Miércoles 26.02.2020
Cordoba Hoy

RUBÉN JIMÉNEZ 'NIÑO RUBÉN', MÚSICO Y COMPOSITOR

"En el caso del fagot no había tradición flamenca, así que he tenido que ser autodidacta"

Niño Rubén
Niño Rubén
"En el caso del fagot no había tradición flamenca, así que he tenido que ser autodidacta"

Muchas veces se suele decir que está todo inventado. Pero ese estar todo inventado suele tener sus límites. Y hay a quien le gusta forzar esos límites. Y hacerlo sin perder pie tampoco, con el equilibrio bien asentado. Un joven natural de Doña Mencía, y residente en Lucena, ha decidido no perder el pie de la tradición pero ir hacia adelante y pasar ciertas fronteras. Y ha asumido un riesgo: introducir el fagot en la música flamenca. Partimos de que se trata de un instrumento que apenas ha salido como solista ni tan siquiera en la música clásica. Con un disco a la vista y un trabajo que expondrá en la cátedra de flamencología, Rubén Jiménez, 'Niño Rubén', ha optado por combinar estudio, investigación e interpretación en un camino en el que ha decidido ser él mismo.

¿Cómo se introdujo en el mundo de la música?

Me introduje de casualidad. Mi madre me preguntó si quería apuntarme al conservatorio. Ni siquiera sabía que era eso realmente. Pero era chico y me apunté, con ocho años. Poco a poco me fue gustando y me fui decantando por ese mundo. 

¿Ha terminado ya la carrera musical?

Este año termino la carrera, me queda el trabajo.

¿Por qué escogió el fagot?

También fue de casualidad. Yo era pequeño y ni conocía los instrumentos musicales. Presentaron los que menos gente tenían, para atraer a los alumnos. Y me decidí por el fagot. Casualidades de la vida, al principio es que ni me gustaba, porque es muy grande para un niño. Por eso digo que el instrumento me ha elegido a mí [ríe]. Yo entonces ni tenía dedos, ni tenía altura.

Niño Rubén 4

¿No existe versión infantil de este instrumento?

Ahora sí las hay. Entonces, hace unos 14 años, no. Tocábamos el usual.

¿Cómo se apañaba entonces?

Es que en ese instrumento solía entrar gente más grande. Al entrar yo tan chico mi profesor apañó unos hierros, yo que sé, no sé ni como podía [ríe].

Deriva de lo clásico al flamenco

Fui creciendo y empecé a notar que ese no era mi camino, como si yo no estuviese hablando a través del instrumento. Yo componía flamenco desde mucho antes y un día, también por casualidad, me pues a interpretarlo con un guitarrista. Y me vino la lucecita. En el caso del fagot no había tradición flamenca, así que he tenido que ser autodidacta.

Niño Rubén 6

¿Cómo presentaría a su instrumento, el fagot?

Es de los instrumentos más antiguos, pero no se le ha sabido sacar partido desde mi punto de vista ni los compositores explotarlo como es debido ni en la música clásica o culta...ni en la música en general. Quizá se deba a que no es un instrumento fácil, y al principio es muy desagradecido, no es como una flauta, que te puede sonar mal...y te suena bien [ríe y hace un gesto para afirmar lo que quiere decir con esa aparente contradicción].

¿Cuál toca?

Todo el mundo empieza con un fagot de estudiante. Una vez se me quedó corto, estuvimos probando mi profesor y yo para ver cuál me venía mejor. Actualmente toco un Püchner. Es algo más pesado de lo normal y no tan oscuro como la mayoría, tiene un barniz más clarito, lo que afecta al sonido.

El fagot raramente sale de la orquesta, ¿por qué?

Nadie ha arriesgado en él. Se puede decir que en muchos aspectos es un instrumento que está totalmente en blanco. Es hora de demostrar que es como por ejemplo el violín, un instrumento igualmente bonito, igualmente válido, con su propio timbre y su propio color.

¿Cómo consigue encajar el fagot, con su particularidades, en el flamenco?

Mediante la prueba-error. Tienes que reformar o hacer una nueva técnica o forma de emitir, pero respetando una tradición. Cuando lo presenté en Granada, en el congreso internacional de fagot y oboe, tenía mucho miedo, porque es desmontar todo lo que te han enseñado. Ese congreso se hace cada año en un sitio y era la primera vez que se hacía en España.

Niño Rubén 5

Hablas de reformar la técnica, ¿a qué se refiere?.

