Sábado 22.02.2020
Cordoba Hoy

FUNDACIÓN EL PIMPI

El cordobés José Luis Caracuel recita en el homenaje al artista malagueño Paco Aguilar

Recitó dos poemas de su segundo libro 'Retales de un anecdotario sin rumbo"
José Luis Caracuel
José Luis Caracuel
El cordobés José Luis Caracuel recita en el homenaje al artista malagueño Paco Aguilar

El poeta José Luis Caracuel, natural de Carcabuey, ha participado el pasado 13 de enero en el homenaje que se realizó en El Pimpi (Málaga), a través de la Fundación El Pimpi, al artista malagueño Paco Aguilar, fundador además del mítico taller de grabado Gravura.

En el homenaje, recitó dos poemas de su segundo libro 'Retales de un anecdotario sin rumbo", en base a dos de los grabados del artista.

El poeta cordobés José Luis Caracuel

Uno de esos poemas fue el titulado 'Mi momento':

"Silencios por la playa de mi horizonte,

las olas golpean y golpean los besos muertos,

sólo algunos saben lo que esconde,

la brisa fina que te trae la espuma de las aguas que defiendo.

Pequeño barco a la deriva,

sin rumbo fijo, sin salida,

un ladrido que interrumpe a su dueño maniatado,

un capricho que confirma que el tesoro fue hallado.

El cigarro fue apagando su agonía,

mientras, el vino sabor y vida le repartía,

la fina tierra a partes iguales acariciaba su mente huida

 el cielo inmenso la razón de su sonrisa.

La creadora de su suerte llegó por sorpresa,

vestida de verso, elegante y coqueta,

qué bonita la vida si te quedas,

a mi izquierda te he guardado un sitio…luna llena.

No preciso de letras huérfanas, ni de espíritus paganos que me acaricien el nombre,

sólo ella a mí me basta,

sólo ella me debe hacer perder el norte.

La paciencia me avistó un poco tarde,

“¡estoy de paso!”, gritó de forma desmedida,

“ven si quieres, te ofrezco un trago”,

le dije con la copa medio vacía.

No la miro si no me llama,

mucho menos la venero si me sonríe a deshoras,

de vez en cuando la busco por mi atalaya,

sin ella…imposible descifrar lo que mi mente llora.

No me acobarda ser su amigo,

en su lecho hallé mi única cura,

escribirte lento y al oído,

soledad gracias…a ti dedico mi vida, por ti…mi canción de cuna".