• Miércoles, 24 de Mayo de 2017

Después de haber visto ayer a la primera hermandad de las Glorias de nuestra ciudad, la del Rayo, como cada Domingo de Resurrección, el Señor sale a la calle venciendo a la muerte y siendo representado vivo. La hermandad del Resucitado posee un cortejo de belleza colosal, mientras los nazarenos portan túnicas en blanco con detalle en azul, y la presidencia, en homenaje a los orígenes de la misma, usan el hábito en blanco y amarillo, pasean entre sus filas estandartes de diversos momentos de la hermandad, incluso uno que pertenecía a la parroquia y que esta cedió a la hermandad para su cuidado y uso.

Recuperada en 1927, la hermandad nos muestra una talla del Señor Resucitado, realizada por Juan Manuel Miñarro, en 1989. Y a María Santísima Reina de Nuestra Alegría, de Martínez Cerrillo, allá por el año 1951, con una linda sonrisa. Una preciosa luz acompañaba a esta cofradía, que debe ser la más destacada en toda la Semana Santa, pues su significado lo es todo para el sentido de la misma.

Es el fin de estos días, y como balance de toda la semana, nos quedaremos en positivo. Algunos retrasos, algunos aspectos que mejorar, pero una gran Carrera Oficial, retomada de antiguo, que nos ha dejado estampas inolvidables y un sentido fuerte para todo cristiano, que la Semana Santa como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial es llegar al templo mayor de esta religión. 

Una Semana Santa en la que hubo hechos históricos, como la primera vez que entraba a costaleros en la Santa Iglesia Catedral el Santísimo Cristo de Gracia, o como la Borriquita pasaba, la primera, por esa puerta nueva, abierta al desmontar una celosía...

Y cómo no, el disfrute del más cofrade, que se cuela en cada rincón de una ciudad con encanto, como es la nuestra, para ver los mejores momentos y cada giro de una Semana Santa de nuestro país por las calles de nuestra ciudad, en el año en el que, el 8 de abril, se declaraba la Semana Santa como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.