Domingo 26.05.2019
CULTURA

Confirman la existencia de una muralla romana y un mikvé, baño ritual judío, junto a la Sinagoga

La Sinagoga es, después de la Mezquita, el segundo monumento más visitado de Córdoba y el único ejemplo de estas características que se conserva en Andalucía, de ahí la importancia de su conservación y protección. El proyecto denominado ‘Conservación y puesta en valor de la Sinagoga de Córdoba’ han sido las últimas obras acometidas en el recinto por la Junta de Andalucía. Para ello se ha contado con financiación procedente de la UE. Concretamente, el coste total de las obras ha sido de 307.536,29 euros, de los cuales el 80% (246.029,03 euros) se ha financiado a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

La Sinagoga se compone de dos edificios: al sur, la casa del portero, y al norte el edificio religioso propiamente dicho. Entre ambos cuerpos se halla un pequeño patio que sirve de acceso al edificio desde la calle. Según ha explicado el jefe del Departamento de Conservación de la Delegación de Cultura en Córdoba, Francisco Rioboo, durante una visita al recinto “los trabajos llevados a cabo recogen importantes mejoras en la denominada ‘Casa del Portero’, restituyendo su cubierta y resolviendo los problemas de humedad existentes, reponiendo sus antiguas instalaciones de suministros, así como adecuando sus plantas baja y primera para dependencias administrativas y auxiliares. Asimismo, se ha actuado en la restauración de la fachada, mediante resanado, enlucido y encalado”.

Respecto a la ‘Sala de Oración’ se han sustituido todas las ventanas superiores por otras nuevas “que permiten una mejor aireación y ventilación de la sala, ayudando así a los problemas de humedad”. La actuación ha contemplado también la limpieza de las yeserías y una consolidación de basamento de fábrica de ladrillo, piedra y tapial que conforma el zócalo perimetral de esta Sala de Oración.

Futuro proyecto de Musealización

Las obras acometidas en la Sinagoga son sólo la primera fase de una actuación en el solar para resolver los problemas de humedad que se traspasaban a la Sinagoga, con el consiguiente riesgo de deterioro de unas yeserías únicas. Sin embargo para este solar anexo, el número 18 de la calle Judíos, aguarda un futuro proyecto de Musealización. Según explica Francisco Rioboo, actualmente y tras el hallazgo de los restos arqueológicos, no está abierto al público pero en el futuro la idea es “crear un complejo en torno a la Sinagoga”. Para ello, el equipo de Rioboo ya trabaja en la redacción de una segunda fase del proyecto, “que será susceptible de contar con fondos europeos, para poner en valor tanto las actuaciones arqueológicas, como las actuaciones de restauración, resolver los problemas de cotas y, por último, dar cabida a acciones de difusión”.

Las actuaciones llevadas a cabo en la Sinagoga y en su solar anexo pusieron de manifiesto el valor histórico de los restos existentes, por lo que la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico a través de su Delegación Territorial ha decidido llevar a cabo una intervención de conservación y puesta en valor de los hallazgos, además de servir de espacio de recepción de visitantes de la Sinagoga, que, dadas sus pequeñas dimensiones, planteaba problemas de aglomeración de personas en la calle Judíos. Entre ellos figura un baño ritual judío o ‘mikvé’ al fondo de la parcela, lindando con la muralla musulmana. “Esto nos hace deducir claramente que forman parte del complejo de dependencias anexas al templo”, asegura Rioboo. Para la visita de estos restos se ha construido un recorrido peatonal. 

Confirman la existencia de una muralla romana y un mikvé, baño ritual judío, junto a la Sinagoga