• Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

FRANCIS SANTOS, EL ANTICUARIO DE LA PLAZA DE LA CORREDERA

"La Corredera era el centro, familiar como un patio de vecinos y con el ajetreo de un mercado lleno de negocios y posadas"

Francis Santos Peña, anticuario en la puerta de su local en la Corredera. Foto: Roldán Serrano
Francis Santos Peña, anticuario en la puerta de su local en la Corredera. Foto: Roldán Serrano

En la esquina de la fuente de La Corredera hay un gran tesoro escondido. Piezas de ermitas del siglo XVII, útiles de cocina de nuestras abuelas, primeras ediciones de volúmenes salvados de quemas ideológicas. No es moda retro, son productos con alma. Piezas únicas que al tocarlas sientes a sus propietarios, hueles a empedrado húmedo de casa de pueblo, al olor de la orza del sótano donde fernentaba el lomo de la matanza. Francis Santos (Espejo, 1950) comenzó con 11 años en el establecimiento de comestibles familiar y pronto desarrolló un negocio de bicicletas que derivó en un lugar mágico de antigüedades, un museo de la historia de Córdoba que parece haber salido directamente del 'Ministerio del Tiempo'.

¿Cómo empezó todo esto?

Cincuenta y tres años; ya ha llovido desde entonces. El negocio lo empecé yo con catorce años y ahora voy a cumplir sesenta y siete. Esto lo empecé yo comprando ciento y pico bicicletas de la Tarazana, una subasta de bicis de los guardias municipales. Nosotros teníamos una tienda de comestibles, que es lo que hacía desde que teníamos diez años. Pero a mí el trapichear me gustaba mucho y me he dedicado muchos años a esto. También he hecho muchas cosas. He tenido bares, he tenido restaurantes, he vendido bicicletas nuevas.Yo vine a vivir a los Portales, porque yo soy de Espejo y cuando nos vinimos aquí nos quedamos con un almacén. La otra tienda fue cuando me quedé con las bicicletas. Eso había sido la pensión La Cancela, mi padre habló con el dueño, me la prestó por un mes y luego ya hicimos el contrato. Nos tiramos muchos años y luego ya la compramos.

CORDOBA. 02/08/2017. ENTREVISTA A FRANCIS SANTOS EN LA CORREDERA. FOTO: ROLDAN SERRANO. CORDOBA HOY.

¿Cómo ha cambiado la vida de La Corredera en este tiempo?
Muchísimo, porque antes, a pesar de lo fea que estaba, vivíamos una gente mucho mejor de la que vive hoy en día. Por entonces nadie se podía pasar con nadie, y todos íbamos a una. Pero ahora cada uno es de su madre y de su padre. Antes era como un patio de vecinos, éramos una gran familia, nos llevábamos todos bien. Ninguno metía la pata con el que vivía contigo. Esto era los Portales. La Corredera como tal es más moderna. Cuando me hicieron mi primer carné de identidad esto se llamaba Plaza de la Constitución y llevaba el '1' con una 'A' arriba y otros llevaban otras marcas. No sólo dependía de la profesión; si tu familia había tenido cualquier roce que hubiera sido un poquito de izquierdas ya no te lo ponían. Esto era el centro de Córdoba, el mercado central y aquí se empezó a vender en lo alto de la plaza. Ahí arriba se vendían melones, venían de La Carlota y esos sitios y como esto eran posadas venía a comprar todo Córdoba. Y en Navidad tenías las piaras de pavos, los chivos… Todo eso se hacía en la Plaza. Aquí han venido los libros desde el siglo séptimo que había en los mercados de venta. Ahora ésta es la única plaza de tipo castellano que existe en Andalucía. Pero como los del Ayuntamiento no saben vender el turismo nada más que la Catedral, no se van a enterar nunca.

Nadie en el Ayuntamiento ha sabido llevar a Córdoba, porque es la ciudad más difícil de conducir

Intuyo que eso no es nada bueno...

Fíjate lo que era la calle Cruz Conde. Le han quitado todo: Se traspasa, se vende y se alquila; todo cerrado. Y eso va a pasar en el centro de Córdoba cuando empiecen a quitar todo. Primero, hay que darle facilidades a las personas que vienen con el coche para que puedan entrar a comprar, y para eso tienen que hacer aparcamientos que no existen en Córdoba. Mientras no haya eso no pueden cortar el tráfico como lo están cortando. No digo que no tengamos todos derecho a andar y que los espacios públicos tienen que ser para todos. Pero todos tenemos deberes y respetar a los demás. Y aquí no se está respetando, porque el comercio tradicional y las cosas que buscan los turistas no las encuentran. Mientras, a los cordobeses no hacemos más que ponerles trabas. Por ejemplo, si uno vive en el Sector Sur y quiere venir a tomarse una cerveza aquí, muy bien, pero sabe que a las once de la noche ya no hay autobuses. ¿Cómo vuelvo a mi casa a las dos de la mañana? Vamos a mirarlo todo. Y estos señores de aquí arriba, en el Ayuntamiento, todos los que han pasado por ahí, nunca han sabido llevar a Córdoba. Es la ciudad más difícil de conducir.

