Martes 20.08.2019

CULTURA Y MÚSICA

¿Es Punk? ¿Es Rock?... ¡No! Son Lagartija Nick

El ciclo musical SON Estrella Galicia trae e estos viscerales granadinos a la Sala Hangar el próximo sábado por 15 euros la entrada

La formación actual de Lagartija Nick
La formación actual de Lagartija Nick
¿Es Punk? ¿Es Rock?... ¡No! Son Lagartija Nick

El ciclo musical SON Estrella Galicia continuará este próximo sábado 5 de mayo con una nueva cita indispensable en la Sala Hangar de Córdoba que certifica el rotundo y triunfal regreso de unos auténticos veteranos de la escena: Lagartija Nick. Será a partir de las 20.00 horas, con un precio de entrada de 15 euros (si es anticipada, aquí) y de  18 euros en taquilla.

En esencia, la trayectoria de Lagartija Nick se puede definir con aquel aforismo de Val del Omar: "El que ama, arde. Y el que arde, vuela a la velocidad de la luz". La banda de Antonio Arias ha desarrollado una carrera tan brillante como temeraria. Se han suicidado varias veces. Y siempre cuando les iba bien. Han abrazado los extremos con pasión. Han pisado el acelerador contra el muro para elevarse con el impacto. Arias dice que su universidad fue 091, donde ocupa la plaza de bajista en los ochenta. Eric Jiménez ensayaba en el local de al lado. Ambos solían juntarse para tocar temas de Siouxsie & The Banshees. Esto ocurre en 1987: hace ya más de treinta años.

En 1991, la formación, completada con los guitarristas Juan Codorniú y M.A.R. Pareja, planta las bases de su lenguaje en "Hipnosis", uno de los discos de debut más excitantes del rock español. Tensión electrificada. Vicio y paranoia en la voz-proclama de Antonio Arias. Descargas de punk-rock artie, visionario y anfetamínico. Atmósferas futuristas. Flashes perturbadores. Riffs tóxicos, entre Ron Asheton, Thurston Moore y John Cipollina. Un calambrazo de ideas en la resacosa escena nacional de la época. Un grupo bisagra, como Surfin’ Bichos, Cancer Moon o Los Bichos. Pero Lagartija Nick es un verso suelto.

Multinacional

En 1992 dan el salto de una discográfica independiente a una multinacional -vaivén habitual en su singladura- y lanzan "Inercia", obra cumbre de los granadinos, ya con un sonido poderoso y un ramillete de clásicos inmediatos ("Nuevo Harlem", "Universal", "Satélite"…). Un discurso adictivo e inquietante. En su miscelánea caben la obsesión por la astronáutica, la máquina de escribir de Dylan, la psicodelia ácida y el consumismo visto en collage, como en la Generación Beat. La sónica se oscurece en "Su "(1995). Persiguen a Enrique Morente por las calles del Sacromonte y el Albaicín. El resultado del encuentro trasciende al cantaor flamenco y a los rockeros: "Omega" (1996). Federico García Lorca y Leonard Cohen, hermanados por los más inquietos y resbaladizos de Granada. Se cerraba un círculo. Nacía algo nuevo. Un antes y un después. El revolucionario trabajo con Morente le cambia la vida a Antonio.

Cuando todo el mundo está pendiente de Lagartija Nick, la banda se transforma, huye de la zona de confort y sale por la tangente con un álbum kamikaze: "Val del Omar" (1998). Arias, muy dado a entregarse a sus maestros hasta las últimas consecuencias, descubre en José Val del Omar -inventor, pionero tecnológico, cineasta y poeta- a su padre artístico. Y aplica a la música de Lagartija planteamientos rompedores: la diafonía, la mecánica mística. Rock industrial circunscrito a una espiritualidad repetitiva. Se fueron de Joy Division a Esplendor Geométrico. Esta etapa negra tiene secuelas: "Lagartija Nick" (1999) y "Ulterior" (2001).

Sentido pop

El grupo se recompone en 2004. Eric vuelve a la batería. Víctor Lapido encaja su guitarra en el proyecto. Y Arias muestra todo lo aprendido en el camino en un título autoeditado, el estupendo "Lo imprevisto". Además, es el momento en el que dirige el homenaje a Los Ángeles, cuyo sentido del pop cala de manera notable en su percepción musical. Unos Lagartija triunfales sacan "El shock de Leia" (2007), con la memorable participación de Honest John Plain, leyenda del punk británico, y aportaciones de Jesús Arias. La racha sigue en "Larga duración" (2009) y "Zona de conflicto" (2011).

Por el camino, vuelven a tocar "Omega" con Morente y disfrutan del reconocimiento de su valioso legado anterior. Incluso les solicitan para escenificar "Val del Omar" en el Museo Reina Sofía, donde al fin crítica y público entienden su propuesta avanzada: sonido diafónico, desbordamiento de las imágenes, noise rock y trance para invocar las ensoñaciones místicas y tecnológicas del autor de "Fuego en Castilla". En 2012 ocurre un giro: la formación original de Lagartija Nick, con Juan Codorníu y M.A.R. Pareja, rescata en directo "Hipnosis", el disco que supuso el punto de partida de todo. Los integrantes suenan más proteicos y sabios que nunca. Y hasta hoy.

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