Martes 12.11.2019

ENTREVISTA A RAMÓN LÓPEZ. DIRECTOR DEL IMAE

“Creo que podríamos volver a ese espíritu del 2016”

Ramón López en uno de los camerinos del Gran Teatro
Ramón López en uno de los camerinos del Gran Teatro
“Creo que podríamos volver a ese espíritu del 2016”

Su rostro evidencia el cansancio de dos semanas de intenso trabajo en el Festival de la Guitarra, pero también de la satisfacción de un trabajo bien hecho. Ramón López, que volvió a la Dirección del Instituto Municipal de Artes Escénicas (IMAE) en abril, un cargo que conoce bien, pues lo ocupó durante 12 años (1999-2011), reconoce que es “una aventura apasionante” aunque agotadora. Sin embargo, no le han restado un ápice de ilusión por convertir a Córdoba en un referente en lo que a las artes escénicas se refiere.

Acaba  de cerrar sus puertas el XXXVI Festival de la Guitarra. ¿Cómo lo valora?

Vivir el Festival desde dentro es una aventura apasionante, hay muchas actividades dentro del Festival, mucho que hacer e intentamos que salga todo ajustado. Es verdad que cuando llegué estaba todo bien programado, yo creo que ha sido un festival con un equilibrio importante de estilos guitarrísticos y musicales. Habrá que esperar a ver el número de espectadores, pero yo no basaría el éxito del Festival en eso, yo creo que ha habido conciertos para todos los gustos y conciertos fantásticos, hay que mirarlo todo, no sólo la espectacularidad de una plaza de toros repleta de gente. El Festival es algo ya fundamental para la ciudad. 36 años es mucho tiempo para una actividad cultural y veo que cada vez es más la gente que viene de fuera de Córdoba y eso es muy bueno para Córdoba, para la cultura cordobesa. Y aparte del disfrute, el Festival da también una difusión a Córdoba extraordinaria. Quizá nos hace falta, a pesar de todo este tiempo, creernos que tenemos uno de los mejores festivales de guitarra, por no decir el mejor, ya no de España, sino del mundo. Ya lo decía Leo Brouwer. Si nos lo creyéramos el Festival todavía ganaría en más peso en la ciudad.

Gran Teatro

¿Qué tal la vuelta a su casa? Porque el Gran Teatro es su casa.

La verdad es que sí, que lo he notado como una vuelta a casa, de una manera sencilla, casi sin darme cuenta y al día siguiente de estar aquí era como si no hubiera pasado el tiempo. Y contento de reencontrarme con los compañeros de siempre, con la casa y empezar una etapa diferente.

“Me interesaría hacer algunas producciones o coproducciones, contar con los creadores de Córdoba”

¿Los objetivos son los mismos que tenía en la anterior etapa?

El objetivo principal es ser servicio público y, por lo tanto, servir a los ciudadanos de Córdoba y dentro de eso intentar que la programación sea lo más interesante posible, de la máxima calidad posible. Estamos también en un periodo en el que los recursos no son los mismos que había entonces y hay que hacer un esfuerzo casi mayor para, con los mismos o menos recursos, intentar llegar a más sitios, porque hay más teatros. Yo creo que se está haciendo un esfuerzo importante por parte del equipo de gobierno para que los recursos sean cada vez mayores. Y vamos a intentar a hacer algunas cositas, que no solamente sea la exhibición de espectáculos. Me interesaría hacer algunas producciones o coproducciones, contar con los creadores de Córdoba.

Ramón López 2

Ya que habla de contar con los creadores cordobeses, ¿qué papel debe jugar el IMAE en el apoyo a la producción artística?

Creo que para eso estamos, para intentar poner al servicio de la actividad cultural, en este caso de las artes escénicas, todo lo que esté en nuestras manos, desde servir de contenedor, que el teatro esté para representar, para poner en valor a los creadores musicales, que yo creo que los tenemos bastantes y buenos, pero también para servir a la gente de las artes escénicas que está trabajando duro no sólo como contenedor, sino también para echarle una mano con asesoramiento, para ponerlos en contacto con otros teatros, servir de comunicación entre todas las artes escénicas. En Córdoba hay una Escuela de Arte Dramático que es una cantera evidentemente de buenísimos profesionales y no hay que mirar la profesión teatral como compañías, también pueden ser personas individuales, y de hecho hay muchos actores que están triunfando en espectáculos que tienen un recorrido nacional, y la lista es muy grande, y dramaturgos, y escenógrafos y músicos… Ahora, conjugar todo eso es más complicado pero yo no creo que haya que ser pesimistas ni estar siempre con ese lamento permanente; creo que hay que ser optimista.

