• Martes, 25 de Abril de 2017

Jueves Santo por la mañana. El Santísimo Cristo de Gracia abre sus puertas para que todo el que desee acercarse lo vea antes de su salida. Todo está previsto y dispuesto. Esta hermandad que procesiona una talla de origen indígena americano, sobre un paso gótico, y un guion del mismo estilo, nos mostró algunas otras diferencias a las que no estamos acostumbrados, centradas en la Carrera Oficial, pues las dimensiones del gran paso y su cruz sólo le permiten adentrarse a la Santa Iglesia Catedral a través de la Puerta del Perdón y salir por esa misma oquedad del Patio de Los Naranjos, por lo que su recorrido cambió pasando por Cardenal Herrero y toda la vía Magistral González Francés. Acompañada por su agrupación musical, que este año celebra su  aniversario, con el estreno de nuevos trajes.

Nuestro Padre Jesús Nazareno nos deleitó con un silencio imponente para darnos una estampa poco frecuente. Y es que es una de las dos cofradías de silencio que se pueden ver a pleno a sol por las calles de nuestra ciudad. Un sereno contraste, porque con luz solar el silencio se hace extraño o es señal de algún tipo de acontecimiento poco usual. Lo que cabe destacar es su Dolorosa con un rostro de impresión, pues es la faz de una Madre destrozada, incluso con lágrimas sonrojadas de tanto llanto incontenido.

Por otras calles caminaba el Señor de la Caridad, al que no debemos dejar de ver ni permitir que pase desapercibido, a pesar del extremadamente llamativo acompañamiento que lleva con el Tercio del Gran Capitán de la Legión Española. Este crucificado, de escultor anónimo, representa al Señor crucificado, con su Madre a sus pies, arrodillada y de conmovedora expresión, siendo ésta de gran calidad artística y atribuida a José de Mora. Como novedad, el Señor ha sido restaurado para la ocasión.

Miguel Ángel González Jurado realizó el misterio de la Última Cena para dejarnos marcada en la retina una de las mejores escenas que pudo dejarnos el Señor en la Pasión. Pues supone la institución de la Sagrada Eucaristía. Esta hermandad también va acompañada de su propia banda.

Este año el jueves nos trae dos restauraciones en las tallas titulares. La que hemos citado antes de la Caridad y el otro caso es Nuestro Padre Jesús Caído. Esta obra anónima del siglo XVII es una talla representada en una de las caídas hacia el calvario y su melena natural produce la conmovedora sensación de realidad.

Y cerramos este día con las Angustias. Años después de volver a San Agustín, esta imagen del gran artista Juan de Mesa representa la dura escena de una Madre con su Hijo sin vida entre sus brazos. Sólo la estampa impresiona, pero a la vez, la imagen nos produce otros sentimos provocados por su extremada belleza artística obra de un maestro y su exorno floral. Este año estrena un broche de Jesús Amaro.

Sin lugar a dudas un intenso y esplendido Jueves Santo el de este año que se encamina hacia un histórico completo de Pasión.

TEXTO: MARÍA JOSÉ ESCRIBANO.