CORDOBA. 02/08/2017. ENTREVISTA A FRANCIS SANTOS EN LA CORREDERA. FOTO: ROLDAN SERRANO. CORDOBA HOY.

Sin embargo, hay un alcalde, Julio Anguita, que sí que frecuenta mucho la Plaza, ¿no?

Está ahí todos los días. Pero Julio Anguita cometió un error. Fue muy soberbio en su tiempo, porque cuando abrió para hacer aparcamientos y salieron los muros que había lo tapó. Aquello nos costó a los cordobeses 1.000 millones de pesetas (algo más de 6 millones de euros en cambio actual). Lo tapó para hacerle un bulevar a los señoritos y se equivocó. Hizo jardines, arregló calles, pero eso lo hace cualquiera sin ser inteligente. Él es más inteligente que todo eso, pero es muy orgulloso.

¿Ahora con el tema de los veladores no se ha revitalizado un poco la Plaza?

No, al revés. Por las tardes hay gente, es normal. La temperatura que hace en Córdoba no la hace en ningún lado de España. La persona que tiene dos o tres niños en el piso se asfixia. Hay que salir. Pero aquí, con las piedras que pusieron en la última remodelación que es lo más feo del mundo, se ha logrado freír un huevo sin aceite ni nada. No hay quien pueda parar. A mediodía no hay nadie porque te abrasas, te quemas, tienen que salir por la noche. Como no corra un poco de aire te falta el oxígeno. Y lo más lógico es que si tienes niños pequeños vengas a un sitio abierto para que los niños puedan respirar un poco. En este barrio antes había tiendas y cositas. Y yo veo muy necesarios los bares, porque es una cultura nuestra, que antes eran mesones, tabernas y tascas. El bar más grande que había aquí era La Parra que lo tuve yo y ahí venía gente de todo tipo, jueces, militares, los más pobres… Para mí son todas las personas iguales. Tengo bastante soberbia y soy muy tolerante al mismo tiempo.

La moda retro está volviendo, pero no las antigüedades, sino lo viejo; para que algo sea una antigüedad tienen que tener un siglo

¿Qué tesoros tenemos aquí o ha llegado usted a tener?

Todo lo que tengo es un tesoro. Si no me gustase no estaría aquí y no tendría lo que tengo. Porque lo que tengo nada más es género. En los últimos años como no baja nadie a La Corredera, no se vende nada. Cuando antes no se podía ni andar, y tenías que esperar mesa. ¿Tesoros? Cosas como esta máquina de coser de hace tres siglos, y, aunque tengo otras mas modernas, lo que es una máquina como ésta de sigler de acero de Birmingham no la hay; un jarrón chino, un reloj de cuerda de los antiguos, uno de bolsillo... Hay tantas cosas que para mí es difícil decir 'ésta es la joya de la corona', porque para mí lo son todas. La puerta es de una ermita de un pueblo y ésa tiene tres siglos. Antes las personas mayores que eran los que venían aquí pues les gustaba, se las llevaban y las ponían. Pero ahora tú le das a la mitad de las personas cualquier cosa de éstas, dicen que es una porquería y se van al Ikea. La moda retro está volviendo, pero no las antigüedades, sino lo viejo, lo que tiene sesenta o setenta años. Una cosa para que sea antigua tiene que tener un siglo.

CORDOBA. 02/08/2017. ENTREVISTA A FRANCIS SANTOS EN LA CORREDERA. FOTO: ROLDAN SERRANO. CORDOBA HOY.

Pues hábleme de lo retro de verdad.

La máquina, la puerta, los almireces de bronce, libros tengo muchos, desde un despacho tallado, la vitrina de la cristalería. Es imposible calcular el género que hay aquí. Hay muchas cosas. La cosa más sencilla del mundo vienes y dices no la hay en ningún lado y cuando ya no encuentran nada entonces vienen en mi búsqueda, pero que se acuerden de que estoy aquí todos los días, y no sólo para solucionar problemas. Hay velones, planchas de carbón, de las otras más antiguas que se ponían en lo alto del fuego.

Sus artículos no son muebles desmontables, parecen tener alma, transmiten.