Este año Córdoba habría sido Capital Europea de la Cultura. Quizá ese varapalo ha influido en esa sensación pesimista de la que habla.

Es posible. Yo me prometí ese mismo día, que además lo recuerdo perfectamente y lo tengo grabado en la memoria, que no iba a tener esa pena permanente. Para mí marcó un punto que no se había dado en Córdoba y es esa comunión, esa conjunción de voluntades de todo tipo, y ahí sí creo que deberíamos mirarnos; yo creo que eso puede volver a pasar, no tiene por qué haber algo como el horizonte de la Capitalidad. Si en aquella ocasión pudimos ponernos de acuerdo empresarios, instituciones, asociaciones de todo tipo, creadores, creo que podríamos volver a ese espíritu del 2016. Si en un momento determinado eso se hizo presente en la sociedad cordobesa yo mantengo la esperanza de que la cultura pueda generar esa ilusión. Al menos que cuenten conmigo para el 'concilio'.

Ramón López

"Hay que seguir trabajando para que la programación se vaya ampliando"

Le toca dirigir cuatro salas (Gran Teatro, Axerquía, Góngora y Polifemo) que casi siempre se ven como entes independientes cuando deben ser complementarios. ¿Lo están siendo?

Creo que tenemos una situación privilegiada en cuanto a espacios escénicos. Es verdad que Córdoba tiene un déficit en un espacio congresual y ahora el IMAE asume ese déficit y los espacios del IMAE acogen actividades que no son las propias, pero esto es un periodo transitorio. Tenemos el Gran Teatro, que ya lleva 30 años desde que se reabrió y al que le harían falta algunos ajustes; tenemos La Axerquía, y, aunque parezca que no hay actividad allí, la hay. A lo mejor es nada más que conciertos y a lo mejor se podría tener otro tipo de actividad, danza, lírica, todo se puede andar, aunque los meses de verano en Córdoba son tremendos. Y luego tenemos el Góngora y, dentro de éste, la sala Polifemo. Es verdad que hay que seguir trabajando para que la programación se vaya ampliando y tengamos un abanico de posibilidades importante.

A Córdoba le falta quizá una sala de conciertos para la Orquesta…

Ciertamente si la ciudad tuviera una sala de conciertos el círculo prácticamente casi se podría cerrar. Eso ha sido siempre una demanda de la Orquesta, desde sus inicios, pero la situación ahora mismo es la que es y se puede seguir pensando todavía que en un futuro la ciudad pueda contar con ese espacio.  

"La cultura es un negocio, es un sector que mueve mucho dinero"

Lo malo es que siempre se recorta del mismo sitio, de la cultura.

Exacto. Yo creo que eso también podría cambiar porque hay que mirar la cultura también desde el punto de vista económico y comercial. La cultura es un negocio, es un sector que mueve mucho dinero y  yo creo que habría algunas veces desde la responsabilidad política tener un poquito de vista, porque después cuesta mucho remontar.

Para terminar me gustaría preguntarte por el futuro, pero no del IMAE, sino de los espectadores, vamos, por los niños. ¿Qué tienes pensado para los más pequeños?

Yo creo que es un apartado al que tenemos que prestarle más atención, no solamente en la programación del teatro, que yo creo que sí se piensa en los niños –hay un ciclo de teatro para los centros escolares–- y hay espectáculos infantiles fantásticos. De hecho, acabamos de cerrar la programación para el próximo curso y va a haber espectáculos de muy alta calidad. A lo mejor habría que ampliar esa oferta y dentro del Festival, que nunca se ha hecho, este año se ha hecho el intento con el curso con Carmen Cortés. Hay que apostar todavía aún más fuerte por ofrecer espectáculos a los niños y a los jóvenes, porque son los espectadores del futuro pero también los creadores.

Gran Teatro 3