• Martes, 25 de Abril de 2017

Los productos ecológicos desembarcaron hace más de veinte años en Córdoba. Aunque sus comienzos fueron tímidos y reservados sólo a unos pocos, especialmente a aquéllos con cierta filosofía sostenible y de cuidado con el medio ambiente, ahora lo cierto es que la clientela podría decirse que es 'biodiversa', ya que abarca todas las edades y estilos de vida. Estos productos han ido poco a poco ganándose más adeptos atraídos por su bondades con la salud, ya que no han sido cultivados ni tratados con pesticidas ni herbicidas, por su sabor tradicional y por el fomento del comercio local y de cercanía. 

Almocafre nació en 1994, aunque no fue hasta el año 2000 cuando se constituyó en Cooperativa. Su gerente, Carmen Casas, señala que la tienda que tienen en Avenida de Los Custodios cuenta con más de 3.000 referencias, que van desde productos lácteos hasta cárnicos, pastas o  conservas, aunque "el verdadero pulmón de Alocafre", explica Carmen, son sus productos frescos, las frutas y las verduras. La clientela de esta cooperativa la define su gerente como "biodiversa" y es que "cada vez hay más personas sensibilizadas", y entre sus clientes hay desde estudiantes Erasmus a alumnos de colegios, mujeres que optan por la comida sana o señores mayores que "quieren volver a sabores antiguos y tradicionales". 

En Santa Rosa se encuentra Natursinga, precisamente en la calle que le da nombre a este barrio. Este establecimiento cuenta con una clientela "fija", explica uno de sus socios, Carlos Cabello, que principalmente "eligen estos productos por su fomento de la economía social y también por el comercio cercano". Entre las variedades de productos que ofrece Natursinga se puede elegir cosmética, mieles, alimentación, frutería, producto de grano y así hasta una largo etcétera. Carlos señala que el pan es "el producto ecológico más vendido", y "ahora que estamos en temporada, también se están vendiendo muchas patatas, habas y lechugas".

Clientela variada

En plena plaza de Colón se encuentra La Despensa. Su gerente, Antonio Rodríguez, resalta que la clientela es muy variada y va desde "personas mayores, hasta gente joven, familias y padres que se preocupan por que sus hijos coman lo mejor". Antonio destaca que los beneficios de este tipo de productos son varios, pero, principalmente, destacan la cercanía del producto, su frescura y el saber que son cosechados sin productos químicos. En La Despensa se puede encontrar una gran variedad de artículos de "alimentación en general", desde productos frescos como fruta y verdura, a harina, miel, carne o conservas. 

También en el Centro, enclavado en la Plaza de Ramón y Cajal hallamos el supermercado ecológico Frescum. Actualmente cuentan con 2.700 referencias, desde frutas, y verduras, cosmética, hogar, pan, leche y cárnicos. Su propietario, Carlos Pérez, señala que en los últimos años ha habido una tendencia a bajar los precios, porque cada vez hay más clientes, y los productores son conscientes de ello. En Frescum, el 80% de los consumidores son mujeres, con estudios universitarios y una media de edad de 40 años. 

En la Plaza de La Corredera se encuentra la Frutería Paqui, donde casi la mitad de los productos frescos que venden son de origen ecológico. Una de sus vendedoras, Lola Molina, señala que "en ecológico tenemos de todo: Los mismos productos que hay de cultivo tradicional también los tenemos en ecológico, y ahora (en invierno), por ejemplo, hay fresas, espárragos, kiwis, moras y chirimoyas". En cuanto a los precios, Lola explica que hay productos ecológicos mucho más baratos que los que no son ecológicos, como por ejemplo los aguacates o las chirimoyas.

POR Rosa Jiménez.