Patios pequeños y frondosos, que invitan a la reflexión y al embelesamiento. Patios que parecen recorrerse en un instante, pero que sirven de ejemplo puro para la relatividad del tiempo, porque un instante se puede eternizar en cualquiera de sus rincones. Al igual que ocurre con las callejas que los envuelven. Tan llenas de historia y de intrahistoria cordobesa.

La zona de la Judería y San Francisco la conforman once patios: Judíos, 6; Céspedes, 10; Encarnación, 11; Martínez Rucker, 1 (practicable en silla de ruedas); Maese Luis, 4; Maese Luis, 9 y Maese Luis, 22.

¿Que sólo hay siete? Cierto, porque son los que participan en el Concurso. Pero allí también se incluye uno de los más hermosos e imprescindibles de la ciudad: el Zoco Municipal (en la calle Judías, muy próximo a la Sinagoga), la Subdelegación de Defensa, en la Plaza de Ramón y Cajal, y el Archivo Municipal, en Sánchez de Feria, 6.