparece una Carmen montaraz, con una cierta masculinidad. Ahí ya se ve el maltrato de Don José hacia ella. La relación ya está rota porque ella no admite que nadie le coarte su libertad.

maria jose montiel mezzosoprano 1

-O sea, Carmen es una víctima de la violencia de género, pero de hace más de un siglo.

-Sí, así llevamos toda la vida, desde que la mujer es mujer y el hombre es hombre. Hay violencia en todos los sentidos, con la cantidad de cosas que ocurren en todos los continentes. La mujer es muchas veces una cosa. Vivimos unos momentos terribles que se viven todos los días en television. El cuarto acto de la ópera refleja lo mismo, como las órdenes de alejamiento que nunca dan resultado. Es un tema muy fuerte en Carmen.

-También hay quien ha visto a Don José como una víctima de Carmen, ¿no?

-Yo cuando ví por primera vez Carmen, se entendía que la cigarrera lo lleva por el mal camino. Pero en la novela original se ve que no es así, el personaje ya había matado antes. Ycuantas más “cármenes” más me doy cuenta de que Don José no es ninguna víctima. Es Carmen quien muere por un puñal. En el sur de Italia tuve que explicar esto. Hay una especie de leyenda.

-¿La leyenda de la Carmen malvada?

-Sí, pero esto ya ha cambiado, gracias a Dios. Ahora se ve de otro modo.

maria jose montiel mezzosoprano 5

-¿Es el rol de Carmen su preferido?

-Es el que más he interpretado. Es un papel maravilloso, por la cantidad de colores que tiene. Carmen es una mujer riquísima, con mucho misterio. No deja ver su interior cuando quiere. Aunque sea espontánea y libre, tiene una parte interna muy propia. Carmen es una mujer que viene de un familia de una pobreza enorme, que se ha abierto camino ella sola en un mundo de hombres. Dominaba la burguesía que aplastaba a las clases menos favorecidas. Es una mujer luchadora, y aunque parece extrovertida dentro tiene mucho que decir. Por ejemplo, cuando se presenta la idea de la muerte. Es un personaje apasionante, aunque hay otros en los que he debutado, como Dalila, que me ha vuelto loca.

-Es otra mujer fatal...

-Sí, al igual que Amneris de Aida, la mujer de hielo que termina pidiendo paz a Dios. O La favorita de Donizetti, también aplastada por el yugo masculino. En la ópera el 90% de los personajes femeninos están sometidos. El poder lo tiene siempre el hombre, salvo alguna excepción. Los personajes de la ópera son mujeres sometidas. En la vida real vamos mejorando, despacito y poco a poco.

-Usted trabaja con el instrumento más delicado de la música lírica: la voz humana. ¿Se puede entrenar o es necesario disponer de unas cualidades excepcionales?

-Hay personas que con una voz muy limitada de nacimiento, pero con mucho entrenamiento, desarrollan una gran voz. Y a la inversa también ocurre. Hay un poco de todo, pero nacer con un instrumento bonito te ayuda si lo sabes moldear.

-El público ocasional de la ópera quizás no sepa el enorme esfuerzo de dramaturgia que hay detrás de los personajes. ¿Cómo es ese trabajo?

-Sí, hay gente que piensa que cantar es sólo eso. Pero no dejamos nunca de trabajar, lo hacemos con los músculos de todo el cuerpo. La voz está en la garganta, pero también en el diafragma o el abdomen. Y ése es el instrumento físico, pero también está el espiritual y el intelectual. Son los tres, porque las cantantes trabajamos con los sentimientos y el intelecto. Ése es un trabajo muy grande además del musical. Hay muchos días de trabajo teatral con el director de escena. Levantar un telón lleva detrás un gran trabajo.

-Otro aspecto quizás desconocido es la enorme variedad de idiomas en que tienen que cantar. Hay óperas en español, francés, inglés, italiano, ruso... incluso en checo.

-Sí, en el idioma que nos pidan, y hay que estudiarlo. O por lo menos hay que trabajar la dicción y traducir lo que dices.

-Y saber lo que se dice...

-Claro, eso lo primero, pero además una dicción muy aceptable.

maria jose montiel mezzosoprano 4

-Usted ha cantado en los principales teatros líricos del mundo. ¿Aguantan la comparación los teatros españoles? ¿Cómo han cambiado en los 20 años que lleva usted de carrera?

-Hace 20 años se comenzaron a construir muchos teatros líricos por toda España, algunos magníficos e impresionantes. Parecía que la música clásica iba a florecer, pero llegó la crisis y ha habido un gran parón. Pero la cultura debe salir adelante. Estamos en una cuesta abajo, el ser humano, si no se desarrolla en el aspecto cultural. Considero que desde pequeño, en los colegios, hay que estudiar humanidades y la búsqueda de la belleza. Eso engrandece el espíritu y la visión de la vida. Nos dan mucha información sin profundidad. Deberíamos fomentar la lectura y las humanidades para enriquecer el alma. Todo eso en los colegios ahora es nada, como mucho una hora a la semana.

-¿Ha habido un retroceso en la cultura?

-Sí, pero hay que fomentarla para que no nos engañen. Si no tenemos capacidad de discernir nos engañan. Habría que hacer funciones de ópera para los jóvenes, explicándoles lo que es cada cosa, porque la ópera es como el cine.

-Wagner consideraba que la ópera es la “obra de arte total”, porque incluye música, teatro, pintura, escultura... ¿Ese papel lo tiene hoy en día el cine?

-Sí, la ópera lo tiene todo. Por ejemplo, en Viena hay entradas de ópera muy baratas, y se ven parejas de jóvenes o grupos de amigos. Allí es tan normal como ir al cine o a tomar una cerveza. Habría que conseguir eso aquí, fomentando la ópera desde la juventud. Se va a ver una historia como en el cine, la única diferencia es que se canta. Pero tiene de todo: lealtad, amor, aventura.

-Hace años sí ocurría algo parecido en España. Había teatros con grandes colas para conseguir una entrada de ópera. ¿Eso se ha perdido?

-Cuando yo era pequeña también había colas, y yo las he hecho en Madrid. En Viena o en Munich hay mucha ópera, todos los días hay un título en cartel. Para que lleguemos a eso en este país falta mucho trabajo, sobre todo en la educación. O al menos hacer funciones para jóvenes en los que se les explique el argumento. Yo creo que tendría un éxito increíble.

maria jose montiel mezzosoprano 2

-Es la primera vez que actúa en el Gran Teatro y con la Orquesta de Córdoba. ¿Qué le han parecido?

-El director de la Orquesta, Lorenzo Ramos, tiene una enorme calidad musical y está pendiente de todo. Ayuda a los cantantes y facilita el trabajo. Es un enorme placer trabajar con él y además es una bellísima persona.

-Usted ha sido Premio Nacional de Música en 2015. ¿Cómo ayudan este tipo de premios institucionales a una cantante de ópera?

-Para mí ha significado mucho a nivel personal. Llevo casi 30 años de carrera, y es muy dificíl. No es un camino de rosas.

-¿Hay mucho sacrificio detrás?

-Si, por eso siento un enorme agradecimiento, a mi familia pero también a todos quienes han confiado en mí para contratarme, al igual que al jurado.

-A pesar de los recortes en cultura, hay cantantes líricos españoles con un gran prestigio. ¿Es así?

-Siempre ha habido una gran tradición de voces españolas, y eso sigue siendo así. Otra cosa es que sigue siendo difícil trabajar en España. Se debería invertir más en cultura para que haya trabajo para todo el mundo.