Lunes Santo. Un nuevo recorrido para cada hermandad luce cada día de esta nueva Semana Santa. A veces no nos damos cuenta de la cantidad de trabajo que suponen esas horas en la calle para que los cordobeses puedan disfrutar de cortejos llenos de luz, atributos, insignias...

El lunes nos muestra dos semblantes diferentes en sus hermandades. Descubre un recogimiento excepcional en las hermandades como Ánimas y Via Crucis, y otras que son acompañadas musicalmente. Todas hacen su estación de penitencia, pero cada una con su propia idiosincrasia.

Por eso mismo, la Banda de Coronación de Espinas acompaña al Señor de La Merced, dejando su impronta en esos costaleros, que cada año, al pasar por el Colodro anuncian "vámonos para el barrio, hermanos". El año pasado no fue posible avistarlos por la Puerta del Perdón, pero éste, además de llegar, renuevan esos orígenes en que las madrugadas de azahar los contemplaba por el Patio de Los Naranjos. Estrenando un senatus realizado entre Francisco Pérez Artés y Manuel Valera.

El Puente Romano permite a la Vera Cruz cruzar sobre el Guadalquivir, dejándonos un entorno que si la imaginación nos lo permite, nos traslada a los mejores momentos de ésta, nuestra ciudad, y donde descubrimos una nueva Gloria, en el techo del palio, realizada por Manuel Solano.

La Hermandad de la Estrella paseó con alma al Señor, y a su nueva túnica, donada por los costaleros, con motivo de su 25 aniversario, que ha sido realizada por Alberto Vico y diseñada por Miguel Ortiz, pudiendo, así, lucirla está bella imagen realizada por Miguel Ángel González Jurado en 1992. Esta hermandad posee la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención en el Misterio y la banda de Música de Nuestra Señora de la Estrella, para acompañar al palio.

Continúa ya acercándose la noche. La Hermandad de la Sentencia, mostrando la escena iconográfica en la que se sentencia a Jesús, un paso de misterio que sorprende por la interpretación de su diseño, pues podríamos hacer hincapié en cómo se representa a Claudia, mujer de Pilatos, la cual solicitaba a su marido la liberación del Redentor, representándola incluso de rodillas ante quien tiene el futuro del Señor en sus manos.

De repente, en San Lorenzo se deja de escuchar cualquier ruido. Sólo las campanas anuncian su llegada. El Santísimo Cristo de Ánimas está saliendo, mientras todo se encuentra apagado, el rezo y el canto gregoriano eriza el vello de los presentes. No hay estampa de mayor impresión.

Detrás viene su Madre en el barroco baldaquino que talló para ella Miguel Arjona. Una estampa de respeto y recogimiento.

Para terminar las salidas de este lunes son las 20.15 horas y el silencio vuelve hacerse en Córdoba, para ahora escuchar tambores roncos que nos hacen estremecer, mientras en mitad de ese marcado ritmo que se respeta en una cofradía de silencio se practica el rezo del Vía Crucis durante toda su estación de penitencia.

Terminando, así, un Lunes Santo en el que todas sus cofradías salieron a la calle acumulando un cierto retraso en la Carrera Oficial. Y donde el olor a incienso nos recordó que está semana está siendo espléndida y brillante.

TEXTO: MARÍA JOSÉ ESCRIBANO.