El flamenco tiene mucha paleta y es muy distinto a la música clásica. En el 2017 ya publiqué una obra sobre qué características debía de tener el flamenco instrumental. La he ido ampliando y será mi trabajo de final de carrera. Se va a exponer en la cátedra de flamencología. El trabajo se llama "La inclusión del fagot en el arte flamenco".

¿Cómo reacciona el  mundo flamenco?

Me gusta el documental mucho porque al principio se ve a mi público, el del fagot y la familia, y al final el flamenco con el cante de las minas. [Niño Rubén se refiere a su propio documental a modo de presentación: 'El nacimiento del fagot en el arte flamenco', pinche aquí para verlo]. A la gente le sorprende, y además es curioso, a los fagotistas les gusta porque lo ven muy contemporáneo al cambiarlo todo y hacer una música más exótica, y a los flamencos lo ven como algo nuevo pero que no se sale de la tradición.

Niño Rubén 3

El fagot tiene una cadencia muy distinta a la guitarra, por ejemplo.

Ahí está la clave. Muchos instrumentistas se enfocan al cante o el toque. Yo defiendo que este instrumento tiene su propio lenguaje. En esa línea está el disco que estoy preparando. Es flamenco pero hecho ya para el fagot. Igual que se hizo con la flatua en su día hay que aprovechar las características del instrumento para evitar que sea una repetición del cante y del toque. Además es una muy buena ocasión para que el fagot se conozca. En todos los festivales en los que he estado, los flamencos al ver el fagot dicen "pues vaya". Y así poco a poco se da a conocer. Y eso conlleva que aumente su repertorio, que ya es de por sí escaso en la música clásica.

¿Y qué opina de ese encaje una vez producido?

El fagot tiene muchos registros o si se prefiere ámbitos, es decir, muchas notas -agudas y graves- para dar. Al hacer los cambios al flamenco parece que introduce cierto sabor árabe. Es agradecido en cuanto a armónicos. Casa por tanto muy bien con todo. Pero tiene un problema: se lo comen. 

Yo como profano en la materia diría: "suena bajo".

Sí, suena... pequeño.

¿Cómo se sobrepones a esta circunstancia? Si es que lo pretende.

En la composición tengo en cuanta esto cuando voy con orquesta, como en varios temas del disco. Eso sin microfonía. Con microfonía no hay tal problema: casa bien con todo y consigue proyectar además.

Niño Rubén 2

¿Puede adelantar algo del disco?

El disco tiene nombre escrito en andaluz [Niño Rubén escribe en un papel La cahiya de mî çueñô, es decir, la cajilla de mi sueños]. En un disco conceptual que se basa en mi biografía, en concreto en un diario que hice de pequeño. Hay un hecho en mi vida que la corta de raíz y a partir de ahí decido apostar por esto. Es un disco que transcurre entre esas dos realidades y que habla de cómo he encontrado este camino que me satisface a pesar de encontrarte con algo totalmente nuevo.

El disco tiene un componente trágico y es un proyecto que se divide en capítulos

¿Es un hecho íntimo o se puede conocer?

Es una muerte. El disco tiene un componente trágico y es un proyecto que se divide en capítulos. Hay cante, hay toque, hay instrumentación y cosas muy experimentales, ya que está dentro del flamenco contemporáneo. Lo coordina un estudio de Priego que se llama 'La joya music'. 

¿Tiene fecha?

No tengo fecha para sacarlo porque quiero ir despacio y terminar primero mis estudios de fagot y flamencología. Puedo adelantar, eso sí, que en Madrid habrá un pre-estreno antes del verano con piano y fagot. Y con partituras, que es un añadido al disco. Además no se suele escribir el flamenco, y menos el propio intérprete. Veo además un mundo a desarrollar en el flamenco instrumental en general, que está a veces menospreciado y no está presente en muchos festivales. Al adentrarte en él te puedes nutrir de otras disciplinas. Por ejemplo he estudiado la música tradicional de Turquía, y esa paleta oriental también se verá reflejada en el disco. 

¿Tiene algunos modelos o referentes en el mundo flamenco?

Me llegan especialmente artistas que muestran su verdad, que son ellos. Me llega mucho Dorantes o Maite Martín. Ella por ejemplo hace lo que siente en cada momento y no se deja influir por la industria musical. Esto en cuanto a actuales. Luego destaco a Enrique Morente, que fue el que experimentó y el que incluyó instrumentos de esta familia, como el oboe.

Comentarios