jueves 22.10.2020
Cordoba Hoy

CULTURA

Cómo convertir el tronco de un cedro dañado por la tormenta en escultura junto al castillo de Montemayor

Beni Hidalgo empezando a trabajar con el tronco
Beni Hidalgo empezando a trabajar con el tronco
Cómo convertir el tronco de un cedro dañado por la tormenta en escultura junto al castillo de Montemayor

Un día era un tronco dañado por la tormenta. Poco después un pavo real de madera que adorna el entorno del Castillo de Montemayor. El escultor Beni Hidalgo ha convertido lo que se podía considerar un desecho, y que posiblemente fuese eliminado del lugar, en un pequeño atractivo no sólo por la figura en sí, sino por las particularidades de su trabajo, pues realiza estas obras con una sierra mecánica. Aquí pueden verlo en un vídeo trabajando en otra figura.

Este tronco de cedro le ha planteado no pocos problemas. "En primer lugar la madera de cedro es una de las más dura que he trabajado", ha explicado el artista. Pero hay más, pues en segundo lugar el tronco tenía tres tornillos incrustados. Dos de las motosierras, al pasar por ello se desafilaron. Y al ser tornillos de gran grosor llegaron a partir la cadena de una tercera. 

La escultura, un pavo real, de Beni Hidalgo

El pavo real que está ahora junto al castillo de Montemayor es una de las esculturas que han salido del mismo tronco, pues se ha aprovechado para otros dos trabajos más: un pez y una lechuza con una cría.

Beni Hidalgo dando los últimos retoques a lo que fue un cedro en mal estado

Hidalgo, trabajador del jardín botánico de Córdoba, utiliza dos tipos de motosierra: una motosierra grande para desbastar y dar forma, otra pequeña conocida como motosierra de cirugía para los detalles. Además de con obras en Montemayor, el escultor de la sierra mecánica tiene sobre todo esculturas en la capital, por ejemplo en la Ciudad de los Niños, el Zoológico o el Jardín Botánico.

El propio Ayuntamiento de Montemayor ha agradecido en su cuenta de Facebook la obra de su paisano con estas palabras: Espectacular el resultado final del trabajo artístico de Beni Hidalgo Salazar. Un cedro de 40 años que sufrió los embates de una tormenta se ha ido convirtiendo en tres esculturas que embellecen lugares emblemáticos de nuestra localidad. Otra vez el Arte nos muestra esa capacidad de transformación, de renovación y recreación tan importante y necesaria en estos momentos.

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