Eso transmite, lo otro no lo hace. Lo otro no te dice nada. Las cosas antiguas y viejas como las lijaban a mano, les daban y las ponían, las tocas y te transmiten porque están ásperas. Coges algo del Ikea, que la mitad es cartón, y está tan lista que no te dice nada, no transmite. Tú pones los muebles del Ikea con la temperatura que hay en Córdoba y te puede durar el mueble en el piso ni tres meses. Y si hay humedad se va antes todavía. Y Córdoba pasa del calor al frío, hay mucha humedad, los que son asmáticos les cuesta más respirar en invierno. Menos mal que el calor es seco. Si estuviéramos en la playa con el calor que hace aquí no se podría ni respirar. 

Tú pones los muebles del Ikea con la temperatura que hay en Córdoba y te puede durar el mueble en el piso ni tres meses
 

¿Qué tipo de personas suelen venir aquí?

Todo el mundo. Desde los que tienen rastas, tatuajes, un magistrado, un profesor… Muchísima gente. A mí me conoce más gente fuera de Córdoba que en Córdoba. Viene gente de Madrid, Barcelona y del extranjero. Por aquí han pasado casi todos los alcaldes de Córdoba, Chaves (el expresamente de la Junta), ministros de cuando estaba Felipe González, gente de la farándula, del teatro cada vez que venían la mitad se pasaban por aquí, duquesas... Empiezas a recordar a gente que ha pasado por aquí y te dices '¿pero es posible?'.

CORDOBA. 02/08/2017. ENTREVISTA A FRANCIS SANTOS EN LA CORREDERA. FOTO: ROLDAN SERRANO. CORDOBA HOY.

¿Qué es lo más raro que le han pedido?

Raro es casi todo. Lo que vienen a pedirte porque no lo encuentran en otro lado es rarísimo. Viene uno por anillas para cortinas por ejemplo, otro para recogedores de cortinas, lágrimas de lámparas que no hay, tulipas, los tubos de quinqué cuando los tengo que ahora no hay ninguno. Hace ya más de treinta años la última vez que llegué a un sitio y compré la casa entera que ya no los hay. Tú tocas un cristal ahora y es más grueso, no es lo mismo, son sucedáneos. Uno antiguo es de opalina, de los que venían con la florecita. Pero claro eso hay que pagarlo. Aquí hay un problema con la mitad de las cosas. La gente que es más joven que no sabe cómo va esto se creen que las cosas son de los chinos o algo así. Hace unos días una señora vio un cuadro y dijo cuánto vale, le digo quince euros y me dice no seis o siete euros. Entonces le dije señora usted no quiere comprar el cuadro, quiere que se lo regale y entonces dije por menos de veinte euros ya no se lo vendo. Cuando no hay venta, cuando es la primera del día, la vendes casi al costo porque da buena suerte. Después vendes normal.

Cuando no hay venta, cuando es la primera del día, la vendes casi al costo porque da buena suerte

¿Hay algún objeto especial, del que nunca se vaya a deshacer?

Por desgracia, ahora me tengo que deshacer de todos. A lo que le tengo especial cariño es a la mesa que lleva conmigo años. Es una mesa de despacho, que no es de las antiguas, y llevará sobre cuarenta y cinco años. Ésa siempre la he tenido llena de metal y eso. Quizá lo piensas y dices, ¿se quedaría con una cosa antigua? Pues tengo un problema, a mi mujer no le gustan las cosas antiguas. Tengo algo en casa porque me gusta, pero a ella no, porque le gustan las cosas viejas, pero no lo antiguo.

¿Qué buscan los turistas que se acercan por aquí, los japoneses por ejemplo?

Vienen buscando mucho su cultura. Tienen unos sellos colorados, azules.Y saben si las cosas tienen más o menos valor. Las teteras árabes son cosas que pasaban. Hay una cantidad de cosas bárbaras, un candelabro judío, fundido en arena, antiguo. Resulta que ahora los nuevos que hacen son pequeñitos, pero eso es muy difícil en alpaca y antiguo. Hay cajas de música, cuadros que son lienzos, figuritas. ¿Qué es lo que no tengo? Una tabla que servía para hacer queso, una cafetera antigua, una chocolatera, herramientas, monedas romanas que tienen miles de años, un lebrillo, un tapiz oriental, un peso, una radio, un llamador, un teléfono, un arcón, una pitillera, despertadores, una máquina, una escribanía...

CORDOBA. 02/08/2017. ENTREVISTA A FRANCIS SANTOS EN LA CORREDERA. FOTO: ROLDAN SERRANO. CORDOBA HOY.