Viernes 23.08.2019
CULTURA

La mirada más literal y clásica del Festival de la Guitarra de Córdoba

La jornada de ayer, martes, en el Festival de la Guitarra de Córdoba se centró en la parte más tradicional y clásica del encuentro. Con el maestro Manuel Barrueco en el Teatro Góngora, la compañía de Mercedes Ruiz en el Gran Teatro y la Orquesta de Plectro de Córdoba en el Palacio de Viana. Puro seis cuerdas y danza de toques flamencos para una velada también excelente, especialmente para los que se encontraban al aire libre.

Manuel Barrueco se ha convertido en uno de los guitarristas clásicos emblema del Festival, porque edición tras edición, el maestro cubano se presta para asistir a Córdoba con el objetivo de infundir conocimiento a sus alumnos y deleitar al público con el envolvente sonido de su guitarra. En esta ocasión, el estilo propio y elegante de Barrueco ofreció un concierto donde los sones cubanos fueron los grandes protagonistas, tanto por compositores cubanos como españoles. El concierto comenzó con tres canciones de uno de los vihuelistas más reconocidos del siglo XVI español: Luis de Narváez.

Después, sonaron varias piezas del cubano Héctor Angulo, recientemente fallecido y que el maestro Barrueco engloba bajo el título 'Cantos Yoruba de Cuba'. Angulo ha sido reconocido como uno de los compositores y pianistas cubanos más destacados del siglo XX. Posteriormente, Barrueco ofrecióun bloque de 'Danzas cubanas', donde interpretó cinco piezas de Ignacio Cervantes, compositor cubano, virtuoso del piano, y considerado uno de los músicos más influyentes del siglo XIX cubano.

El concierto continuó con 'Preludio y Danza', de Julián Orbón, músico, crítico musical y compositor hispanocubano del siglo XX. En la segunda parte del concierto, Manuel Barrueco se adentró en la música española del siglo XIX para interpretar 'La Maja de Goya, Tonadilla' y 'A la Cubana, Op. 36', de Enrique Granados y tres movimientos de la 'Suite Española' op. 47 de Isaac Albéniz (Castilla, Cuba, Aragón).

Tras esto, concluyó el concierto con el bloque 'Tres Transcripciones de Francisco Tárrega', que llevaron a cabo varios compositores españoles de los siglos XIX y XX: Federico Chueca y Joaquín Valverde; Sebastián Iradier y Rafael Calleja Gómez.

En el año en que se cumplen 30 años de la publicación de uno de los discos imprescindibles de guitarra flamenca, 'Tauromaquia', de Manolo Sanlúcar, la bailaora jerezana Mercedes Ruiz propuso una coreografía para llevarlo a escena. Esta vez, son sólo mujeres las que bailaron la obra cumbre de Sanlúcar, las que interpretaron esa alegoría del mundo del toro en ella recreada.

Los grandes temas presentes en el disco asomaron también sobre las tablas: La vida, los sueños y realidades, el triunfo, el fracaso, el dolor, la muerte, el miedo, la alegría o las dudas son algunos de los grandes asuntos universales que el compositor trabajó en sus piezas a los que ahora Mercedes pone pasos de baile. El eterno combate dialéctico entre eros y tánatos se plantea aquí como la lucha entre dos energías o fuerzas que son contrarias, pero también complementarias, ya que a una existe por oposición o ausencia de la otra.

El espectáculo propuso una indagación en las interrelaciones entre la danza flamenca/española (en su sentido más amplio) y la tauromaquia. Y esto, no sólo desde un punto de vista artístico y estético de ambas creaciones, sino como lenguaje para la expresión de vivencias, emociones y sentimientos de sus agonistas: triunfo/fracaso, sueños/realidades, alegría/dolor, confianza/duda o valor/miedo.

En el desarrollo dramatúrgico se entremezclaron y confundieron los desarrollos discursivos de los dos ejes anteriormente citados: el de la acción propiamente dicha y el de sus protagonistas.

La Orquesta de Plectro de Córdoba, dirigida por Juan Luis González, es una asociación formada por una treintena de jóvenes músicos cuya única finalidad es disfrutar haciendo música. Lo que hace a esta orquesta diferente es que ha conseguido fusionar de una forma acertada la música clásica, nacionalista y popular con instrumentos populares de nuestra tierra, consiguiendo un timbre muy especial que resulta atractivo a todo tipo de oídos.

En su afán de hacer música, una de sus prioridades es la de rescatar obras y autores injustamente olvidados o que han pasado desapercibidos en la historia de la música. Es esta fusión y su puesta en escena lo que hace a la Orquesta un elemento atractivo para el público.

La orquesta está formada por bandurrias primeras, bandurrias segundas, laudes primeros, laudes segundos, guitarras y una sección de bajos compuesta por un laudón; y dos instrumentos que aunque no pertenecen a la misma familia, el chelo y el contrabajo, sirven para reforzar los graves.

El director de la orquesta es Juan Luis González Delgado. Ha sido su director titular desde la fundación de la misma en 1995. Compagina su labor en la dirección con la enseñanza y es director invitado de varias orquestas fuera de nuestras fronteras.

En su concierto, interpretaron música de Eduardo Lucena, Vivaldi, Leo Brouwer, Martínez Rücker, Isaac Albéniz, Roland Dyens, y Jorge Cardoso. Para ello, requieren de varios solistas. A las guitarras estuvieron Javier Villafuerte y Fernando Camaño, a las bandurrias, Laura Villafuerte y Almudena Fernández, mientras que el laúd solista fue Celso García.

La mirada más literal y clásica del Festival de la Guitarra de Córdoba