miércoles 23.09.2020
Provincia

Una vendimia marcada por la prudencia ante posibles contagios

Cualquiera que se pase ahora por los campos de la Denominación de Origen Montilla-Moriles observará que los inicios de esta vendimia cordobesa, que ha comenzado la pasada madrugada, ya están marcados por lese elemento diferenciador de esta complicada época como es la mascarilla.

Y es que va ser una de las cosechas de uvas en la que va a primar más la seguridad de los vendimiadores de toda la historia. Por el momento, según ha expuesto Juan Manuel Centella, presidente de la Sectorial de Viña de Asaja Córdoba, los trabajadores van a llevar mascarilla hasta ver si desde Sanidad se atente a la demanda de los agricultores para que os trabajadores puedan dejar de llevarla mientras realizan las labores.

"Van muy cubiertos de prendas y la mascarilla a 40 grados a finales de julio y agosto puede ser terrible con consecuencias para la salud", ha señalado el viticultor. En su caso concreto, que se está realizado la recogida con máquina, la cabina se limpia constantemente y tiene ventilación "pero cuando salen siempre tienen que ponerse la mascarilla".

Por lo demás, se les pide a los contratados que en lugar de acudir a un local a comer que se les lleve a dimicilio un pedido uy que usen hoteles en lugar de aparthoteles. Al mismo tiempo se va a mirar mucho la distancia entre vendimiadores, si bien no es tan sencillo que coincidan en un espacio reducido.

Según Centella, la vendimia cordobesa es muy familiar. Y es que la media por viticultor es de un par de hectáreas, por lo que salvo excepciones de grandes propietarios, que sí asumen la escasa contratación externa que se necesita para esta labor, los demás "echan mano sobre todo de la familia, sobre la que se puede tener un mayor control por la confianza y la cercanía".

De igual modo, productores y cooperativas y bodegas han mantenido ya contactos para poner en marcha protocolos a la hora de llevar el fruto. "Nos tenemos que interrelacionar con ellos, por lo que es el momento en que más cuidado debemos tener, y tenemos constancia de que van a colocar mamparas en las básculas para evitar contactos entre el suministrador y el operario de la bodega".

Todas estas medidas son para que sea una de las vendimias más atípicas de la historia, pero también la más segura.

TEXTO: J. M. C.

Una vendimia marcada por la prudencia ante posibles contagios